LA ENFERMEDAD DEL HOMBRE SOCIAL

El siglo XX ha representado para el acervo humano el siglo de la muerte y la indiferencia hacia el otro a causa de las ideologías, las ideologías del mal, de la muerte, del desprecio. No es algo novedoso en la historia humana, pues los distintos pueblos y civilizaciones de esta última humanidad, desde los etruscos hasta la moderna china post maoísta, se han caracterizado por las luchas entre ellas y dentro de cada una de ellas, por el dominio, control y opresión de unos hombres sobre otros, de unas “clases sociales” sobre otras, de unos “grupos de interés” sobre otros. Lo que caracterizó al sangriento siglo XX fue el salto científico y tecnológico que fue perfilándose tras las distintas revoluciones industriales. Un salto que culminó con el asesinato de cientos de miles de seres humanos, directa o indirectamente, con la primera bomba atómica lanzada contra seres humanos. Lo sucedido en Hiroshima y Nagasaki en 1945 representa el paroxismo de la enfermedad del hombre social, a saber, su fanatismo ideológico y el completo olvido del Ser.

Volverse hacia el Ser es reencontrase con la vida

EL OLVIDO DEL SER COMO LA ENFERMEDAD DEL HOMBRE

   No se trata de hacer un tratado, ni siquiera un panfleto, sobre el salvajismo humano, sino de ir a la fuente que ha originado la decadencia de esta última humanidad. La enfermedad del hombre moderno la podemos rastrear incluso en épocas tan atrasadas tecnológicamente que podemos afirmar con certeza de que no todo tiempo pasado, ni mucho menos, fue mejor.

Contra el virus del odio, solo existe la vacuna del amor y del perdón

El miedo a lo distinto, a la misma naturaleza que iba surgiendo de aquella prístina consciencia que iba nombrando el mundo que le rodeaba, traería como consecuencia un mundo de creencias que se alejaban a pasos agigantados del común origen de toda forma de vida y, primordialmente, de toda conciencia cósmica. En el fondo, todo salvajismo, todo fanatismo, podemos reducirlo a un desconocimiento de la fuente última de la vida. Una fuente que algunos llaman Dios, otros lo llaman leyes universales, otros, simplemente, prefieren no nombrar lo innombrable porque nombrando el Misterio solo podían reconocer la gran ignorancia que tenían y tienen de él. Un desconocimiento que fue sustituido por creencias políticas, sociales y religiosas de todo tipo y queno solo profundizaban las brechas de unos pueblos sobre otros, sino que al hacerlo iban construyendo muros para convertir sus creencias en prisiones para sus adeptos y en patíbulos para sus detractores.

El olvido del Ser es la más peligrosa enfermedad del hombre social

La cultura humana, las culturas humanas, nacieron no con el fin de unir, sino de cercar, de aislarse. Por ello la importancia de estos momentos históricos en los que la globalización tecnológica puede llevar a romper los viejos modelos de opresión cultural. Nunca el hombre ha estado tan cerca del salto de conciencia que necesita para despertar al Ser que es.

CÓMO ENFRENTAR LA ENFERMEDAD DEL HOMBRE SOCIAL

El hombre moderno, en una gran mayoría, está enfermo de soledad, miedo y egoísmo porqué los distintos modelos sociales imperantes en todas las latitudes siguen basando su dinámica en tradiciones inhumanas nacidas bajo los signos de la ignorancia. Tradiciones por las que el hombre sigue siendo esclavizado bajo otras formas aún más sutiles, pues, hoy en día, a los esclavos les llaman libres y les hacen creer que lo son y, paradójicamente, la gran mayoría de los seres humanos se lo creen. Tradiciones que podemos rastrear en las distintas formas en que los grupos de poder entienden distintas facetas de la evolución humana, desde la propiedad hasta el trabajo pasando por las relaciones entre el hombre y el Misterio.En cualquier caso, las tradiciones modernas son las que deben enfrentar las generaciones humanas de hoy en día, en especial los más jóvenes, pues ellos son los menos contaminados de la maldad que ha recorrido y recorre la historia humana.

