LA SEMANA SANTA Y LA RESURRECCIÓN DE JESÚS

Para el cristianismo primitivo la resurrección de Jesús representó el hecho que daba sentido a la vida de aquel ser excepcional que nadie pudo comprender, pero que tantos amaron, mientras predicaba por las tierras de Galilea. Un ser que hablaba de amor y perdón, de paz y de hermandad, de hombres y mujeres en igualdad ante los ojos de Dios.

Mirando hacia dentro
El Dios de Jesús señalaba los cielos y el conocimiento hacia dentro del alma como camino hacia la Casa del Padre.

Un ser que  fue seguido porque revolucionaba la forma de entender la relación misma entre el hombre y Dios y entre los hombres consigo mismos. Un ser que fue perseguido porque amenazaba tradiciones de todo tipo, políticas o religiosas y de todo orbe, judías o romanas. El Reino de Dios que proclamaba el nazareno iba mucho más allá de los miedos sembrados por la tradición judía y que obligaba al hombre judío a seguir los pasos de sus guardianes si no querían ser castigados por un colérico e inhumano Dios. El Dios de Jesús señalaba los cielos y el conocimiento hacia dentro del alma como camino hacia la Casa del Padre. El Dios al que Jesús oraba no sometía, amaba y dejaba al hombre aceptar todo el poder creador que tenía dentro de sí por su condición de ser libre, libre de Ser.

Caminos empedrados
El intelecto trata de comprender con las herramientas de los sentidos lo que está más allá de ellos.

La autoridad que manaba de los labios del nazareno provenía por su condición de Enviado. Enviado de los cielos, enviado para una tarea concreta. Sembrar en el hombre la certeza de que el Amor y el perdón son las únicas fuerzas para llegar al Padre, al Conocimiento Supremo. El camino a casa no pasa por la fuerza del odio, de la venganza, del sometimiento al otro, sino por su capacidad creadora, a semejanza de Dios mismo. Para sembrar esa semilla del conocimiento se necesitaba no tanto la muerte de Jesús, sino su resurrección y para qué. Para que sirviera de detonante en aquellos elegidos por Jesús para que creyesen en verdad, aunque no comprendieran, que Jesús, en verdad, no era de este mundo y que su mensaje, fuese como fuese, debería ser proclamado a todo hombre. Si Lázaro fue un milagro del Nazareno, la resurrección de Jesús fue un milagro del Dios de Jesús.

Vida tras la vida
La Resurrección de Jesús ha sido la semilla hacia el conocimiento de la inmortalidad

Una resurrección que, aún en aquellas mentes tradicionales, no podía ser entendida sino como un milagro de Dios mismo sobre su Enviado. Más tarde las iglesias y todo tipo de guardianes de la fe convertirían al nazareno en Dios, profanando no solo la esencia de su mensaje, sino frenando en sí misma el mensaje de amor y perdón como fuente para entrar al camino del Conocimiento de Dios mismo.

LA SEMANA SANTA DE JESÚS ANTE LA RESURRECCIÓN

 Abba, está llegando la hora de sembrar la semilla que vine a esparcir, tu amor. Por tu amor los hijos de los hombres tienen el poder de crear la realidad que quieran para sí. Aprenderán que todo aquello que son capaces de imaginar, puede hacerse realidad.

Trascendiendo
La espiritualidad del Ser no bebe de las aguas de su ego, de su consciencia, sino lo trasciende

Aprenderán que solo el amor les llevará a paraísos por ellos inconcebibles hasta hoy, cuando tú, me has enviado para cumplir tu voluntad. Mi Reino está a tus pies no para ser esclavizado por ti, sino para alabar tu nombre y el poder único de este universo infinito. Mi Reino no es de este mundo pero abrirá la puertas a los hijos de los hombres para que te conozcan, para que conozcan al verdadero Dios, el rostro del Conocimiento y del Amor. Aún deberán caminar por su prepotencia e ingenuidad, pero volveré, tal y como me has señalado,  para dar cuenta de tu voluntad y rescatar a todos aquellos que me has encomendado.

Expansión del mal
El Mal se esparció por todo el universo pero sin el Mal, la libertad no hubiera sido plena en cada conciencia por ti creada

El Mal se esparció por todo el universo pero sin el Mal, la libertad no hubiera sido plena en cada conciencia por ti creada. Gracias Abba. Gracias por permitir que mi Reino haya entrado en la Gloria de tu Conocimiento. Gracias por permitir que los hombres vean que la muerte no es el fin. No creerán como no han creído en mí y solo cuando vean que este cuerpo resucite de entre sus muertos, algunos comenzarán a sembrar la semilla del amor y del perdón que he esparcido en tu nombre. Será un tiempo de espera en el cual el conocimiento sobre el universo irá emergiendo en las mentes obtusas de quienes miran el universo y no comprenden tu grandeza. Pero los tiempos llegarán y los hijos de los hombres despertarán al universo y, sobre todo, a sí mismo, a su poder, a ti y el amor que todo lo alcanza y crea. Gracias Abba, estoy preparado para ser entregado al odio y la ignorancia. Que mis ángeles cuiden de este cuerpo que pronto tomará su verdadera forma: Luz.

 

LA RESURRECCIÓN DE JESÚS A LOS OJOS DE LA IGNORANCIA

   La ignorancia no se emborracha de soberbia por no entender la resurrección de Jesús, sino por cegar sus sentidos a un intelecto que no puede salir de sí mismo sin caer preso de sí mismo. El intelecto trata de comprender con las herramientas de los sentidos lo que está más allá de ellos.

Expansión de la vida
La información que cada Conciencia de Ser acumula, hace expandir el universo mismo

El intelecto humano, con su gran maquinaria neuronal, es la suma de todas las posibilidades de ser de la luz encarnada, pero en el momento que se limita a un lenguaje, así sea el hermoso y magnífico lenguaje matemático, frena su poder creador y su capacidad para reconocerse como parte del Todo, como parte de Dios. La ignorancia de la resurrección de Jesús por parte de los hijos de los hombres bebe de la soberbia de creerse únicos y finitos, sin comprender que cada experiencia de ser que cada conciencia experimenta, es una forma más que “extiende” el Todo. Dios, o como quiera entenderse, es el infinito en pleno desarrollo. Cada conciencia es una posibilidad de ser de ese infinito y en ese infinito.

La vida escondida en la muerte
Si Lázaro fue un milagro del Nazareno, la resurrección de Jesús fue un milagro del Dios de Jesús

La resurrección de Jesús fue el comienzo hacia el Conocimiento del Padre, las “leyes” que gobiernan la conciencia y la consciencia, lo que se llama materia y lo que está más allá de ella. La resurrección de Jesús no es la continuación de una tradición humana que buscaba a Dios entre sus miedos, sino la trascendencia de una mente que dirige su mirada hacia las estrellas para buscar en el infinito universo el Conocimiento de Dios mismo. El Reino de Dios está dentro de cada hijo del hombre porque él es parte de ese conocimiento encarnado.

EL HASTÍO

   Comenzaba a llover. La lluvia había abortado mi deseo de caminar por el parque del Buen Retiro. Hacía tiempo que necesitaba estar a solas sin más compañía que el sonido de  árboles centenarios  y algún que otro silbido de aves que ni siquiera podría nombrar.

El Padre está en todo y en todos
El Padre permea todo el universo

Ese murmullo de sílabas entrecortadas que asolan las ciudades a veces se vuelve insoportable. Murmullos intraducibles, serpenteantes, a veces temerosos, a veces iracundos, las menos amorosos. Llovía, pero aún más poderosas tormentas asolaban mi mente, mis recuerdos. Sí, el pasado nos arrastra a precipicios presentes y la caída no es más benigna por pensar en el mañana. El único tiempo es el hoy y se nos escapa tantas veces, la vida misma, por conjugarlo en pasado, perfectos o imperfectos, o en futuros, siempre inciertos.

La Conciencia del Padre permea toda conciencia
El Reino de Dios está dentro de ti

Buscamos certezas en el tiempo cuando él mismo es una ilusión. El tiempo no nació para esclavizar al hombre. Ha sido el hombre quien se ha dejado esclavizar por unas manecillas hipnotizadas por el desaliento y la soledad de los desiertos. El mana no basta si no va acompañado de la esperanza de alcanzar la tierra prometida. Una esclavitud que ha obligado al humano vivir a encadenarse a mazmorras aún más solitarias, preñando de ilusiones a la misma soledad. Mientras tengas vida -qué tarde se aprende- tuyo es el tiempo, me decías. Eran otros sueños los que recorrían aquel pueblo hastiado de luchas y esperas.

El Amor eres tú
El Amor no es más que tu reflejo en la mirada de Dios

No habían aprendido porque no comprendieron que aprender es dejar de creer. Seguían los pasos de sus padres, de sus ancestros, de aquellos voces que escucharon la ira confundiéndola con la fe y el poder. Dios, el que habita en ti, me decías, no necesita mostrar su poder, sino su amor, su disposición a estar presente en un continuo presente porque el universo mismo solo es el eco de un latido eterno. Sí, el Mal parió al tiempo para doblegar al hombre a sus miedos. El miedo del hombre -aún recuerdo vivamente tus manos apoyadas en la higuera al decírmelo- nace en un corazón ciego y sordo a su propio latido. No sabe el hombre que el Reino de Dios no está fuera, sino dentro de él mismo.

pecado original
Los pecados no son más que espejismos de miedos ancestrales

El Reino de Dios permea todo lo que ves y lo que se oculta a tus sentidos, pero el hombre lo busca entre sus miedos, miedo a la vida, miedo a los otros, miedo a lo que juzga como desconocido. No es la ignorancia la que impide al hombre salir de sus infiernos, sino su desamor hacia sí mismo y hacia todo lo que le rodea. Cree que el egoísmo, la envidia, los celos, el creerse distinto y mejor lo hacen distinto y mejor y, peor aún, único. Nadie podría ser el primero en tirar la piedra a un hombre pecador sin que se devuelva hacia él mismo. El pecado no existe, tal y como contaron a los ancestros de este pueblo y que, ingenuamente, fueron transmitiendo generación a generación.

ceguera y sordera
Oirán y no comprenderán…mirarán y no verán…

El pecado es no reconocerse en Dios mismo y querer suplantarlo con creencias que nacieron de miedos y espejismos. No -me decías mientras te sentabas a la sombra de la higuera-, solo quien ha traspasado la frontera de su estrella puede reconocer el infinito de los cielos. Solo quien ha sido capaz de ver el alfa, puede comprende el omega. No hay vuelta para los días que han de llegar, pero el hombre solo comprenderá su final, en esta hermosa tierra, cuando no haya forma de volver atrás. Suerte tienen que el infierno no existe como ellos lo creen. Suerte tienen que la eternidad no se mide en el tiempo, ni tiene fronteras, sino se alimenta de amor y perdón, las dos únicas fuerzas del universo. Por una, toda consciencia se hace conciencia y es capaz de crear, como Dios mismo.

ser es ser en libertad
La libertad que no se marchita es la libertad de Ser

Por otra, la inconsciencia que te hace alejarte de Dios, te vuelve a traer a su seno y puedes volver a crear y Ser. El Ser te hará libre y la libertad de Ser jamás te esclavizará a más miedos que los que tú quieras experimentar. Pronto el hombre -me dijiste antes de salir del huerto de Getsemaní- despertará de su sueño y podrá ver a las estrellas como lo que son, los ojos del Padre que vela y guarda el bienestar de sus hijos. Pronto  tendré que volver para dar sentido a lo que hoy no son capaces de comprender. Pero la semilla ya fue sembrada. Volveré a recoger.

   Desperté con el trino estridente  de unos jilgueros que parecían enloquecidos. Había dejado la ventana abierta y una lluvia torrencial había inundado parte de la habitación. Sobre el suelo de parqué, al lado de una pequeña biblioteca, ya envejecida, yacía la biblia. No sé cómo pudo haber caído. Miré y ahí estaba, aguardando, el evangelio de Marcos. Marcos trece. No podía creerlo.

