LAS MENTIRAS DEL FIN DE LOS TIEMPOS

 Las mentiras las sostienen los mentirosos y los mentirosos se sostienen por la ignorancia, el hambre, los miedos. Acabar con la ignorancia, el hambre y los miedos es acabar con la mentira, es llegar a la verdad. Ya podemos entender el por qué las sociedades humanas del mal no logran llegar a parte alguna, pues “acabar con” se convierte en la prolongación de los flagelos. Esa falta de acuerdo, obviamente, es interesada. El mal se ha sembrado muy bien entre los hijos de los hombres.

No esperes cosechar verdades sembrando mentiras

Por ello que el Maestro de Maestros, Jesús de Nazaret, dijera aquella   frase “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. El Maestro tiene la llave del conocimiento hacia la verdad porque no se alimenta de mentira alguna. Una verdad no humana, pues no radica en un intento por hipostasiar la verdad, sino de llegar a ella a través del conocimiento y el verdadero camino hacia él, a saber, el Amor. El Amor no solo es un sentimiento, también es un camino hacia el acto creador constructivo. Sí, también se puede crear mal, destrucción, y de eso sabe bastante el imperio de las mentiras, sostenido por el imperio de las ideologías.

El amor es el antídoto más potente contra las mentiras

La opción entre el bien y el mal no es una cuestión de ideologías, sino de humanidad. Por ello las ideologías, sean religiosas, políticas, económicas o militares, solo pueden sembrar odio y nunca llegarán a parte alguna, pues su objetivo no es elegir el bien, sino mantener la lucha entre lo que ellos entienden por bien frente a sus enemigos. Sí, las ideologías necesitan enemigos para sobrevivir, mientras que el imperio de la verdad solo necesita conciencias con quienes compartir. La diferencia es abismal.  

Las mentiras las sostienen los mentirosos y los mentirosos se sostienen por la ignorancia, el hambre y los miedos.

    Hoy por hoy, las grandes mentiras que domina estas sociedades y economías antropófagas radica en lo siguiente: 1) La creencia que se llega al conocimiento a través de las ideologías. La ciencia moderna, a pesar de estar más cerca del conocimiento genuino que cualquiera otra rama del saber humano, está contagiada de ideologías. Lo cual no quiere decir que no haya grandes mentes científicas que estén poco o nada contaminadas, pero son los menos. 2) Que las economías, en todo su amplio abanico, son la solución para erradicar el hambre. Las economías antropófagas no se curan con nuevas cadenas conceptuales, sino con una verdadera apertura al desarrollo del espíritu. No solo de pan vive el hombre. 3) Que los miedos son “naturales”, que es “normal” sentir miedo. No es correcto. Los miedos son connaturales al desconocimiento del Ser, mejor dicho, al Olvido del Ser. Cuando una persona, una conciencia, basa su desarrollo en mil y una creencias fallidas, confunde sus creencias con su esencia, y en sus creencias siempre estará las semillas del miedo porque el miedo es un factor de control, de mansedumbre. Al sentir miedo, te enseñan, siempre habrá un brazo protector que te cobijará. Lo que no te enseñan es que ese brazo te quiere proteger dominándote, esclavizándote.

Las ideologías necesitan enemigos para sobrevivir, las mentiras oídos ingenuos

   Para lograr vencer las mentiras que dominan las sociedades humanas de hoy, como las de ayer, hay que lograr interiorizar, en toda amplitud, que somos más que nuestra genética y mucho más aún que las creencias que hemos forjado o aceptado acerca del mundo. Si para Marx lo importante no era entender la historia, sino cambiarla, para el espíritu humano no se trata de explicar o cambiar la historia, sino de sentirla en su proceso de cambio, en su devenir como conciencia. Las conciencias no “emergen” para sufrir. Algunos dirán que tampoco emergen para sentir gozo, y tienen razón, porque su esencia es experimentarse a sí misma. Hacerlo desde la dicha o desde el sufrimiento es una opción, tan real una como la otra, pero tan efímera una como la otra. Por qué una vida de sufrimiento si podemos experimentar una vida llena de gozo. No se trata de convertirnos en algo distinto a lo que somos.

No cometas el error de mentirte a ti mismo por agradar a los demás

Todo lo contrario, se trata de reconocernos en lo que somos, conciencia, Conciencia de Ser. Convertir esta Conciencia de Ser en un juego intelectual, en una mera retahíla de sonidos sin más significado que los miedos que te puedan sembrar, no es el camino. El camino para llegar a tu Conciencia de Ser solo tiene un mapa, que está en ti, y solo hay una llave que abre ese espacio infinito, que también está en ti. Por eso, cuando te inviten a aceptar más mentiras, recuerda que la mayor mentira no es la que repites hacia fuera, sino la que te dices a ti mismo. Cuida lo que piensas. Cuida lo que haces y, sobre todo, cuida lo que siembras. No esperes verdad alguna sembrando mentiras. No esperes humanidad en las ideologías del descarte.

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