Cada generación tiene el derecho a buscar su propio destino y no vivir de errores pasados

El olvido del Ser llevó al hombre a encadenarse a sus miedos y a esclavizar a todo aquel que no participe de sus creencias. Las semillas del mal estaban listas para alimentar las peores pesadillas de los hombres. Para enfrentar esas tradiciones insanas lo primero que debe hacerse es reconocer, cada quien, en su propia intimidad, que es mucho más que todas las creencias que le han hecho creer que es. Si eres budista, imagínate siendo y actuando en tu entorno como un cristiano o musulmán. Si eres monoteísta, imagínate siendo y actuando como un ateo en tu entorno. Si eres un comunista converso, imagínate siendo y actuando como un empresario modelo en tu entorno. Si eres un empresario explotador, imagínate siendo y actuando como un obrero más de tu fábrica o emporio. Si eres un doctor en ciencias, imagínate siendo y actuando como alguien a quien no le han enseñado a leer y escribir. Si eres un analfabeto convencido del poder de la universidad de la calle, imagínate siendo y actuando como un doctor en ciencias físicas.

No juzgues quien ha traicionado a su propia humanidad, pues al juzgarlo, te estás juzgando a ti mismo

En fin, imagínate que eres mucho más que las creencias que has recibido y que te han dado una identidad falsa, pues tu yo no trata tanto de lo circunstancial (tus experiencias particulares), sino de lo esencial, lo que hace posible la experiencia de ser.

MÁS ALLÁ DE LA ENFERMEDAD DEL HOMBRE SOCIAL

Si las nuevas generaciones, junto a las más envejecidas que aún conservan la inocencia de ser, logran dar el salto de conciencia necesario para frenar la extinción de la especie humana, otro mundo, otro tipo de hombre, verán la luz. El hombre, como conciencia, como una conciencia cósmica más en este universo en constante transformación, no nace para sufrir, ni para doblegar al otro, ni para vivir entre miedos, sino para crear y disfrutar de la plenitud de la experiencia de ser.

La especie humana está llegando a un punto de no retorno que no tiene mañana

El conocimiento es el camino, el único camino posible, hacia una conciencia cada vez más consciente de su entrelazamiento con el Todo. Un conocimiento que va mucho más allá de descubrir la estructura cambiante de la materia visible o de la misma materia o energía que llaman oscura, sino del conocimiento que lleva a descubrir la fuente inagotable de la vida en cada conciencia misma.

El bombardeo atómico sobre Hiroshima y Nagasaki representa el uso malévolo del conocimiento y el fracaso como seres sociales

El camino del conocimiento lleva, inevitablemente, al conocimiento de Dios mismo dentro de cada Ser. Un Dios, eso sí, que no descansa en los miedos humanos, sino que da cuenta de la divinidad que toda forma de vida encierra en sí misma por el simple hecho de Ser. El Ser no se puede imponer a la consciencia (por esto mismo, cualquier civilización cósmica que esté ayudando al hombre a su despertar al Ser no puede actuar directamente). El Ser debe aflorar entre la consciencia, abriéndose paso entre esas mil y una creencias fallidas que fueron construyendo una falsa identidad, un falso yo. Un yo que no parta del nosotros, que no asuma a todos como parte de sí mismo para convivir, interactuar e ir creando nuevas experiencias de ser en todo el cosmos, es un yo falso que confunde lo nuestro con el nosotros, es un yo que no ha salido de la prisión del sí mismo, de las creencias fallidas que le han llevado a anularse a sí mismo.

No busques en la tradición la salida hacia un mañana distinto. Las tradiciones, por esencia, solo buscan perpetuarse a sí mismas

   Es la hora de trascender el mundo de las creencias y encaminarse a la senda del Ser. Como individuos, como consciencias, igual que como especie, no hay otro camino. La especie humana está llegando a un punto de no retorno que no tiene mañana.

EL HASTÍO

   Comenzaba a llover. La lluvia había abortado mi deseo de caminar por el parque del Buen Retiro. Hacía tiempo que necesitaba estar a solas sin más compañía que el sonido de  árboles centenarios  y algún que otro silbido de aves que ni siquiera podría nombrar.