¿QUÉ O QUIÉN ES EL DIABLO? DIABLO Y PODER

Comencemos bien. El diablo no es un ente antropomórfico con cuernos, cola y oliendo a azufre por todos los poros de una rojiza piel. No habita un espacio-tiempo difuso y caluroso, el infierno, donde se permitiría la entrada a cualquier mortal sin más visas que la del odio que pudiera haber sembrado en su tiempo de vida.

El demonio se aleja de la Conciencia
El demonio es un estado fallido de la consciencia

No. Seamos claros, precisos e intentemos pensar con cabeza propia y común  y no por creencias fallidas y ajenas. El diablo es una mente humana, una forma de pensar, de actuar, de crear una realidad ajustada a su pensamiento. El diablo, en este planeta, en este mundo, tiene nombre y apellidos, y poder, mucho poder. Veamos.

DIABLO Y PODER, LA OTRA CARA DEL INFIERNO

   Diablo y poder van de la mano, hoy, ayer y mañana, si no se lo impiden las huestes que están despertando del sueño dogmático del poder y de quienes lo detentan. El diablo no es más que el Mal, con mayúscula, el deseo intencional y continuado de hacer daño, de violentar y anular al otro para esclavizarlo o aniquilarlo, según sea el caso y la urgencia para mantener el poder.

La esclavitud que el mal persigue es la tuya
El mal se viste de muchas maneras pero siempre persigue lo mismo, tu esclavitud a él

El Mal se sirve de cualquier ideología, política, religiosa, económica o de cualquier índole. El Mal es contagioso, enciende el deseo, en quien lo sufre, de replicar al Mal con mal. El odio se alimenta del odio que él engendra como Saturno se alimenta de sus hijos. No hay un resquicio de benevolencia en quien ejerce el Mal, su única aspiración es su ejercicio en plenitud, aún hoy en los mercados de la apariencia y del rechazo a lo políticamente incorrecto. Si es necesario el Mal transmutará el lenguaje mismo y lo que ayer era blanco hoy se dice negro. Lo que ayer era justicia hoy se dice infierno. No, el Mal no sabe reconocer, diferenciar, el bien común de su propio beneficio. Todo le pertenece, todo lo quiere para sí. No hay forma de saciar su apetito de sangre. No hay forma de remediar su sordera y ceguera. Para el Mal, el mal son los otros, el infierno son los otros. El paraíso, para el Mal, es verse a sí mismo como señor todopoderoso sobre las consciencias temerosas de él.

   ¿Por qué existe el Mal? ¿Qué Dios pudo permitir que unas criaturas por Él creadas fuesen tan dañinas? ¿Por qué permite que los diablos salgan con la suya en no pocas ocasiones? Si no existiera el Mal, el mal se inventaría a sí mismo, se crearía a sí mismo simple y llanamente porque tanto el diablo como el santo son libres de Ser.

Tú eres la esencia del universo
Tú eres mucho más que tus creencias políticas, religiosas o de cualquier índole…tú eres Conciencia de Ser y compartes con el universo esa esencia

Ser es libertad, no la libertad que nace de la razón, de los egos, de las creencias fallidas, sino la que nace de la misma noción que nos hace Ser, a saber, Dios mismo. Esa libertad que nos permite crear todo aquello que seamos capaces de imaginar y al imaginar modelar como realidad a través del pensamiento. Ser libre es poder ser distinto a Dios mismo. Dios no creo el mal, creo criaturas que pudieran ser todo lo opuesto a lo que Él es. Pero esa libertad de ser Mal no conlleva el bienestar de Ser, pues el Mal se aleja del Todo, se aleja de cada parte del Todo y  ese alejamiento solo crea un vacío de ser. Un vacío que nunca podrá dejar de sentir mientras siga ejerciendo el Mal. No extraña el que no pocos lacayos del Mal no terminen sus días en ningún infierno porque ellos mismos son el infierno, y lo saben, y mueren sabiéndolo.

No devuelvas mal con mal
Si rechazas el odio con odio, has perdido la batalla

Las víctimas, contagiadas por su veneno mortal, exigen justicia, claman a Dios, quieren ver muerto a esos agentes del dolor, pero desconocen que ese deseo de replicar al mal con mal, la ley del ojo por ojo, diente por diente, los aleja de Dios y no solo los aleja de Dios, sino les aleja de sí mismo, de la divinidad que son, de los hijos de Dios que son. En ese instante, es cuando el Mal, realmente, vence al Bien, al Amor.

DIABLO Y PODER SE PASEAN POR EL CIELO

   ¿Acaso el Mal es intocable, no se puede luchar contra él? ¿Acaso las víctimas del Mal deben agachar la cabeza y dejar que la guillotina del odio les caiga sobre su cuello? El Mal no se vence con la misma receta que él usa para inyectar odio, so pena de caer en su juego macabro.

El odio y sus huellas
El rencor es la manifestación de un odio que late en potencia

La humanidad lleva jugando a ese macabro juego desde el comienzo de los eones. La humanidad es una sociedad enferma de odio y no hay forma de revertir ese estado con las mismas armas con las que le inocularon ese virus. No. Solo es posible revertir el Mal con su completo exterminio y para lograrlo solo es posible a través del despertar humano a la Conciencia de Ser. No hay otro camino, no hay otra salida. Ese despertar no está contaminado de creencias fallidas, todo lo contrario, es una trascendencia de ese mundo de creencias que fueron fabricadas por los egos a través de la historia humana. El despertar a la Conciencia de Ser significa el encuentro del hombre consigo mismo después de desnudar su alma y su ego frente al espejo de los otros. Las creencias han separado a los hombres en nombre de sí mismas. En el mundo de las creencias el hombre se ha esclavizado a ellas porque estas han tergiversado el origen común de la humanidad.

no te engañen las zonas de confort
Las zonas de confort no te alejan del mal, lo maquillan.

Desde las creencias religiosas, que se han apoderado del concepto de Dios para crear dioses a imagen y semejanza de los hombres, hasta las creencias políticas, que se han valido de mil y un miedos a la muerte, al dolor, a la fuerza del más violento, los hombres han sucumbido al poder de unos hombres sobre otros por el desconocimiento de su común origen. La ignorancia los ha convertido en esclavos, unos de otros y, peor aún, de sí mismos. El Mal siempre se viste de ignorancia por parte de quien lo recibe, de quien lo sufre. Incapaz de entender esa actitud de ciertos seres que han elegido el camino del Mal como libertad de Ser, se escondan en una ideología política, religiosa, económica o cualquier otra, la víctima del mal se siente impelida a devolver el golpe desde su ignorancia con las mismas armas con las que le inocularon ese virus mortal. Sin embargo, como he dicho, esa no es la solución. Devolver golpe con golpe solo profundizará tu herida.

DIABLO Y PODER, LOS INFIERNOS

   A muchos les costará creer en los infiernos religiosos y tienen razón. También es inconcebible un “castigo” eterno, pues el Mal, al ser un Estado de la conciencia, puede ser eterno pero no permanece en la eternidad de quien lo ejerce ni de quien lo sufre, pues, tarde o temprano, el Mal cansa, se agota, no encuentra su razón de ser.

Ángeles debatiendo
Si quieres alejarte del demonio, piensa, vive, actúa conforme a la ley del Amor

El alejamiento del Padre, de Dios, de las otras conciencias que se entrelazan en este universo vivo de Conciencia, no tiene sentido ya para quien se refugio en esa libertad de Ser y la ejerció incorrectamente. Tarde o temprano, todas las ovejas vuelven a casa, a la casa del Padre. La experiencia de Ser no siempre va acompañada de una grata sensación de Ser, de una plena consciencia de la maravilla de la vida en este universo infinito.

   Cuando alguien te reclame y te diga gritando que el diablo no existe porque Dios no existe, recuérdale que reconocerás al diablo por los infiernos que habita y a Dios por todo el amor que puedes ver en esos infiernos.

Tú eres luz para ti mismo y para los demás
No te dejes vencer por la oscuridad del mal, se Luz

Cada vez que veas una víctima de violación sexual, de guerras, del maltrato por su pareja, de explotación en su trabajo, de niños hambrientos y sedientos, de enfermos que se mueren por un medicamento que no pueden pagar, de gobiernos despóticos que solo alimentan ideologías del mal,  víctimas, en fin, de la indiferencia en estas sociedades humanas que han hecho de los infiernos sus zonas de confort, recuerda entonces que solo el Amor te hace libre. Solo el Amor, sí, con mayúscula, te puede hacer despertar a tu Conciencia de Ser y comenzar a amar a aquello que a gritos pide que lo odies porque el mal solo se alimenta del mal. La oscuridad no soporta la luz porque donde hay luz, la oscuridad deja de existir. La luz es conocimiento, es no dejarse vencer ni por el odio ni por la resignación ni por la apatía, es conocimiento de Ser. Nunca permitas que apaguen la luz que eres. Nunca permitas que demonios de todo sesgo te conquisten.

CARTA A UNOS JÓVENES MILLENNIALLS, LA MALDICIÓN DE LOS GRONK

Habéis nacido en medio de una sociedad enferma, mortalmente enferma. No importa en qué latitud ni bajo qué cobertura, ni si sois hijos de millonarios, pobres, ateos, creyentes, religiosos, obreros, profesionales, vagabundos, políticos, funcionarios, mafiosos, santos, yonquis, intelectuales, científicos, filósofos,  pasotas, sabios, imbéciles, carnívoras, veganos, terrícolas, reptilianos, blancos, negros, amarillos, cobrizos, azules o verdes, imberbes o peludos. Habéis nacido en la generación del fin de los tiempos. No os alarméis, aunque creo que tampoco os importe mucho. Habéis nacido con otro chip, con otro programa de software, exento de bug,  y con un antivirus más acorde a las nuevas mutaciones humanas.

Sois mejores que vuestros antepasados
Intentarán hackear vuestros sueños, pero vosotros sois más fuertes

El problema al que os enfrentáis es que ese programa, mejorado, casi divino, os dejen activarlo, ponerlo en funcionamiento en este hardware social que, como os dije, está dañado, a punto de claudicar,  mejor dicho, a punto de implosionar. No habéis venido al mundo de casualidad, ni es azaroso que representéis casi la mitad de la población mundial a día de hoy. Tengo más fe que esperanza de que podáis construir vuestro propio mundo, vuestro propio crush y que podáis dejar atrás las pesadillas de vuestros ancestros y sus amores prohibidos. Sin embargo, no quiero dejar de deciros algo. No son consejos, ni advertencias, ni mucho menos directrices, sino simple y llanamente pinceladas, pequeñas pinceladas,  de lo que humildemente he aprendido, y voy aprendiendo, entre los hijos de los hombres.

superando creencias ancestrales
Nacisteis libres de Ser, pero vuestras tradiciones os encadenan a miedos ancestrales

En mi mundo el conocimiento no es poner límites, sino franquear barreras, dejar que la brújula del amor sea la que vaya creando nuevas experiencias y realidades, pero no os voy a entretener ni marear hablando de mí o de otros mundos que también, sin duda, habita en vuestro espíritu, pues todos, absolutamente todos, tenemos en nuestro interior todas las formas de vida posibles, todas las experiencias por vivir.  Sí, aunque no me creas, tú tienes dentro de ti a tu propio dios y a tu demonio, a tu propio hater y tu anhelado BAE, aunque no lo hayas activado o actualizado.