El Padre está en todo y en todos
El Padre permea todo el universo

Ese murmullo de sílabas entrecortadas que asolan las ciudades a veces se vuelve insoportable. Murmullos intraducibles, serpenteantes, a veces temerosos, a veces iracundos, las menos amorosos. Llovía, pero aún más poderosas tormentas asolaban mi mente, mis recuerdos. Sí, el pasado nos arrastra a precipicios presentes y la caída no es más benigna por pensar en el mañana. El único tiempo es el hoy y se nos escapa tantas veces, la vida misma, por conjugarlo en pasado, perfectos o imperfectos, o en futuros, siempre inciertos.

La Conciencia del Padre permea toda conciencia
El Reino de Dios está dentro de ti

Buscamos certezas en el tiempo cuando él mismo es una ilusión. El tiempo no nació para esclavizar al hombre. Ha sido el hombre quien se ha dejado esclavizar por unas manecillas hipnotizadas por el desaliento y la soledad de los desiertos. El mana no basta si no va acompañado de la esperanza de alcanzar la tierra prometida. Una esclavitud que ha obligado al humano vivir a encadenarse a mazmorras aún más solitarias, preñando de ilusiones a la misma soledad. Mientras tengas vida -qué tarde se aprende- tuyo es el tiempo, me decías. Eran otros sueños los que recorrían aquel pueblo hastiado de luchas y esperas.

El Amor eres tú
El Amor no es más que tu reflejo en la mirada de Dios

No habían aprendido porque no comprendieron que aprender es dejar de creer. Seguían los pasos de sus padres, de sus ancestros, de aquellos voces que escucharon la ira confundiéndola con la fe y el poder. Dios, el que habita en ti, me decías, no necesita mostrar su poder, sino su amor, su disposición a estar presente en un continuo presente porque el universo mismo solo es el eco de un latido eterno. Sí, el Mal parió al tiempo para doblegar al hombre a sus miedos. El miedo del hombre -aún recuerdo vivamente tus manos apoyadas en la higuera al decírmelo- nace en un corazón ciego y sordo a su propio latido. No sabe el hombre que el Reino de Dios no está fuera, sino dentro de él mismo.

pecado original
Los pecados no son más que espejismos de miedos ancestrales

El Reino de Dios permea todo lo que ves y lo que se oculta a tus sentidos, pero el hombre lo busca entre sus miedos, miedo a la vida, miedo a los otros, miedo a lo que juzga como desconocido. No es la ignorancia la que impide al hombre salir de sus infiernos, sino su desamor hacia sí mismo y hacia todo lo que le rodea. Cree que el egoísmo, la envidia, los celos, el creerse distinto y mejor lo hacen distinto y mejor y, peor aún, único. Nadie podría ser el primero en tirar la piedra a un hombre pecador sin que se devuelva hacia él mismo. El pecado no existe, tal y como contaron a los ancestros de este pueblo y que, ingenuamente, fueron transmitiendo generación a generación.

ceguera y sordera
Oirán y no comprenderán…mirarán y no verán…

El pecado es no reconocerse en Dios mismo y querer suplantarlo con creencias que nacieron de miedos y espejismos. No -me decías mientras te sentabas a la sombra de la higuera-, solo quien ha traspasado la frontera de su estrella puede reconocer el infinito de los cielos. Solo quien ha sido capaz de ver el alfa, puede comprende el omega. No hay vuelta para los días que han de llegar, pero el hombre solo comprenderá su final, en esta hermosa tierra, cuando no haya forma de volver atrás. Suerte tienen que el infierno no existe como ellos lo creen. Suerte tienen que la eternidad no se mide en el tiempo, ni tiene fronteras, sino se alimenta de amor y perdón, las dos únicas fuerzas del universo. Por una, toda consciencia se hace conciencia y es capaz de crear, como Dios mismo.

ser es ser en libertad
La libertad que no se marchita es la libertad de Ser

Por otra, la inconsciencia que te hace alejarte de Dios, te vuelve a traer a su seno y puedes volver a crear y Ser. El Ser te hará libre y la libertad de Ser jamás te esclavizará a más miedos que los que tú quieras experimentar. Pronto el hombre -me dijiste antes de salir del huerto de Getsemaní- despertará de su sueño y podrá ver a las estrellas como lo que son, los ojos del Padre que vela y guarda el bienestar de sus hijos. Pronto  tendré que volver para dar sentido a lo que hoy no son capaces de comprender. Pero la semilla ya fue sembrada. Volveré a recoger.

   Desperté con el trino estridente  de unos jilgueros que parecían enloquecidos. Había dejado la ventana abierta y una lluvia torrencial había inundado parte de la habitación. Sobre el suelo de parqué, al lado de una pequeña biblioteca, ya envejecida, yacía la biblia. No sé cómo pudo haber caído. Miré y ahí estaba, aguardando, el evangelio de Marcos. Marcos trece. No podía creerlo.

CARTA A UNOS JÓVENES MILLENNIALLS, LA MALDICIÓN DE LOS GRONK

Habéis nacido en medio de una sociedad enferma, mortalmente enferma. No importa en qué latitud ni bajo qué cobertura, ni si sois hijos de millonarios, pobres, ateos, creyentes, religiosos, obreros, profesionales, vagabundos, políticos, funcionarios, mafiosos, santos, yonquis, intelectuales, científicos, filósofos,  pasotas, sabios, imbéciles, carnívoras, veganos, terrícolas, reptilianos, blancos, negros, amarillos, cobrizos, azules o verdes, imberbes o peludos. Habéis nacido en la generación del fin de los tiempos. No os alarméis, aunque creo que tampoco os importe mucho. Habéis nacido con otro chip, con otro programa de software, exento de bug,  y con un antivirus más acorde a las nuevas mutaciones humanas.

Sois mejores que vuestros antepasados
Intentarán hackear vuestros sueños, pero vosotros sois más fuertes

El problema al que os enfrentáis es que ese programa, mejorado, casi divino, os dejen activarlo, ponerlo en funcionamiento en este hardware social que, como os dije, está dañado, a punto de claudicar,  mejor dicho, a punto de implosionar. No habéis venido al mundo de casualidad, ni es azaroso que representéis casi la mitad de la población mundial a día de hoy. Tengo más fe que esperanza de que podáis construir vuestro propio mundo, vuestro propio crush y que podáis dejar atrás las pesadillas de vuestros ancestros y sus amores prohibidos. Sin embargo, no quiero dejar de deciros algo. No son consejos, ni advertencias, ni mucho menos directrices, sino simple y llanamente pinceladas, pequeñas pinceladas,  de lo que humildemente he aprendido, y voy aprendiendo, entre los hijos de los hombres.

superando creencias ancestrales
Nacisteis libres de Ser, pero vuestras tradiciones os encadenan a miedos ancestrales

En mi mundo el conocimiento no es poner límites, sino franquear barreras, dejar que la brújula del amor sea la que vaya creando nuevas experiencias y realidades, pero no os voy a entretener ni marear hablando de mí o de otros mundos que también, sin duda, habita en vuestro espíritu, pues todos, absolutamente todos, tenemos en nuestro interior todas las formas de vida posibles, todas las experiencias por vivir.  Sí, aunque no me creas, tú tienes dentro de ti a tu propio dios y a tu demonio, a tu propio hater y tu anhelado BAE, aunque no lo hayas activado o actualizado.

LOS MILLENNIALS Y LOS ESTADOS DEL BIENESTAR

   Sí, representáis una buena parte de la población mundial, pero ¿sabéis cuántos de vosotros ha nacido con el pan debajo del brazo? en el sentido que no necesitáis sobrevivir con menos de un dólar diario para vuestra alimentación y demás gastos vitales, aún cuando vuestros padres solo sean unos trabajadores que, día a día,  deben dejar su vida por un salario ajustado para que no se rebelen y sigan creyendo que una hipoteca a cincuenta años los alejará de la pobreza ¿Sabéis la suerte de los que no cuentan con vuestra suerte?

concepto de millennials
Millennials: vidas paralelas que se entrecruzan en sueños comunes al ritmo de la red