LOS MILLENNIALS Y LOS ESTADOS DEL BIENESTAR

   Sí, representáis una buena parte de la población mundial, pero ¿sabéis cuántos de vosotros ha nacido con el pan debajo del brazo? en el sentido que no necesitáis sobrevivir con menos de un dólar diario para vuestra alimentación y demás gastos vitales, aún cuando vuestros padres solo sean unos trabajadores que, día a día,  deben dejar su vida por un salario ajustado para que no se rebelen y sigan creyendo que una hipoteca a cincuenta años los alejará de la pobreza ¿Sabéis la suerte de los que no cuentan con vuestra suerte?

concepto de millennials
Millennials: vidas paralelas que se entrecruzan en sueños comunes al ritmo de la red

¿Sabéis que la expectativa, vuestro hype, de sostener vuestros niveles de consumo os llevará, día a día, a encerraros más en el mundo virtual, aún más de lo que ya estáis, sin saber si quiera si los niveles de polución en el aire os llevará a salir con mascarillas de vuestras casas? ¿Sabíais que el famoso Estado de Bienestar, esa cosa rara que dicen existe más allá de los vídeo juegos, os intentarán silenciar y convertiros solo en un sujeto preocupado por el consumo de gigas y nuevos juegos on line? ¿Sabíais que el modelo social y económico en el que habéis nacido no tiene salida de emergencia, ni a nivel de la naturaleza, que la están devastando a niveles insostenibles por un puñado de dólares, ni a niveles de convivencia pacífica entre lo que llaman civilizaciones? ¿Sabéis por qué? Os cuento, pero no me hagáis caso, y que cada uno, si vuestro mood os lo permite, busquéis a través de la red, con vuestro formato DIY, las grandes mentiras en la que se sostiene vuestra sociedad.

las mentiras de las verdades ocultas
Detrás de toda verdad humana, está la mentira de unas tradiciones que han bebido de creencias fallidas

Los modernos Estados del Bienestar no son sostenibles porque son Estados enfermos, sí, enfermos. Nacieron sobre las ruinas de otros modelos de Estados que, igualmente, eran modelos enfermos. Lo que hicieron fue, simplemente, maquillarlos, vestirlos acorde a los tiempos. Sin embargo, aunque un Estado enfermo se vista de Bienestar, enfermo queda. No se trata de crear falsas utopías, como os quieren vender los sistemas partidistas, sino abrir los ojos de la mente y comenzar por reconocer dónde esta el error. No es fácil, no lo es y ¿sabéis por qué? Porque las tradiciones, las creencias que os han transmitido vuestros amados padres, que, a su vez, recibieron de vuestros abuelos y así tan atrás como queráis, lo hicieron con amor y pasión y, os dijeron y mantienen, es lo mejor para vosotros. El mal del conjunto, vienen a decir,  no tiene porque afectaros. Vosotros, cuidar vuestros intereses y que el Estado se ocupe de los otros.  Les enseñaron, y vosotros, si no os sacáis el dedo de la boca, también enseñaréis a vuestros hijos a que somos islas individuales y que cada uno salve el culo como pueda, que nadie vela por nadie y si alguien debe velar por los otros es papá Estado ¿Entendéis? Los Estados modernos, y en este momento no importa si son los del Bienestar o aquellos otros directamente fallidos, no fueron diseñados, no podían serlo -todo hay que decirlo-, para el desarrollo del Ser del ser humano, sino para permitir la explotación de unos hombres sobre otros. No, no os asustéis, el Ser no muerde, no es un clon del hombre del saco de vuestro padres, sino es lo que sois cuando os desnudáis de todas vuestra creencias, posesiones, títulos, nombres, ilusiones, miedos y demás instrumentos del ego. El Ser es el sempai que habita dentro de vosotros desde siempre, desde el comienzo de los tiempos, y está dormido a la espera que despiertes.

Conocimiento del mañana
Tú tienes el poder de sustituir las cadenas de creencias fallidas por el Conocimiento

El Ser es el común denominador que comparten todos los hombres, por no hablar de otras criaturas cósmicas. Pero los Estados modernos se han construido bajo creencias fallidas de todo tipo y mantienen, aún hoy en día, por más que digan y escriban lo contrario o se rasguen las vestiduras, la diferencia sustancial del Ser humano, de unos seres sobre otros. Los Estados no velan por un individuo, sino por una clase o grupo frente a otros. Un ejemplo podría bastar ¿Cuántos Estados aún permiten la pena de muerte como castigo para ciertos abominables crímenes? ¿Cuántos Estados, aun teniendo abolida la pena de muerte en sus fronteras, comercian y alaban a Estados donde la pena de muerte es pan de todos los años? ¿A quién beneficia la pena de muerte como castigo? Podríamos seguir, pero esto es un post y no la nueva biblia de los horrores humanos. Pero no olvidéis, os intentarán convertir en la generación del final de los tiempos.

LOS MILLENNIALS Y LOS NUEVOS TEMPLOS DE LA PERDICIÓN

   Habéis nacido bajo las señales de los cambios. Los templos de los dioses humanos están llegando a su fin. Sus guardianes están siendo descubiertos y desenmascarados. Desde los mismos comienzos de la andadura humana por los caminos de la conciencia, el ser humano ha sido engañado, manipulado, esclavizado y asesinado en nombre de dioses que nada tienen que ver con los principios universales que rigen la realidad cósmica y la vida que vibra por todo el universo.

La voz de los millennials se escucha en el firmamento
El cosmos aguarda la voz de los millennials y el resurgir de los hijos de los hombres

Sí, no importa hacia qué lado del firmamento miréis, hay vida y conciencia diseminada por todo el espacio. Hay seres como vosotros y como vosotros también han pasado su noche oscura, su pesadilla particular por unos desalmados que les hicieron creer que su vida, su conciencia, era una simple singularidad sin ninguna consecuencia y sin ninguna razón de ser en el universo. Las fuerzas del mal buscan adormecer, narcotizar, las conciencias para dominarlas y esclavizarlas. El poder activo de sus narcóticos es el miedo y los hay de muchos tipos. Inoculan miedos que paralizan a las mentes en su búsqueda real de su razón de ser, de su lugar en su vida y en el cosmos, del conocimiento de sí mismos y de la “naturaleza” del cosmos. Frente a estos miedos, una respuesta engañosa y manipuladora son los YOLO, solo se vive una vez, no te dejes dominar, y disfruta de cada instante. Si te dijera que olvidas que la suerte de tantos millennials como tú no es la misma que la tuya y que, muchos de ellos, están siendo esclavizados a creencias fallidas para convertirse en tu enemigo en el mañana ¿qué pensarías? Eso hacen no solo los poderes de los Estados modernos, sino los guardianes de todo tipo de religiones que siguen queriendo dominar la mente de los seres humanos para su propio beneficio. Hoy en día, en algún lugar del globo, se está enseñando a un niño de catorce años a odiarte porque, le dicen, eres distinto a él y él es mejor que tú y él tiene la verdad de su lado.

Existen, aunque no los veas
Política, economía, religiones y armas, los cuatro jinetes del apocalipsis

Al lado de este niño habrá otros mayores que le dirán que deben respetar a sus enemigos, pero siempre que, ya dominados,  se convenzan de que sus creencias son las únicas y por eso te han vencido. Ese niño de hoy será tu verdugo mañana si el futuro del hombre sigue en manos de los guardianes de la fe o del poder político, tal y como se han manifestado en los últimos milenios, a saber, como la esclavitud a las creencias e ideologías sobre el Ser. Si no sois capaces de rescatar de los miedos las raíces que os conectan con todo el universo, si no sois capaces de quitar las caretas a los hijos del mal, a estos guardianes de la fe y de la política, seréis arrastrados por la inercia del mal y caeréis en la dinámica de aquellos que siguen creyendo que los hombres han nacido para ser esclavos unos de otros. Solo tenéis un camino, aunque muchos atajos llegan a él, y es el reconoceros como millennials por encima de vuestras tradiciones particulares. Intentarán, estos guardianes del mal, seguir inyectándoos miedos de todo tipo a través de no pocos flamer que surgirán en vuestros entornos. Pero tenéis una particular ventaja, habéis nacido con otro chip, con un antivirus casi, casi, perfecto y sabréis reconocer a estos flamer como espejismos, como simples robot biológicos que no representan vuestra identidad como hijos de los hombres. Sin duda alguna sabréis hacer un roast a estos flamer y alzar vuestra voz de millennials por encima de los desafíos que tendréis que afrontar.

LOS MILLENNIALS Y LAS ARCAS DEL PODER

   Habéis nacido bajo el engaño de una sociedad humana que os ha  comprado en el mercado de las tradiciones. Los sistemas económicos os han puesto un precio nada más nacer, como se lo pusieron a vuestros padres y a vuestros ancestros. Se llaman deuda y propiedad. En vosotros está el poder romper esa tradición y ser libres de Ser.

por un puñado de dólares
Os seducirán, os manipularán, os engañarán, os comprarán y cuando no puedan, os aniquilarán

Este planeta no es de un Estado, una ideología o un dios humano, es de todos los seres que lo habitan, incluso de toda especie ajena a la humanidad e incluso de la fuente de la vida, el Reino vegetal.  Sin embargo, las sociedades enfermas, a lo largo de la historia, han actuado como si el hombre fuese no solo propietario de este planeta, sino que, entre ellos, se volcaron en luchas intestinas por tomar el control de todo lo que apetecían. El instinto de supervivencia, bajo el reinado de la ignorancia, ha sido el motor de tantas civilizaciones humanas. Sin embargo, vosotros, no tenéis que seguir con semejante carga emotiva y existencial.  Estáis llamados a ser la generación del final de los tiempos. Un final que no significa la destrucción de esta última humanidad, sino el salto de conciencia hacia sí misma, hacia su lugar en el universo. Muchos piensan que ese salto no será pacífico, que son muchos los que jamás podrán abrir los ojos simple y llanamente porque ellos son los que ciegan a la mayoría de los hombres, son las hegemonías del poder. Poder político, económico, religioso y militar. Los cuatro pilares sobre los que se ha construido la esclavitud de unos hombres sobre otros.  Los miedos han llevado a que una gran parte de la población se vea arrastrada a los abismos por causa de estas gentes indolentes.

comprando conciencias
En los Estados modernos del Bienestar no acampa el imperio de la ley, sino el imperio de la diferencia, el imperio de los intereses creados

Estas hegemonías del mal, han sembrado todo tipo de miedos, al otro, a la escasez, a las diferencias, etc., etc., pero esos miedos no tienen un sustento real. El ser humano no ha nacido para vivir entre miedos, sino para hacer uso de su libertad de Ser y conquistar nuevas realidades a través del conocimiento. Un conocimiento que debe ir hacia dentro para después volcarse hacia afuera. Debéis saber quiénes sois más allá de las identidades que os han marcado al nacer, rico, pobre, cristiano, ateo, etc., etc., para llegar a la esencia de vuestro Ser y desde ese estado de conciencia dirigiros hacia todo el caudal de potencialidades que tenéis. Cada uno puede y tiene el derecho cósmico de experimentar su Ser a través del conocimiento. Las arcas del poder, las cadenas de sistemas económicos y políticos que esclavizan al hombre a tradiciones endemoniadas, están a punto de quebrarse y vosotros, millennials, tenéis la dicha y ventaja de vivir estos nuevos tiempos.

escribiendo la vida de otros
No permitas que escriban la vida de otros porque también escribirán la tuya

No os dejéis convertir en verdugos para vuestros propios hijos o para los hijos de quienes os estarán enseñando a odiar ni dejéis que conviertan vuestra vida en un salseo para beneficio de una minoría que actúa como si el común de los hombres nacieron para ser sus esclavos. No os dejéis engañar. No hace falta hacer un doctorado en Harvard para saber dónde está la verdad, pues esta señora de pies ligeros y mañas escurridizas, está dentro de cada uno de vosotros. No os dejéis engañar por otras verdades porque esas verdades que beben de creencias y tradiciones fallidas solo han llevado al hombre a vivir esclavos de sus miedos.

EL ODIO EN LA NATURALEZA HUMANA

Comencemos bien. El odio es el deseo, consciente, intencional, de hacer el mal. El sujeto que odia, al activar ese deseo, es capaz de cometer los más inimaginables actos contra el objeto odiado. Sí, objeto. El sujeto que enciende en sí el ánimo de dañar a otro semejante no lo ve como tal, lo reduce a un objeto, lo cosifica, le anula su humanidad. Lo que desconoce el sujeto que odia es que al hacerlo se cosifica a él mismo, pierde su humanidad. No hace falta poner ejemplos de actos de odio, los hay por doquier en el periplo de la historia humana. Incluso podríamos tildar la propia historia humana como la historia de la evolución del odio.

Somos más que lo que la sociedad nos dicta
– El odio es un producto social que anida y se desarrolla en el hombre de carne y hueso

El deseo que enciende el odio ha sido y es común al conjunto de los seres desde la noche de los tiempos, pero su forma de manifestarlo ha ido cambiando a medida que las sociedades iban desarrollándose técnica y políticamente  y creciendo en complejidad. El odio se puede encender a nivel de individuo como colectivamente. Las guerras no son más que el contagio del odio a nivel colectivo. Ahora bien ¿es consustancial el odio a la naturaleza humana o a la naturaleza social del ser humano? ¿Qué factores influyen en la activación de ese deseo de hacer el mal? ¿Se podría erradicar el odio de la naturaleza humana?

   LA NATURALEZA DEL ODIO DESDE EL BALCÓN DE LA BIOLOGÍA

  El ya viejo debate creado sobre la posibilidad de que el odio esté o no inscrito en nuestros genes, no tiene base alguna desde el último salto de la genética, la epigenética. Factores externos, a saber, ambientales, alimenticios, etc., así como afectos espirituales, como el amor,  pueden influir en la activación o no de determinados genes e, incluso, estos cambios ser transmitidos a las generaciones venideras. Por decirlo de una manera un tanto poética, el ADN podría ser leído de distinta manera en dependencia de su audiencia o, desde una poesía cuántica, el ADN puede ser expresado de distinta manera en dependencia de quién lo observe. Aún en el supuesto de que hubiese un “gen del odio” o un conjunto de ellos que activaran  ese deseo de hacer daño, por ejemplo al sentir envidia, no, necesariamente, conlleva que no se pueda modificar anulando sus efectos al activar cambios en el entorno del individuo. Otra cosa distinta es, una vez encendido el odio, cómo controlar esa cascada biológica, ese torrente neuronal de sinapsis enloquecidas,  que hace a un ser humano convertirse en una bestia y llegar a cometer atrocidades sin parangón en otras especies, que se sepa. También aquí la epigenética podría decir muchas cosas.

El Ser te aleja de la naturaleza del odio
Despertar al Ser te aleja del odio

Ahora bien, esto solo viene a corroborar lo que se sabe desde siempre, la libertad humana descansa en el espíritu y no puede encadenarse a la materia. La libertad es, ante todo, libertad de Ser y no libertad de pensar, actuar, expresarse, etc., etc. El espíritu, el Ser, no está encerrado en la materia, la permea, la impregna. Pero la materia, en sí, tampoco está determinada, sujeta, anclada a determinadas relaciones consigo misma y en la interacción con “otras materias”. Hasta un electrón, por decirlo de una manera anti-académica, tiene poder de elección.

   El hecho de pensar que hay comportamientos humanos fijos, inamovibles, que pueden ser proyectados incluso a un conjunto de seres, no está inscrito ni en la libertad de Ser del ser humano, que, no olvidemos, nace del espíritu, ni está inscrito en la biología que nos hace actuar de una u otra manera en dependencia no solo de nuestros genes, sino del ambiente donde el individuo se desenvuelve. Todo cambio no solo es posible, sino ineludible, pues, en el fondo, la vida misma es una danza cósmica en la que nada vuelve a ser lo que fue.

El Conocimiento del Ser te llevará al camino de la libertad
Conocer sin prejuicios es crear creencias alienadas con el Ser

Heráclito lo tenía muy claro y no necesitó un acelerador de partículas para acceder a una de las leyes universales básicas, a saber, no hay leyes universales fijas. Necesitamos leyes fijas para aprehender no la “realidad” en sí, sino la forma de hablar de ellas. Dicho de otra manera, las leyes que quieren encerrar al hombre en la materia son cambiantes porque la misma “realidad” es cambiante. Pero esto es harina de otro costal.

LAS CREENCIAS DEL ODIO Y SU NATURALEZA MUTANTE

   La naturaleza del odio no viene dada por nuestro Ser, por el espíritu que somos, sino por el mundo de las creencias, es decir, por el mundo del ego, de la razón, de la mente. Qué es una creencia. Una creencia es una idea, lingüística, imaginativa, auditiva o simbólica, acerca de algo o de alguien. Es una forma de ver, entender e interactuar con ese algo o alguien. Esto último es muy importante, pues reflejaría el núcleo práctico de las creencias, a saber, son pautas de comportamiento. No te comportarás de la misma manera ante alguien de otro color de piel si eres un ser con una creencia igualitaria a si eres un racista. Creo que está claro.

Tú eres el objeto de tu odio
Cuando sientas el llamado a odiar, recuerda que tú eres la diana

Toda creencia viene marcada por un comportamiento. Hay creencias relevantes, positivas, neutras y fallidas. La naturaleza del odio se nutre de estas últimas. Una creencia fallida es, no importa el contexto, toda aquella que te lleva a anular a otra conciencia de Ser. Una creencia fallida te encierra en tu propio mundo, en tu propia “verdad”. Ese encerrarse en tu mundo conlleva, obviamente, no solo convertirte en centro del mundo, pues tu creencia es para ti el centro del mundo, sino el alejamiento de todos aquellos y de todo aquello que no cae bajo tu forma de ver y entender el mundo e interactuar con él.  Esta actitud egocéntrica, egoísta, pudiera parecer de lo más “natural”, de lo más acorde con lo que los sentidos nos dicen, pues esa creencia fallida ha llegado originalmente del mundo de los sentidos, pero los sentidos engañan, nos delatan, nos confunden.

Solo el amor te hace libre
Amar es el antídoto natural contra el odio

Los sentidos no fueron “hechos” para “guiar” al hombre, sino para acompañar al hombre en su medio, para ayudarlo en su vida encarnada. Ahora bien, cuando conviertes tus creencias fallidas en verdades absolutas y lo impones en tu ámbito y no solo lo impones, sino lo transmites, lo legas a las nuevas generaciones, estás sentando las bases no solo de la tradición, la que sea, sino del futuro enfrentamiento con otras tradiciones. Las creencias fallidas nacieron para enfrentarse. Ejemplo de ellas son todas las ideologías, del sesgo que sean y en ámbitos tan distintos como pueden ser la política y la religión, por poner dos ámbitos bien conocidos.

LA NATURALEZA DEL ODIO Y LAS SOCIEDADES

   Sí, la naturaleza del odio no es, mantengo, consustancial al individuo. No me apoyo en la epigenética o en mi conocimiento de la naturaleza humana para tal aseveración, sino por una premisa mayor, a saber, el espíritu o Ser se manifiesta en la conciencia encarnada como libertad de Ser. La libertad de Ser no determina, no obliga, no impone a la conciencia encarnada un comportamiento particular, ni positivo ni negativo, sino plenamente es una libertad de hacer.

Tú tienes el poder de vencerte a ti mismo
No busques fuera el odio, busca dentro de ti y extermínalo

Las creencias que construye el hombre a través de sus facultades cognitivas, a través de lo que él puede o no interpretar en ese ping pong entre sus sentidos y la realidad por él asimilada, nada tienen que ver con el Ser que es, con el espíritu que es. Como quien dice, es otro baile, otra canción. Confundir el Ser con las creencias, con el pensamiento que crea las creencias, es propio de un hombre ensimismado y enfocado solo en la parte mental de esa unidad que el hombre es, a saber, espíritu-mente-cuerpo. El ser humano es mucho más que el cúmulo de creencias que es capaz de elaborar, que los billones de células que conforman el organismo, que sus logros y errores, que lo acumulado y aprendido. El ser humano es una gota del Padre buscándose a sí mismo en medio de este infinito universo.

   Ahora bien, si el odio no nace, propiamente, del individuo, sino que se manifiesta en él, de dónde surge, cómo se fomenta, cómo se esparce. Veamos. Para Aristóteles el hombre es un animal político, un animal social.

El odio como filosofía de la vida
Muchos no se plantean pienso, luego existo, sino odio, luego existo

El hombre en comunidad, y no puede entenderse el hombre como una figura, un ente, abstracto, idealizado, es un hombre cuya primera andadura es la de creyente, creador y portador de creencias. Si de algún modo hubiera que definir la conciencia, humana o cósmica, habría que partir de esa condición de creyente. Creer es crear. Crear es Ser. No importa, de momento, el contenido. Y tampoco se puede confundir esa condición de creyente con el apremio de tener que estar moviéndose en busca de sobrevivir al medio. Las creencias son interpretaciones que pasan por el filtro de una mente con capacidad de tener no solo autoconsciencia, sino de separar conscientemente el “mundo” de sí misma y proyectar sobre el mundo su propia mente, su propio relato del mundo. Pero esto es harina de otro costal. Si el odio no nace en el individuo, sino que se manifiestan en él, dónde nace. En las sociedades.

LAS SOCIEDADES DEL ODIO Y LA NATURALEZA HUMANA

   El odio es un producto de la naturaleza social del ser humano.  El odio, como producto social, se pierde en la noche de los tiempos.  El odio, la primera creencia que desató el odio, la primera piedra que se lanzó para matar, el primer Caín, fue suficiente para poner en marcha esa maquinaria grotesca que el tiempo fue afinando para justificar, validar, legitimar e imponer todo acto de inhumanidad.

creencias fallidas y la ilusión del Ser
Las creencias fallidas nacen de los miedos humanos a lo desconocido

Sí, las éticas del odio, las diversas moralidades del odio, fueron emergiendo en las más variopintas civilizaciones a través de la historia de la evolución humana. El odio se convirtió en la moneda de curso legal para el intercambio humano. El Amor, su contraparte, fue convirtiéndose en cada generación en una utopía cada vez menos creíble y menos apetecible. No importa cuántos Maestros pudieron haber caminado entre los hijos de los hombres, el ser humano ha seguido  olvidando su naturaleza divina para adentrarse en el corazón mismo de los infiernos. No hay mayor infierno para una conciencia de Ser que olvidar su propia naturaleza y cada vez que el odio se manifiesta en el ego, en la mente racional, se aleja de ella.

Ciencia versus odio
Las tecnologías pueden revertir la flecha histórica en los sembradíos del odio

Ahora bien, si es la sociedad la que hace emerger y transmitir el “gen” del odio a sus individuos ¿por qué no se ha logrado erradicar de ellas? Si el odio no es un carácter intrínseco de la naturaleza humana ¿por qué el hombre se contagia tan fácilmente de él?

   El camino hacia el despertar de la conciencia de Ser ha evolucionado, dentro de sociedades que jamás tuvieron como pilar, como núcleo de su desarrollo, la misma noción de Ser como Conciencia de Ser, han evolucionado, digo, bajo el imperativo del miedo y del desconocimiento. Las sociedades modernas, como las que se crearon en todo el pasado periplo humano, han basado su desarrollo en el miedo. Miedo al otro, miedo a sí mismas como conjunto social, miedo a lo desconocido, a lo diferentes. Este miedo, si bien fue “entendible” en los primeros tiempos de aquella primera conciencia que fue capaz de proyectarse fuera de sí y mirar los cielos con asombro, hoy, a las puertas del Despertar, ya no tiene razón de ser. Pero las sociedades siguen obligando a sus individuos a mirarse así mismo y mirar al otro con miedo, con temor.

manipulaciones
Disfrazar el odio con palabras de amor no hacen bueno a quien las pronuncia, sino más cruel

Esta actitud descansa en el modelo concreto que se creó como mecanismo de engranaje social, las jerarquías, las estructuras jerárquicas, las instituciones que irían encauzando al individuo en su sociedad. Estas instituciones, estas jerarquías, obviamente, no fueron creadas desde y para el Ser, sino para el dominio, el control, la manipulación de unos hombres sobre otros. Se intentó dominar el miedo a través de estructuras que generasen, a su vez, mayores miedos. Los Estados mismos, el Poder en general, así como las innumerables religiones fueron desarrolladas para inyectar miedos en aras de controlar a los individuos. Las sociedades descansan no en un horizonte común bajo la brújula del Ser que todos comparten, sino en el dominio de unos hombres sobre otros. Aunque las condiciones para despertar a una sociedad distinta se estén dando en estos tiempos de desarrollo científicos y tecnológicos humanos sin parangón en otros tiempos, las sociedades que hay que cambiar se siguen alimentando sobre las bases de aquellos modelos esclavistas y de control.