¿Sabéis que la expectativa, vuestro hype, de sostener vuestros niveles de consumo os llevará, día a día, a encerraros más en el mundo virtual, aún más de lo que ya estáis, sin saber si quiera si los niveles de polución en el aire os llevará a salir con mascarillas de vuestras casas? ¿Sabíais que el famoso Estado de Bienestar, esa cosa rara que dicen existe más allá de los vídeo juegos, os intentarán silenciar y convertiros solo en un sujeto preocupado por el consumo de gigas y nuevos juegos on line? ¿Sabíais que el modelo social y económico en el que habéis nacido no tiene salida de emergencia, ni a nivel de la naturaleza, que la están devastando a niveles insostenibles por un puñado de dólares, ni a niveles de convivencia pacífica entre lo que llaman civilizaciones? ¿Sabéis por qué? Os cuento, pero no me hagáis caso, y que cada uno, si vuestro mood os lo permite, busquéis a través de la red, con vuestro formato DIY, las grandes mentiras en la que se sostiene vuestra sociedad.

las mentiras de las verdades ocultas
Detrás de toda verdad humana, está la mentira de unas tradiciones que han bebido de creencias fallidas

Los modernos Estados del Bienestar no son sostenibles porque son Estados enfermos, sí, enfermos. Nacieron sobre las ruinas de otros modelos de Estados que, igualmente, eran modelos enfermos. Lo que hicieron fue, simplemente, maquillarlos, vestirlos acorde a los tiempos. Sin embargo, aunque un Estado enfermo se vista de Bienestar, enfermo queda. No se trata de crear falsas utopías, como os quieren vender los sistemas partidistas, sino abrir los ojos de la mente y comenzar por reconocer dónde esta el error. No es fácil, no lo es y ¿sabéis por qué? Porque las tradiciones, las creencias que os han transmitido vuestros amados padres, que, a su vez, recibieron de vuestros abuelos y así tan atrás como queráis, lo hicieron con amor y pasión y, os dijeron y mantienen, es lo mejor para vosotros. El mal del conjunto, vienen a decir,  no tiene porque afectaros. Vosotros, cuidar vuestros intereses y que el Estado se ocupe de los otros.  Les enseñaron, y vosotros, si no os sacáis el dedo de la boca, también enseñaréis a vuestros hijos a que somos islas individuales y que cada uno salve el culo como pueda, que nadie vela por nadie y si alguien debe velar por los otros es papá Estado ¿Entendéis? Los Estados modernos, y en este momento no importa si son los del Bienestar o aquellos otros directamente fallidos, no fueron diseñados, no podían serlo -todo hay que decirlo-, para el desarrollo del Ser del ser humano, sino para permitir la explotación de unos hombres sobre otros. No, no os asustéis, el Ser no muerde, no es un clon del hombre del saco de vuestro padres, sino es lo que sois cuando os desnudáis de todas vuestra creencias, posesiones, títulos, nombres, ilusiones, miedos y demás instrumentos del ego. El Ser es el sempai que habita dentro de vosotros desde siempre, desde el comienzo de los tiempos, y está dormido a la espera que despiertes.

Conocimiento del mañana
Tú tienes el poder de sustituir las cadenas de creencias fallidas por el Conocimiento

El Ser es el común denominador que comparten todos los hombres, por no hablar de otras criaturas cósmicas. Pero los Estados modernos se han construido bajo creencias fallidas de todo tipo y mantienen, aún hoy en día, por más que digan y escriban lo contrario o se rasguen las vestiduras, la diferencia sustancial del Ser humano, de unos seres sobre otros. Los Estados no velan por un individuo, sino por una clase o grupo frente a otros. Un ejemplo podría bastar ¿Cuántos Estados aún permiten la pena de muerte como castigo para ciertos abominables crímenes? ¿Cuántos Estados, aun teniendo abolida la pena de muerte en sus fronteras, comercian y alaban a Estados donde la pena de muerte es pan de todos los años? ¿A quién beneficia la pena de muerte como castigo? Podríamos seguir, pero esto es un post y no la nueva biblia de los horrores humanos. Pero no olvidéis, os intentarán convertir en la generación del final de los tiempos.

LOS MILLENNIALS Y LOS NUEVOS TEMPLOS DE LA PERDICIÓN

   Habéis nacido bajo las señales de los cambios. Los templos de los dioses humanos están llegando a su fin. Sus guardianes están siendo descubiertos y desenmascarados. Desde los mismos comienzos de la andadura humana por los caminos de la conciencia, el ser humano ha sido engañado, manipulado, esclavizado y asesinado en nombre de dioses que nada tienen que ver con los principios universales que rigen la realidad cósmica y la vida que vibra por todo el universo.

La voz de los millennials se escucha en el firmamento
El cosmos aguarda la voz de los millennials y el resurgir de los hijos de los hombres

Sí, no importa hacia qué lado del firmamento miréis, hay vida y conciencia diseminada por todo el espacio. Hay seres como vosotros y como vosotros también han pasado su noche oscura, su pesadilla particular por unos desalmados que les hicieron creer que su vida, su conciencia, era una simple singularidad sin ninguna consecuencia y sin ninguna razón de ser en el universo. Las fuerzas del mal buscan adormecer, narcotizar, las conciencias para dominarlas y esclavizarlas. El poder activo de sus narcóticos es el miedo y los hay de muchos tipos. Inoculan miedos que paralizan a las mentes en su búsqueda real de su razón de ser, de su lugar en su vida y en el cosmos, del conocimiento de sí mismos y de la “naturaleza” del cosmos. Frente a estos miedos, una respuesta engañosa y manipuladora son los YOLO, solo se vive una vez, no te dejes dominar, y disfruta de cada instante. Si te dijera que olvidas que la suerte de tantos millennials como tú no es la misma que la tuya y que, muchos de ellos, están siendo esclavizados a creencias fallidas para convertirse en tu enemigo en el mañana ¿qué pensarías? Eso hacen no solo los poderes de los Estados modernos, sino los guardianes de todo tipo de religiones que siguen queriendo dominar la mente de los seres humanos para su propio beneficio. Hoy en día, en algún lugar del globo, se está enseñando a un niño de catorce años a odiarte porque, le dicen, eres distinto a él y él es mejor que tú y él tiene la verdad de su lado.

Existen, aunque no los veas
Política, economía, religiones y armas, los cuatro jinetes del apocalipsis

Al lado de este niño habrá otros mayores que le dirán que deben respetar a sus enemigos, pero siempre que, ya dominados,  se convenzan de que sus creencias son las únicas y por eso te han vencido. Ese niño de hoy será tu verdugo mañana si el futuro del hombre sigue en manos de los guardianes de la fe o del poder político, tal y como se han manifestado en los últimos milenios, a saber, como la esclavitud a las creencias e ideologías sobre el Ser. Si no sois capaces de rescatar de los miedos las raíces que os conectan con todo el universo, si no sois capaces de quitar las caretas a los hijos del mal, a estos guardianes de la fe y de la política, seréis arrastrados por la inercia del mal y caeréis en la dinámica de aquellos que siguen creyendo que los hombres han nacido para ser esclavos unos de otros. Solo tenéis un camino, aunque muchos atajos llegan a él, y es el reconoceros como millennials por encima de vuestras tradiciones particulares. Intentarán, estos guardianes del mal, seguir inyectándoos miedos de todo tipo a través de no pocos flamer que surgirán en vuestros entornos. Pero tenéis una particular ventaja, habéis nacido con otro chip, con un antivirus casi, casi, perfecto y sabréis reconocer a estos flamer como espejismos, como simples robot biológicos que no representan vuestra identidad como hijos de los hombres. Sin duda alguna sabréis hacer un roast a estos flamer y alzar vuestra voz de millennials por encima de los desafíos que tendréis que afrontar.

LOS MILLENNIALS Y LAS ARCAS DEL PODER

   Habéis nacido bajo el engaño de una sociedad humana que os ha  comprado en el mercado de las tradiciones. Los sistemas económicos os han puesto un precio nada más nacer, como se lo pusieron a vuestros padres y a vuestros ancestros. Se llaman deuda y propiedad. En vosotros está el poder romper esa tradición y ser libres de Ser.

por un puñado de dólares
Os seducirán, os manipularán, os engañarán, os comprarán y cuando no puedan, os aniquilarán