La sordera del poder
Jamás la humanidad gritó más fuerte contra el odio, pero jamás el poder fue tan sordo

El hombre moderno, el milenials que está llegando a su mayoría de edad, no entiende y el gregarismo que, como especie animal, se quiere seguir imponiendo, choca contra estos milenials que, de una u otra  manera, saben que han nacido para ser libres de Ser ellos mismos, por mucho que sus padres y la sociedad les sigan diciendo que son diferentes de los otros. Hoy en día no es tan fácil para las estructuras de poder seguir contagiando de odio a las nuevas generaciones porque su naturaleza gregaria está mutando para tener control de sí misma. No es tarea fácil para las nuevas conciencias porque las conciencias sobre las que descansa el poder real de las estructuras sociales (sean los Estados, las religiones, el aparato económico, etc.) siguen siendo guiadas por los mismos vicios humanos, el egoísmo, el fanatismo, la envidia, etc. En estos momentos históricos, en estos albores del siglo XXI, las nuevas generaciones siguen siendo guiados por ciegos caminando al borde de un abismo.

Olvido de sí mismo
Si olvidas de dónde vienes, estás llamado a llegar a donde no quieres llegar

La batalla por la libertad de la humanidad de las garras del odio no está en la creación de espejismos, como son, por ejemplo, el consumismo desmedido, verdadero canto de sirena para los jóvenes milenials o, peor aún, en la aparición de neototalitarismos de todo sesgo que lo único que están es creando escenarios donde el mismo ser humano pida a gritos seguir encarcelados a sus propios miedos en detrimento de un Estado protector. La suerte está echada. Solo desconocemos cuál será. Lo desconocemos porque el cambio no vendrá de la mano de la sociedad, del poder social, sino del individuo, de cada individuo, de la fuerza que podrá surgir del despertar de un conjunto de individuos que haga desviar la inercia que está llevando al hombre en sociedad hacia su aniquilación.

LA ENFERMA SOCIEDAD HUMANA

Esta última humanidad nació mortalmente herida. Las diversas y dispares sociedades enfermas que se han formado en el periplo histórico hasta nuestros días, adolecen de un mismo virus, el odio.

EL ODIO EN LAS SOCIEDADES ENFERMAS

   En las sociedades enfermas el odio es el deseo consciente, premeditado, intencional, de hacer mal. Un deseo que puede emerger tanto en un individuo como en un grupo de individuos, incluso puede darse en un colectivo que abarque a un país completo.

El virus del odio
El odio se transmite de generación a generación

Cuando este deseo llega a un punto crítico, el mal se materializa de mil formas distintas hacia el sujeto u objeto odiado. Formas a cual más cruel y sanguinaria. No hace falta poner ejemplos de la capacidad que tiene el sujeto humano a la hora de ejecutar el odio hacia los demás. El deseo de hacer mal tiene mil motivaciones distintas pero ninguna es intrínseca al individuo como tal. Sí, el ser humano nace inocente, genuino, como un libro en blanco que debe ser escrito, aunque el tiempo lo convierta en un monstruo para sí mismo y para los demás. Sí, no olvidemos, quien causa el mal, primero se lo hace a sí mismo. Anulándose a sí mismo como Ser, los demás seres son pasto de su deshumanización. La envidia, los celos, la prepotencia y soberbia de creerse mejor y superior, la avaricia, la pereza y todo insano comportamiento se fragua no en los genes, ni en la mente y mucho menos en el espíritu, sino en la forma de organizarse, en la forma de engranar la sociedad. Las sociedades humanas organizadas son las grandes fábricas del odio. Muchas veces el ser humano, ante la impotencia de no comprender, ante la impotencia de no poder cambiar las cosas, tilda a los monstruos sociales, a tanto hombre fallido, como inhumanos, como demonios, pero tal actitud es esquivar el problema y poner al burro detrás de la carreta.

EL EGO EN LAS SOCIEDADES ENFERMAS Y EL DESPERTAR DEL SER

   ¿Qué nos hace humanos?   No son nuestros genes, ni el lenguaje, ni el desarrollo del lóbulo frontal, ni la persecución intelectual de conocer la naturaleza para explotarla y ponerla al servicio del mejor postor , mucho menos la cuenta bancaria, los títulos académicos, el nombre y apellidos o los datos de hacienda, lo que no hace humanos.

El odio visto desde una célula
Una vez encendido, el odio entra en una cascada bioquímica casi imparable

La humanidad la da el Ser que habita en el animal humano. Ese Ser nada tiene que ver con las inteligencias y capacidades mentales y físicas que el animal humano puede desarrollar para sobrevivir a un medio. El Ser tiene que ver con la emergencia misma del universo. Nada hay en el universo que sea ajeno a él como nada hay en el hombre que sea ajeno al Ser que es. Las corrientes materialista quisieron encarcelar al espíritu en una danza cósmica y verlo como un mero producto del caos que el tiempo iba organizando, pero el Ser, como tal, es quien permite que el caos, como la organización, puedan emerger y desarrollarse. Para un escéptico y extremista materialista, el Ser, podríamos intentar decirle, sería el antecedente singular del bosón de Highs. Negar el Ser que habita como conciencia humana, aún si la razón no está consciente de él, es negar la existencia misma del universo y de la fuerza que de él emerge como principio único.

El Ser es el universo en ti
El Ser lo es todo

A ese principio único algunos lo llaman Dios, otros leyes universales, no pocos lo tildan de principio causal inefable, otros prefieren ni nombrarlo, pero, llamen como lo llamen o como dejen de nombrarlo, eres tú mismo, es el Ser que habita en cada conciencia de este universo infinito.

QUÉ PASÓ EN LAS SOCIEDADES ENFERMAS PARA QUE EL ODIO SE APODERARA DE ELLAS

   ¿Por qué las sociedades enfermas de odio son prácticamente invencibles? ¿Hay algo que un ser humano pueda hacer para obtener algún antídoto para este mal social?

   Debemos dejar claro algo, lo más claro posible dentro de las limitaciones del lenguaje mismo. La conciencia de Ser, como principio organizativo del ser humano, como parte del universo entero, preña toda consciencia, independientemente que esta consciencia se percate o no de aquella, de la conciencia de Ser.

Enfermedad social
El odio es una enfermedad social

 No importa si crees o no en Dios, en las leyes universales, en como se quiera llamar a ese Principio, el hecho es que toda consciencia es parte ineludible de Él. Puedes no creer o no tener idea de la ley de gravedad, pero no se te ocurra dar un paso al frente en el borde de un precipicio porque verás las consecuencias de ese desconocimiento. El ego humano, la razón práctica que lleva a un comportamiento que tildamos de racional aunque se siembre de actos inhumanos, está preñado de mil y una creencias que son producto de la interacción de la consciencia con un medio. Ese ego, esa consciencia, esa racionalidad que va recreando y moldeando su realidad, va despertando a la conciencia de Ser a medida que interacciona con el medio. Ese despertar a la conciencia de Ser es el sentido de la misma encarnación humana. Toda experiencia a través de la consciencia, del ego, apunta a ese despertar.

Tras las diferencias, el Ser nos une
Tras las creencias que separan al hombre, el Ser los une

Ese despertar, que es una experiencia individual, ineludible, es alterado, socavado, entorpecido, por el hombre en sociedad. Como sociedad, el conjunto de consciencias se influyen mutuamente y se nutren de lo que llamamos creencias, que no son más que formas de entender la “realidad” y que “encerramos” en nuestros egos para convertirlas en dogmas, en “verdades absolutas”. “Nuestra realidad” se convierte en un mecanismo para que todo aquel que no entre dentro de ella, pueda ser tildado de “enemigo”, de “distinto”, de “diferente”.

   El odio no nace con el individuo como Ser, es parte de la consciencia, de ese ego que va construyendo y encerrando la “realidad” dentro de sus creencias y que es incapaz de salir de ellas. El ego no deja ver al Ser que todo hombre es simple y llanamente porque la consciencia, el ego, apunta siempre hacia fuera, mira siempre hacia fuera de sí mismo. El mundo, para el ego, está fuera de sí mismo. Esa mirada distorsionada del ego es una de las causas por las que las sociedades van transmitiendo, de generación en generación, las variopintas y antagónicas creencias que van acumulando a lo largo del camino humano. Para lograr revertir la mirada, tanto el ego como individualidad como la sociedad con tradiciones y creencias de un conjunto de individualidades, deben mirar hacia dentro de sí, hacia su corazón, hacia el sentido que el Ser les dicta en silencio.

Mirada multicolor
Si cambias la mirada, cambias la realidad

Ese acto de cambiar el foco de la mirada es el camino al despertar. Muchos ni lo entienden ni lo intentan en una vida, pero tendrán que volver para pasar de “nivel” en otra vida o en mil vidas más. En un ciclo eterno, el tiempo medido en vidas carece de significación. Lo importante no es lo que tarde una consciencia en despertar al Ser, sino el hecho mismo de despertar.

LAS SOCIEDADES ENFERMAS Y EL BÁLSAMO DE LA EUTOPÍA

   El hombre en sociedad es inseparable de los egos utópicos. En cualquier escenario de la barbarie humana, dentro de estas sociedades enfermas, siempre hay seres que sienten la necesidad de superar ese estado  y “ven”, “entienden”, “comprenden”, “interiorizan”, que es necesario otro mundo. Sin embargo, esa visión, por líneas generales, está cargada de utopías, de deseos e intenciones de orden ético más que de un orden espiritual.

obstáculos en la mente
La mente, el ego, la razón práctica es el mayor obstáculo a vencer

Buscar una moral de convivencia no está sujeto, necesariamente, a encontrar la espiritualidad. Las diversas éticas humanas, cuando buscan un orden más armónico de la sociedad, descansan en la racionalidad del mundo, no en la expresión genuina del Ser. El problema radica en cómo se busca esa sociedad. Si se sigue buscando solo a través de la razón, es imposible llegar a parte alguna, pues siempre habrá razones para desmontar lo alcanzado, cual Sísifo. Propongo otras formas.

   Utopía significa “no lugar”. Un término muy apropiado para algo que se puede idealizar pero con nulas posibilidades de ser alcanzado. Propongo un nuevo término “Eutopía”, el buen lugar.

maletas sin uso
El verdadero viaje hacia el Ser se hace sin equipaje

No se trata de construir una sociedad y un individuo ideal, pues el ego, la racionalidad, siempre puede desmontar lo que para alguien es lo ideal, sino buscar el mínimo común múltiplo de lo que hace humano al hombre, a saber, el Ser que es. Entiéndase bien, no es el hombre, la persona, sus creencias, su realidad, sus genes, su epigenética, etc., etc., lo que hace humano al individuo, al sujeto que está inmerso en el mundo,  sino su Ser. Este es el mínimo común múltiplo que serviría para lograr una “creencia común” sobre el humano vivir en comunidad. No se trata, como defienden muchos, ni de un choque de civilizaciones ni de una alianza de civilizaciones, a todas luces imposibles de llevar a la práctica, pues, entre otras cosas, las civilizaciones se defienden y mantienen por sus contrarias, opuestas o distintas. De lo que se trata con la Eutopía es de alcanzar un lenguaje común que no beba del pasado, de las tradiciones, sino que apunte a construir una tradición común en el horizonte, la tradición del Ser.