Este planeta no es de un Estado, una ideología o un dios humano, es de todos los seres que lo habitan, incluso de toda especie ajena a la humanidad e incluso de la fuente de la vida, el Reino vegetal.  Sin embargo, las sociedades enfermas, a lo largo de la historia, han actuado como si el hombre fuese no solo propietario de este planeta, sino que, entre ellos, se volcaron en luchas intestinas por tomar el control de todo lo que apetecían. El instinto de supervivencia, bajo el reinado de la ignorancia, ha sido el motor de tantas civilizaciones humanas. Sin embargo, vosotros, no tenéis que seguir con semejante carga emotiva y existencial.  Estáis llamados a ser la generación del final de los tiempos. Un final que no significa la destrucción de esta última humanidad, sino el salto de conciencia hacia sí misma, hacia su lugar en el universo. Muchos piensan que ese salto no será pacífico, que son muchos los que jamás podrán abrir los ojos simple y llanamente porque ellos son los que ciegan a la mayoría de los hombres, son las hegemonías del poder. Poder político, económico, religioso y militar. Los cuatro pilares sobre los que se ha construido la esclavitud de unos hombres sobre otros.  Los miedos han llevado a que una gran parte de la población se vea arrastrada a los abismos por causa de estas gentes indolentes.

comprando conciencias
En los Estados modernos del Bienestar no acampa el imperio de la ley, sino el imperio de la diferencia, el imperio de los intereses creados

Estas hegemonías del mal, han sembrado todo tipo de miedos, al otro, a la escasez, a las diferencias, etc., etc., pero esos miedos no tienen un sustento real. El ser humano no ha nacido para vivir entre miedos, sino para hacer uso de su libertad de Ser y conquistar nuevas realidades a través del conocimiento. Un conocimiento que debe ir hacia dentro para después volcarse hacia afuera. Debéis saber quiénes sois más allá de las identidades que os han marcado al nacer, rico, pobre, cristiano, ateo, etc., etc., para llegar a la esencia de vuestro Ser y desde ese estado de conciencia dirigiros hacia todo el caudal de potencialidades que tenéis. Cada uno puede y tiene el derecho cósmico de experimentar su Ser a través del conocimiento. Las arcas del poder, las cadenas de sistemas económicos y políticos que esclavizan al hombre a tradiciones endemoniadas, están a punto de quebrarse y vosotros, millennials, tenéis la dicha y ventaja de vivir estos nuevos tiempos.

escribiendo la vida de otros
No permitas que escriban la vida de otros porque también escribirán la tuya

No os dejéis convertir en verdugos para vuestros propios hijos o para los hijos de quienes os estarán enseñando a odiar ni dejéis que conviertan vuestra vida en un salseo para beneficio de una minoría que actúa como si el común de los hombres nacieron para ser sus esclavos. No os dejéis engañar. No hace falta hacer un doctorado en Harvard para saber dónde está la verdad, pues esta señora de pies ligeros y mañas escurridizas, está dentro de cada uno de vosotros. No os dejéis engañar por otras verdades porque esas verdades que beben de creencias y tradiciones fallidas solo han llevado al hombre a vivir esclavos de sus miedos.

LA CORRUPCIÓN DEL CONCEPTO DE JUSTICIA

Los conceptos humanos también se corrompen, evolucionan, mutan. El concepto de justicia no podía ser menos. Podríamos decir, sin miedo a equivocarse, que la lucha intestina del hombre por doblegar a sus semejantes se confunde con esta corrupción del concepto de justicia. Veamos.

EL NACIMIENTO DEL CONCEPTO DE JUSTICIA

   No descubriremos la cuadratura del círculo al decir que el concepto de justicia es cultural, aunque algunos les puedan sorprender que a continuación diga que, por tal naturaleza cultural, es inhumano. Por qué es inhumano, se preguntarán muchos, pues porque el Ser del ser humano, el sujeto trascendente,  es mucho más que su cultura y reducir o querer reducir el Ser al ambiente temporal de las culturas racionales que van poblando este planeta, es una barbarie contra el propio Ser, que es lo mismo (dentro de las licencias propias que permite el lenguaje simbólico humano) que decir que va contra la propia Conciencia de Ser.