Somos más que el pasado
El tiempo histórico se construye a cada instante

Mirar el pasado para construir un mundo distinto no, necesariamente, sirve para aprender de los errores, sino, las más de las veces, para repetirlos.

   ¿Se puede alcanzar la Eutopía en estos tiempos de utopías fallidas y órdagos discursos que llaman a sumarse al imperio de la razón, cada cual la suya? Creo en el ser humano, pero no en la sociedad humana que nació con el virus del odio. El ser humano sobrevivirá, sin duda, pero la sociedad, repito, esta última sociedad humana nacida con el virus del odio en sus entrañas, deberá sucumbir. Cómo y cuándo, solo Dios lo sabe, pero de seguro no será un trance armónico, por más que nos pese y entristezca a todo aquel que abraza la paz desde el corazón y no desde la razón, pues el odio, ese deseo de hacer mal, cuando es contestado por otro odio, trae siempre sufrimiento, dolor y muerte.

el odio será vencido
Las sociedades del odio resurgirán como sociedades de amor

Mas, como el ave Fénix, el hombre surgirá de sus cenizas, más no bajo el yugo del ego, de su yo particular, sino bajo la brújula del Ser que es y no puede dejar de Ser. Quizá haga falta la ayuda de otros seres, provenientes de las estrellas, para lograr canalizar ese aprendizaje, ese despertar brusco al Ser que somos, y no volver al pasado. Solo Dios lo sabe.

LA CORRUPCIÓN DEL CONCEPTO DE JUSTICIA

Los conceptos humanos también se corrompen, evolucionan, mutan. El concepto de justicia no podía ser menos. Podríamos decir, sin miedo a equivocarse, que la lucha intestina del hombre por doblegar a sus semejantes se confunde con esta corrupción del concepto de justicia. Veamos.

EL NACIMIENTO DEL CONCEPTO DE JUSTICIA

   No descubriremos la cuadratura del círculo al decir que el concepto de justicia es cultural, aunque algunos les puedan sorprender que a continuación diga que, por tal naturaleza cultural, es inhumano. Por qué es inhumano, se preguntarán muchos, pues porque el Ser del ser humano, el sujeto trascendente,  es mucho más que su cultura y reducir o querer reducir el Ser al ambiente temporal de las culturas racionales que van poblando este planeta, es una barbarie contra el propio Ser, que es lo mismo (dentro de las licencias propias que permite el lenguaje simbólico humano) que decir que va contra la propia Conciencia de Ser.

Las culturas empobrecen al espíritu
La cultura no define al ser humano, lo esclaviza a su racionalidad

Simplifiquemos o quitemos, lo más que se pueda, las impurezas al lenguaje filosófico. La cultura (y poco importa cuál de las cientos de definiciones que los especialistas les dan) es un producto de la razón, de ese instrumento humano que ha ido evolucionando a largo de su periplo y, como tal, ha estado sujeta a los mismos vaivenes evolutivos. La ceguera cultural, por decirlo de un modo coloquial, es producto de la misma ceguera de la razón que, poco a poco, muy poco a poco, ha ido emergiendo de la oscuridad misma de sus orígenes. Cuando confundimos la Conciencia de Ser con la capacidad racional del cerebro humano, con esa capacidad de la que surge el yo estoy, frente al yo soy de la Conciencia,  y que irá escudriñando el mundo desde esa óptica, comienza el periplo cultural y, de ese modo, surgirán las distintas realidades humanas que no son más que la distorsión que cada grupo hacedor de cultura es capaz de alcanzar.

En las culturas racionales, los conceptos esclavizan al hombre

Todos comprendemos que el concepto que acompañaría al término  “agua” no sería lo mismo para un esquimal que para un habitante del desierto del Gobi o para alguien que no ha visto la inmensidad de un océano, por ejemplo.

 

 

EL CONCEPTO DE JUSTICIA COMO SUPERVIVENCIA

   El concepto de justicia que emerge de la cultura es producto de la supervivencia del individuo grupal en su medio, bien sea frente a la naturaleza misma, el hábitat natural, o su supervivencia frente a otros individuos de grupos culturales adyacentes.  Hay que ponerse en la piel de aquellos primeros pobladores racionales de este hermoso planeta cuando  se enfrentaban con nuevos retos, la erupción de un volcán, una sequía que se prolongaba por años, una inundación, una tormenta solar invisible a sus ojos o a la primera chispa producida por ellos mismos y que les hizo poder calentarse ante una hoguera o empezar a cocinar ciertos alimentos.

Miedo y violencia en el macho alfa
En el surgimiento de la racionalidad, el macho alfa nace del miedo

De las diversas formas de encarar aquellos problemas, sumados a la importante función del llamado, mal llamado, macho alfa de la tribu, fueron surgiendo culturas de todo tipo. Violentas, mejor dicho guerreras, sin duda. Por qué tal afirmación. Porque si algo debía producir la emergencia de la razón al escudriñar el mundo, tanto el natural como el de los otros grupos, era miedo y frente al miedo, cuando no se controla por el conocimiento, la fuerza es la salida “racional”. Distingo una actitud violenta frente a una guerrera por el hecho que la primera es la consecuencia de una actitud, una reacción, racional frente al miedo, mientas las segunda ya es una racionalidad del miedo mismo y frente a esta elaboración racional se llega a la respuesta guerrera, a la violencia programada como arte, un arte maligno, obviamente, para la supervivencia del grupo. El desconocimiento trae consigo la semilla de la violencia. No por gusto, los grandes Maestros, estelares y humanos, no se cansan de repetir aquello de conócete a ti mismo y que el conocimiento te hará libre.

Tú eres el conocimiento
El conocimiento siempre te llevará al origen

Obviamente no se trata del conocimiento al que te lleva la racionalidad, el yo estoy, sino el que surge de la Conciencia de Ser, del yo soy. Ante la violencia y actitud guerrera, solo el conocimiento de sí mismo, de su Conciencia de Ser, pueda llevar al hombre a trascender dicho flagelo. Las culturas, no importa del sesgo que sean, siempre intentan mantener los nichos culturales para seguir la inercia de una tradición que surgió de la oscuridad racional y de la que, generación a generación, civilización a civilización, van aprovechándose unos hombres para doblegar a la gran mayoría.

CUANDO LOS DIOSES SE APODERARON DEL CONCEPTO DE JUSTICIA

   Aún hoy, cuando la especie humana se jacta de estar saliendo de los tiempos del oscurantismo, resulta que se sigue negando las evidencias que surgen del mismo sentido común. La historia de la civilización humana, la que se limita a la transmisión de su cultura a partir de una escritura, es muy reciente. No va más allá de unos pocos milenios. Puede parecer mucho a una mente humana que la han limitado a no ver más allá de su horizonte vital, sobre los 80 años hoy en día y en las latitudes más prósperas, sin embargo la misma Tierra tiene miles de millones de años formada y en constante cambio.

Asiria y la última humanidad
Asiria ¿cuna de la única civilización humana o de la última civilización?

Pensar que esta última humanidad, la que surge de, pongamos por caso, los Sumerios, es la única que ha poblado este majestuoso planeta es una estupidez racional de tal envergadura como la que mira hacia las estrellas y afirma que el hombre está solo en el universo. Estas limitaciones a la hora de encontrarnos entre las estrellas no vinieron de adentro, sino de afuera, de las estrellas mismas.

   Los dioses que bajaron de las estrellas y  se mezclaron entre los hombres lo hicieron con un propósito concreto, guiar a los hombres por una senda determinada, frente a las otras miles y miles de especies que poblaban la Tierra y que seguían su curso evolutivo, y para tal fin se sirvieron del lenguaje simbólico-conceptual y entre ellos, como no, del concepto de justicia. La justicia que venía de las estrellas estaba destinada no al despertar de la mente humana hacia su entorno, escudriñando el mundo que veía y nombraba con asombro, sino  al despertar de la mente hacia su interior, hacia la Conciencia de la que emerge toda creación, toda energía, toda vibración.

La semilla de la vida
Las matemáticas de la biología

El despertar a la Conciencia que lo impregna todo, lo que el ojo ve y lo que el ojo humano no ve. La justicia de los dioses tenía el aroma a conocimiento. Sin embargo, los hijos de los hombres, por su misma ceguera racional, a través de la misma construcción de culturas, fueron desviando la mirada de su interior hacia el entorno. Fueron desviándose de la guía estelar para entrar en los laberintos de las luchas culturales. Esto que puede parecer una locura, fue el comienzo de la libertad para los hijos del hombre. Renegar de sus orígenes estelares fue el primer paso hacía una larga caminata que los devolviera a su fuerza y conocimiento interior. Desde el surgimiento de la cultura racional, con sus miles de conflictos, hasta la llegada de la cultura de la Conciencia, con el despertar del hombre al cosmos,  el hombre no ha dejado su sed de buscar y sus ansias de encontrar su cuna entre las estrellas.

CUANDO LAS RELIGIONES SE APODERARON DEL CONCEPTO DE JUSTICIA

   Uno de los factores que hizo que el concepto de justicia que venía de las estrellas, la búsqueda del conocimiento último de la Conciencia, fracasase fue cuando se apoderó de este concepto un grupo para formar lo que conocemos hoy como religiones.

La religión olvidó al hombre
Las religiones comenzaron a alzar muros entre los hombres

Las religiones, que, no olvidemos, como concepto es algo que se forma en la mente concreta de alguien y se expande, no es una forma de controlar el miedo a través del conocimiento, sino de canalizar el miedo aludiendo, por parte de ese grupúsculo de individuos, al “conocimiento” que tienen de una supuesta divinidad o divinidades que le va deletreando cómo es el mundo y cómo deben actuar en él. Las religiones, algunos de esos individuos que surgían de los primeros grupos humanos  con el despertar racional, no crearon las divinidades para hallar el camino hacia sí mismos, sino que las crearon como forma de controlar el “conocimiento” mismo y con él, al hombre que caía bajo sus redes, bajo sus embrujos. Los hijos de los hombres cayeron en las redes de la manipulación y tergiversación de una forma de poder, el poder religioso. La historia de este tipo de poder es amplia y tan variopinta como grupos culturales fueron apareciendo por la estepa humana. La historia de las religiones es, sin duda alguna, la historia de la usurpación del concepto de justicia divina en detrimento del Conocimiento mismo. La justicia se convirtió en justicia divina para ir  apoderándose de los conceptos de “verdad”, “bien”, “mal”, “bueno”, “malo”, etc. Los pilares para el dominio de los hijos de los hombres estaban sembrados en la mente gregaria humana. La historia de las religiones, tan ligada al poder político de las sociedades, es, sin temor a equivocarse, la historia de la tragedia humana.

religión y mentira
El rostro inhumano de las religiones

Tanto el poder político como el religioso han doblegado el espíritu humano para encerrarlo en la cárcel de la razón y, de tal forma, limitar la libertad que representa el mundo de la conciencia, limitar, en suma, la libertad de Ser.

 

LA LIBERACIÓN HUMANA DEL CONCEPTO DE JUSTICIA

   ¿Puede el hombre volver a un concepto de justicia volcado a las estrellas? ¿Puede el hombre liberarse del yugo de la racionalidad como instrumento del conocimiento? Solo hay un camino hacia las estrellas, el despertar al Ser que fundamenta a toda razón, a todo ego, a toda forma de conocimiento hacia afuera. Este despertar al Ser es, justamente, el conocimiento hacia dentro, hacia la Conciencia de Ser que nada tiene que ver con la consciencia de sí mismo ni con éticas racionales, sino con la posibilidad de ser todo en el infinito.

Tú eres tu Conciencia
El despertar a la Conciencia de Ser es tu responsabilidad, nadie lo puede hacer por ti

No hay despertares colectivos, o no los ha habido hasta ahora, pero puede haber detonantes colectivos que lleven al hombre a un abrir los ojos en conjunto a ese nuevo mundo. Hasta hoy en día, por más que se dieran condiciones para el despertar colectivo, la propagación del hecho concreto, de la causa de dicho despertar, era mínima. No solo tecnológicamente se estaba mucho más atado, sino que los filtros del poder tenían mayor alcance. Hoy en día, el avance en el sector de la tecnología, en las comunicaciones vía internet, permite al ser humano una interacción inmediata con cualquier fenómeno. Este avance, que para nada es casual ni fruto de una lógica del desarrollo científico, puede ser la llave que lleve al hombre a mirar a las estrellas desde otra perspectiva y con otro ánimo. Sin duda, la espiritualidad, que no la religión ni la religiosidad que las preña, volverá a ser centro de la nueva sociedad. De las sociedades culturales, definidas por una racionalidad temerosa y violenta, el nuevo despertar llevará a las sociedades estelares, donde el conocimiento no será un camino más, sino el camino para construir las relaciones entre los individuos de una sociedad y entre unos mundos y otros.

El nuevo hogar
La nueva conciencia llevará al hombre hacia su origen, las estrellas

El despertar el hombre hacía su interior no es una perspectiva más, sino un cambio en el rumbo del ser humano que viaja en este hermoso planeta a través del infinito. Por ello el miedo que tienes los distintos sectores del poder en perder las riendas de esta raza de hombres que está llamada a encontrarse con sus orígenes y encontrar el verdadero rostro de Dios. El nuevo hombre no mirará las estrellas, se sentirá hijo de las estrellas. El nuevo hombre no temerá a Dios, sino habrá aprendido a conocer su rostro a través del Amor.

GOG Y MAGOG, LA VERSIÓN DEFINITIVA

   La temática que encierra Gog y Magog, en su reciente obra, GOG, de J.J. Benítez, no dejará indiferente a todos aquellos que siguen las huellas de tan prolífico y enigmático escritor español. No se trata de una novela, aunque se pueda leer como tal y logra ese efecto cautivador  en el espíritu de los aficionados a tal género. No se trata de un ensayo, aunque la información astronómica que se plasma en el libro no deja fisuras sobre datos que al común de los mortales le son ajenos.

Y nos los vemos
¿Cuántos han caído? ¿Cuántos son responsables de extinciones masivas en el planeta?

Se trata, intuyo, de algo que el propio J.J. Benítez quisiera que fuese una gran mentira y, a su vez, si fuese cierto, una gran esperanza. Sí, el núcleo de la temática de GOG está vinculada directamente en la figura que lleva persiguiendo a J.J. Benítez desde hace muchos años, Jesús de Nazaret.

GOG Y MAGOG, LAS TROMPETAS DEL APOCALIPSIS

   Es un tanto ridículo, absurdo y hasta de mal gusto creer muchas verdades a medias que surgen de los sistemas de poder en nuestras sociedades modernas y que solo pretenden seguir adormeciendo los sentidos espirituales que viven y vibran dentro del alma humana. Gog y Magog no representan y se presentan en las literaturas bíblicas como un punto y final para la especie humana, sino, más bien, como un antes y un después. Se suele olvidar, mejor dicho, se enseña a olvidar, el gran poder creador que el hombre, por su propio poder de conciencia, tiene para crear la realidad que quiera. Hasta hoy en día, las civilizaciones humanas nacen, se desarrollan y se extinguen por causas externas a la esencia del individuo mismo. Causas que tiene siempre el aroma a enfrentamientos ideológicos, que, a su vez, son fruto de miedos ancestrales. Sobra decir la vena belicosa que corre por la sangre humana. Sin embargo, esa tendencia al eterno enfrentamiento no solo es un espejismo sembrado por un minúsculo grupo que intentan vivir, de generación en generación, del cuento del poder, sino un estadio que debe superar los hijos de los hombres. No es una opción. Es un proceso ineludible. Gog y Magog vienen a corroborar ese proceso de cambio.

   Jesús, su naturaleza cósmica, que poco a poco va emergiendo en las psiques  adormecidas por los cantos de sirena de tantas ideologías, políticas, religiosas y hasta, si me apuran, científicas, no solo mostró el camino para entrar en el Reino del Padre, sino que anunció las señales de esos tiempos.

Jesús y el cosmos
Jesús y su naturaleza cósmica. Las puertas a Gog y Magog

La incredulidad de los tiempos modernos es más acentuada que en aquellos tiempos fantásticos del cambio de milenio, tanto del mil como del dos mil, en los que se creía que el mundo se terminaría en un abrir y cerrar de ojos. Guerras, cataclismos, hambrunas y sufrimientos humanos y ecológicos ha habido en esta hermosa tierra que navega por el océano cósmico, pero esta vez los anuncios son distintos. Gog se acerca al son de las trompetas del Apocalipsis para un renacer a otros mundos, a otros tiempos, a saber, al universo mismo de donde el hombre procede y al que, conscientemente esta vez, mirará, explorará y regresará. En cierta medida, el despertar a la conciencia conlleva, en una relación recíproca, el despertar al conocimiento que nos proporciona el universo mismo.

UN POCO DE CIENCIA CON CONCIENCIA A TRAVÉS DE GOY Y MAGOG

   Sí, la ciencia de estos últimos siglos está despertando del sueño dogmático de la verdad absoluta para caer de nuevo en la senda de la humildad que lleva a la casa común que tiene el hombre con el resto de conciencias que pueblan el universo. De aquel hijo pródigo que se separó buscando su propio camino, hoy, más que le pese a muchos, no se puede entender la ciencia sin el observador humano, sin la conciencia que observa.

Sumergidos en la molécula de la vida
Espiral de la vida

Siempre fue así, siempre será así, pues la creación de la realidad no puede separarse de la conciencia creadora de la que emerge el espacio tiempo que da sentido humano a los procesos de cambio. Ya los antiguos griegos conocían del espejismo de la mente y empezaron a buscar más allá de los sentidos lo que subyace a ellos mismos. El agua, el fuego, la tierra, el aire se fue convirtiendo  en algo más que unos elementos materiales para convertirse en elementos relacionales. La materia no tenía sentido sin las relaciones que surgían entre ellas y es el sujeto humano quien, a través de su psique, es capaz de encontrar lo que sus ojos no ven y, hoy diríamos, más que encontrar, crear.

   Gog y Magog son ciencia desde el punto de vista que aborda un hecho que no solo es posible, sino, lo más acuciante, probable. En la sociedad moderna se pierde la pista a los cielos y al lugar de la tierra en el universo. Preocupadas las últimas civilizaciones en cómo explotar los recursos de tan noble planeta como es la Tierra y cómo los hombres dominarse mutuamente entre sí bajo los falsos prismas de ideologías de todo tipo, olvidan y hacen olvidar a sus integrantes que los hijos de los hombres no solo no están solos en este universo infinito, sino que la semilla de lo que son, su particular ADN,

La vida recorre el espacio
La vida recorre el cosmos

ni siquiera pertenece a este mundo. Hay que ser un poco engreídos para mantener la posición de una tierra primigenia en el orden de la vida. Hay que ser muy vacuos para pensar en un Dios tan débil para crear una criatura tan bestial como es la criatura humana. Pero, como decía, Gog no viene para destruir, sino para reconstruir. Como se plasma en un pasaje, Gog no solo sería portador de destrucción, sino de vida. Así es.

POR QUÉ LEER GOG PARA ENTENDER A GOG Y MAGOG

   Más allá del placer de leer a J.J. Benítez, que siempre es un gusto, al menos para quien escribe y de seguro para otra legión de seguidores suyos, Gog y Magog no son solo elementos de una estructura literaria sin ton ni son. No son leyendas mitológicas que habríamos heredado como fábulas para encantar a nuestros miedos, sino que son relatos atemporales que advierten de lo ineludible, un cataclismo cósmico.

Recuerdos
Memorias olvidadas

Es tan corta la vida humana que, junto a una especie de atrofia de la anamnesis, esa capacidad de recordar vidas pasadas, pareciera que la vida cósmica de este hermoso planeta azul fuese algo ajeno a la conciencia de cada individuo en su propio tiempo vital. El hombre de nuestros días, en su gran mayoría, vive sumergido en su propia modernidad, intentando sobrevivir a los cantos de sirena de todo tipo de consumismos, desde los materiales a los ideológicos, que ha olvidado mirar las estrellas con los ojos del corazón. No solo eso, sino que ha confundido  a mensajeros siderales con linajes humanos, demasiado humanos. El más notable, la figura de Jesús de Nazaret.

  A nadie, con un mínimo de sed por conocer sus propios orígenes más allá del linaje familiar, y serpeando la siempre tergiversada y manipulada teoría de la evolución, puede extrañarle que el hombre, que la especie humana, junto a los millones de especies que pululan por el maravilloso planeta azul, es hijo de las estrellas y que el cosmos, en su conjunto, es una danza cósmica donde el proceso de la vida no se detiene con la muerte. La vida es creación y esta se desarrolla en eternos procesos de cambio y transformación. La muerte es un espejismo de la consciencia cuando aún no ha bebido de la conciencia que es.

   Leer GOG, de J.J. Benítez, con una mente abierta puede ser el detonante para comenzar a ver y entender el mundo no desde la perspectiva catastrofista que invade las redes y que sumergen al individuo en más miedos, si cabe, de los que le siembran a diario todo tipo de poderes, sino para comenzar a fijarse que la luz que vino a traer Jesús de Nazaret no es de este mundo, sino que proviene del Reino del Padre.

despertar leyendo
Libros para despertar

Ese Reino cósmico donde hace ya muchos eones conoció la esencia de la creación y del Padre y Madre que es Amor. Leer GOG es, en cierta medida, comenzar a navegar por los espacios infinitos del universo de la mano de  J.J. Benítez, uno de los mayores y más sinceros defensores del Jesús que vive más allá de la Iglesia terrenal.

LA CORRUPCIÓN DEL YO EN EL SIGLO XXI

Sin un renacer  a la espiritualidad, a la esencia de lo que es, el hombre moderno está condenado a morir en la corrupción del yo. No se trata de una muerte agradable, rodeado de recuerdos y sueños que permanecen en la memoria como un bálsamo para tal hora. No, la muerte del yo por ignorar su esencia será dolorosa, traumática, insufrible para muchos y enloquecedora para tantos más. Este panorama desolador ante la corrupción del yo no es fruto de algo natural, de un gen que determina la vida humana, ni siquiera de la suprema ignorancia del sí mismo, sino de olvido del ser. Para muchos el concepto de Ser les parecerá un jeroglífico egipcio

No busques fuera lo que está en tu Ser
El Ser no está escondido fuera de ti, eres tú

o un sinsentido del lenguaje, pero olvidan que más allá de los conceptos, de sus genes, de sus memorias, de sus identidades, de sus pasiones y logros, de sus fracasos y llantos, más allá de su yo, yace inmortal el Ser que es. Olvidar que somos más que un simple yo, anclado en la biografía de cada cual, es olvidar que nuestro destino jamás se escribe en el tiempo, sino en la eternidad, en el ahora.

CÓMO SABER CUÁNDO LA CORRUPCIÓN DEL YO SE APODERA DE TU SER

Cuando jamás te has planteado si quiera que tú eres más que tu nombre, tus apellidos, tu nacionalidad, tus posesiones, tus estudios, tu familia, tus amigos. Cuando confundes tu biografía, puntual, concreta, enmarcada en la biografía de otros como son tus padres, tu familia, etc., con los cimientos que permiten la construcción de esa biografía, entonces la corrupción del yo no solo vive en ti, sino que te identifica

No hay yo, sino yoes que viven su propio yo
A pesar de las individualidades, el Ser es Uno

¿Qué mal puede existir en el olvido del Ser? ¿Qué mal puede haber en identificarme con mi familia, con mi país, con mi cultura, etc.? –podrás preguntarte-  podrían existir varias respuestas que dieran cuenta de esas dudas, pero quizá la más pertinente sea la que dice que conceptos como familia, cultura, padres, sociedad, etc., etc., no son reales, son entelequias que sirven como marco para que lo real, tu Ser, se desenvuelva en un medio, en un espacio-tiempo concreto, tu ahora, tu instante de consciencia y de conciencia. La realidad no sustentan tu yo, sino es tu Ser quien sustenta tu realidad a través del yo. No es complicado de entender cuando dejas de creer en tu yo como un único pilar de la existencia  y comienzas a creer en el Ser que eres más allá de la existencia. Dicho de otro modo, cuando dejas de creer en el poder de los demás y comienzas a creer en tu propio poder, pues ese yo con el que te identificas no suele ser más que las creencias que otros yoes te han implantado en tu subconsciente ¿Poder para qué?, podrás plantear, pues para crear la realidad que tú deseas.

Ser es ser creador
La libertad es, ante todo, libertad de crear

Sí, repito, de otra forma, si hay algo que define al Ser es su capacidad creadora. La libertad de Ser es la libertad de crear. No lo olvidemos.

LA CORRUPCIÓN DEL YO COMO CAMINO A LA LIBERTAD DE SER

Puede parecer una salida de tono decir que si bien el yo es un estado de la mente que hay que superar, también hay que recalcar que la corrupción del yo es un acto de liberación una vez trascendida. Esto no lleva, ni implica, la destrucción del yo, imposible por otro lado. Somos una unidad de cuerpo-mente-alma indisoluble, al menos en esta dimensión humana. No se trata de agarrar tu yo y descuartizarlo y convertirte en un alma angelical o en un demonio. No. De lo que se trata es de reconocer que la corrupción del yo es una herencia que nos afecta directamente y que trascender ese estado lleva a la libertad de Ser.

Ser y ego frente a la pizarra de la mente
El Ser es… el Yo puede ser…

No hay que ir a la India, ni consultar a un gurú, ni colgarse veinte amuletos y demás acciones simbólicas. Los símbolos, los atajos, pueden ayudar, ojo, pero la esencia de aquello que te hará superar el estado hipnótico que ejerce el yo sobre tu Ser vendrá de la mano de un despertar a ti mismo. No hay un despertar vengativo ni nada por el estilo. Simplemente, llegado el momento, sabrás que Eres y no solo estás inmerso en un mundo con tu yo a las espaldas. La libertad de Ser no radica en hacer aquello que me viene a la mente como producto de un deseo, sino de no hacer aquello que no soy. Cuando liberas a tu yo de las creencias fallidas que lo han contaminado desde el mismo útero, no sentirás la necesidad de imponerte a los demás, sino de amarlos tal y como son, con sus defectos, con sus aciertos, con sus crueldades y con sus actos de amor.

LA CORRUPCIÓN DEL YO Y LAS SOCIEDADES MODERNAS, UN AMOR A PRIMERA VISTA

El problema más grave que tienen las sociedades humanas desde hace eones, por no decir abiertamente que tienen desde el mismo instante que la consciencia emerge como lenguaje en aquel homínido elegido de nuestro pasado, es que ninguna de ellas se ha preocupado por el desarrollo del Ser, sino que ha alimentado, mantenido y alentado todo tipos de yoes en forma de mil y una creencias que llamamos tradición.

Las ideologías frenan la capacidad creadora del hombre
Las ideologías levantan muros en torno a las ideas

El factor primordial para que esto haya sucedido no hay que buscarlos muy lejos del yo, y se trata de su capacidad para generar y absorber el miedo. El miedo es, ni más ni menos, que el desconocimiento no solo de sí mismo, sino de todo lo que le rodea. Como quien dice, el conocimiento te hará libre y alejará todo miedo del yo humano. Sin embargo, en las sociedades modernas todo está estructurado y planificado para inyectar el miedo en vena a cualquier yo que se precie. Miedo a la muerte, a la enfermedad, al hambre, al sufrimiento, al desempleo, a la guerra, a los fanatismos (que ella misma engendra), a la pérdida, y suma y sigue casi hasta el infinito y más allá. Sin embargo, estos miedos inculcados radican, ni más ni menos, en ese mal que caracteriza a las sociedades, antiguas y modernas, a saber, la creencia que la parte está separada del todo y, como tal, la parte actúa bajo el imperio del egoísmo.

La parte es el todo como el todo es la parte

No ha entendido la sociedad humana, ni el individuo que la sustenta, en líneas generales, pues hay bastantes excepciones,  que la parte es el todo y, como tal, lo que hace a cada parte afecta al todo. Hoy en día la mecánica cuántica algo está vislumbrando de esta “realidad” del universo.

QUÉ HACER PARA SUPERAR LA CORRUPCIÓN DE YO EN LAS SOCIEDADES MODERNAS

El primer paso, ineludible, si se quiere comenzar el camino hacia otro tipo de sociedad realmente humana, basada en el desarrollo del Ser y no en la corrupción del yo, es comenzar a dudar del poder de las ideologías.

El primer paso hacia el despertar como Conciencia de Ser comienza con la duda creativa

De todas, tanto políticas, religiosas o de cualquier índole que no entienda que a las ideas no se las puede detener encerrándolas entre muros para convertirlas en ideologías. Las ideas, incluida la del hombre, deben estar abierta a la evolución de ellas mismas, pues el conocimiento se lee a través de la evolución de lo conocido. No es hora de entrar en cuestiones metafísicas, ni de sembrar más dudas, sino de, si se quiere vencer la corrupción del yo, comenzar a creer más en nosotros mismos como seres que somos más allá de las culturas del ego que solo defienden su pedacito de mundo y realidad. No se trata de crear una nueva cultura humana, sino de trascenderla y llegar a la misma existencia humana basada en el conocimiento y el respeto a toda vida y todo ser con capacidad de crear nuevas realidades. Para ello, como en la ciencia, no hay método, por más que se empeñen algunos.

No te dejes corromper por falsos ídolos ideológicos
Trasciende los muros que hay en ti

Trascender la corrupción del yo y sumergirse en otra forma de entenderte a ti mismo como parte de un todo y entender a ti en vinculación con las otras partículas de conciencia que te acompañan en este viaje maravilloso, no es algo que puedas aprender ni en manuales, ni bajo templos, ni en juegos vía online, sino en la soledad de tus dudas y al calor de las respuestas que vayas encontrando. Ojo, toda ayuda es de agradecer, pero el camino y el despertar a tu Ser solo tú lo puedes realizar.

EL PAPA FRANCISCO, GOOGLE Y LA INQUISICIÓN MODERNA

La Iglesia católica comenzó sus grandes cambios a raíz de la decisión de Juan XXIII, el Papa Bueno, de convocar lo que se conoce como Concilio Vaticano II allá por la década del sesenta del siglo XX. El Papa Francisco es hoy su sucesor y quien está llevando el espíritu de aquel concilio a sus máximas consecuencias.

 EL PAPA FRANCISCO Y LOS LOBOS VESTIDOS DE OVEJAS

 Creo en los hombres de carne y hueso, en los seres humanos que nacen para desarrollar sus conciencias por más que les pese las losas de sus creencias. No creo en las ideologías políticas, religiosas, económicas, científicas o de cualquier índole. No creo en los dioses que necesitan a los hombres como sacrificios para sus altares. No creo en culturas del olvido  que ponen  la tilde en ellas mismas olvidando al ser humano que sufre sus consecuencias. Al Papa Francisco se le ha tildado y se le sigue un juicio inquisitorial por parte de tantos que se auto definen como católicos, apostólicos y romanos y que están en las antípodas del mensaje de aquel Galileo que vino a sembrar en los hombres el nuevo conocimiento, la nueva era que llevaría al hombre a los confines de la creación.

Los demonios existen
Los demonios viven en  miedos de todo tipo

Estos lobos vestidos de ovejas, que los hay en toda latitud y se visten con mil disfraces diferentes, tienen  un denominador común, a saber, su total desprecio por el ser humano, por la conciencia humana, por esa conciencia que es, no podía ser de otro modo, parte de la Conciencia Única del Padre. Estos adalides del mal, mejor dicho Mal, con mayúscula, no los conocerás por sus hábitos, pues se desgarran las vestiduras como modernos fariseos a la hora de proclamar a los cuatro vientos su humanidad, su santidad, pero desprecian, con su indiferencia, los males humanos que afectan a las sociedades modernas, a recordar, el hambre crónica para una gran parte de la humanidad, la falta de atención médica básica en tantas latitudes, la falta de agua potable en un planeta que brilla desde el cielo por el azul marino, la esclavitud moderna al dios dinero que es capaz de alentar y fomentar todo tipo de guerras y conflictos en nombre de libertades  para seguir encadenando y endeudando más al hombre y seguir vendiéndoles miedos de todo tipo.

LAS IDEOLOGÍAS DEL MAL FRENTE AL PAPA FRANCISCO

 A estos católicos de medio pelo, que están pidiendo la cabeza del Papa Francisco, les recuerdo que Dios no es propiedad suya como tampoco de los ateos creyentes, que, sin duda, están más cerca de Dios que aquellos que dicen creer en Él, ni es un ente separado del todo, donde todos están incluidos y si Bergoglio es capaz de implorar la misericordia divina, a su manera, por sentirse incapaz de juzgar el mal hecho por tanta ideología que ha olvidado la humanidad del hombre, les digo, a estos imberbes de media monta, que la actitud de Jorge Bergoglio, cuando pide a los cuatro vientos que hay que reencontrarse con Jesús, no el de la cruz, no el de la teología, sino con el que caminó entre los pecadores, enfermos, pobres y demás excluidos de su tiempo, es una actitud no solo loable, sino ineludible si la iglesia, como cuerpo, no quiere fenecer por un cáncer terminal.

Rostros inhumanos
Alguien que ha olvidado su humanidad

Lo tildan de amigo de dictadores, de encubridor de pedófilos, de esto y aquello y quienes lo hacen no son capaces de ver que ese pastor es un hombre más. Un hombre cuya responsabilidad ideológica le ha venido grande no porque no tenga la talla intelectual para navegar por esas tempestades, sino porque ese hombre que hicieron Papa no pocos cuervos de satanás, ha predicado toda su vida con el ejemplo. Ya quisiera yo ver a algún Iglesias, Casado o como quieran apellidarse ir a vivir a alguna chabola madrileña o de cualquier parte, no para hacerse la foto, sino para levantarse a diario con los males de su propia sociedad. Y quien dice estos dos señores, se dice de cualquiera que vista las sotanas ideológicas, me da igual si son púrpuras, rojitas o azul cielo, que, a la postre, no son más que variaciones de un mismo mal, a saber, el desprecio por la humanidad del Ser humano, el olvido del ser humano.

EL PAPA FRANCISCO EN TIEMPOS DE GOOGLE

 En estos tiempos de Google, de sus buenos oficios para la libertad de expresión y del Santo Oficio inquisitorial con aroma a internet que poderes de todo tipo, políticos y religiosos, pasando por los económicos y militares, intentan imponer, el Papa Francisco tiene el mérito de conservar la entereza, la sonrisa, la fuerza y la esperanza en el mañana cuando el mundo, esa entelequia que solo vive en los mass media y en los planes endemoniados de los guardianes de todo tipo de ideologías,  solo habla de venganza, odio, y hacen sonar los tambores de guerra por todas latitudes y longitudes del globo terráqueo.

El sonido de las campanas
Las campanas están sonando por ti

Las campanas están sonando, pero están sonando por ti. Quien confunda a los hombres de buena fe con ovejitas camino al matadero están confundiendo el mensaje original del nazareno, quien mostró el camino del amor y del perdón, pero también recordó que los tiempos de la siega estaban cerca. Y, sí, que no se preocupen los aprendices de diablillo, el infierno no existe, pero la vida no se agota en su piel ni en este planeta, y la lección deberán aprenderla en cualquiera de los mundos de Dios ¿Acaso hay mayor infierno que un hombre que ha olvidado su humanidad, su Ser?