Las culturas empobrecen al espíritu
La cultura no define al ser humano, lo esclaviza a su racionalidad

Simplifiquemos o quitemos, lo más que se pueda, las impurezas al lenguaje filosófico. La cultura (y poco importa cuál de las cientos de definiciones que los especialistas les dan) es un producto de la razón, de ese instrumento humano que ha ido evolucionando a largo de su periplo y, como tal, ha estado sujeta a los mismos vaivenes evolutivos. La ceguera cultural, por decirlo de un modo coloquial, es producto de la misma ceguera de la razón que, poco a poco, muy poco a poco, ha ido emergiendo de la oscuridad misma de sus orígenes. Cuando confundimos la Conciencia de Ser con la capacidad racional del cerebro humano, con esa capacidad de la que surge el yo estoy, frente al yo soy de la Conciencia,  y que irá escudriñando el mundo desde esa óptica, comienza el periplo cultural y, de ese modo, surgirán las distintas realidades humanas que no son más que la distorsión que cada grupo hacedor de cultura es capaz de alcanzar.

En las culturas racionales, los conceptos esclavizan al hombre

Todos comprendemos que el concepto que acompañaría al término  “agua” no sería lo mismo para un esquimal que para un habitante del desierto del Gobi o para alguien que no ha visto la inmensidad de un océano, por ejemplo.

 

 

EL CONCEPTO DE JUSTICIA COMO SUPERVIVENCIA

   El concepto de justicia que emerge de la cultura es producto de la supervivencia del individuo grupal en su medio, bien sea frente a la naturaleza misma, el hábitat natural, o su supervivencia frente a otros individuos de grupos culturales adyacentes.  Hay que ponerse en la piel de aquellos primeros pobladores racionales de este hermoso planeta cuando  se enfrentaban con nuevos retos, la erupción de un volcán, una sequía que se prolongaba por años, una inundación, una tormenta solar invisible a sus ojos o a la primera chispa producida por ellos mismos y que les hizo poder calentarse ante una hoguera o empezar a cocinar ciertos alimentos.

Miedo y violencia en el macho alfa
En el surgimiento de la racionalidad, el macho alfa nace del miedo

De las diversas formas de encarar aquellos problemas, sumados a la importante función del llamado, mal llamado, macho alfa de la tribu, fueron surgiendo culturas de todo tipo. Violentas, mejor dicho guerreras, sin duda. Por qué tal afirmación. Porque si algo debía producir la emergencia de la razón al escudriñar el mundo, tanto el natural como el de los otros grupos, era miedo y frente al miedo, cuando no se controla por el conocimiento, la fuerza es la salida “racional”. Distingo una actitud violenta frente a una guerrera por el hecho que la primera es la consecuencia de una actitud, una reacción, racional frente al miedo, mientas las segunda ya es una racionalidad del miedo mismo y frente a esta elaboración racional se llega a la respuesta guerrera, a la violencia programada como arte, un arte maligno, obviamente, para la supervivencia del grupo. El desconocimiento trae consigo la semilla de la violencia. No por gusto, los grandes Maestros, estelares y humanos, no se cansan de repetir aquello de conócete a ti mismo y que el conocimiento te hará libre.

Tú eres el conocimiento
El conocimiento siempre te llevará al origen

Obviamente no se trata del conocimiento al que te lleva la racionalidad, el yo estoy, sino el que surge de la Conciencia de Ser, del yo soy. Ante la violencia y actitud guerrera, solo el conocimiento de sí mismo, de su Conciencia de Ser, pueda llevar al hombre a trascender dicho flagelo. Las culturas, no importa del sesgo que sean, siempre intentan mantener los nichos culturales para seguir la inercia de una tradición que surgió de la oscuridad racional y de la que, generación a generación, civilización a civilización, van aprovechándose unos hombres para doblegar a la gran mayoría.

CUANDO LOS DIOSES SE APODERARON DEL CONCEPTO DE JUSTICIA

   Aún hoy, cuando la especie humana se jacta de estar saliendo de los tiempos del oscurantismo, resulta que se sigue negando las evidencias que surgen del mismo sentido común. La historia de la civilización humana, la que se limita a la transmisión de su cultura a partir de una escritura, es muy reciente. No va más allá de unos pocos milenios. Puede parecer mucho a una mente humana que la han limitado a no ver más allá de su horizonte vital, sobre los 80 años hoy en día y en las latitudes más prósperas, sin embargo la misma Tierra tiene miles de millones de años formada y en constante cambio.

Asiria y la última humanidad
Asiria ¿cuna de la única civilización humana o de la última civilización?

Pensar que esta última humanidad, la que surge de, pongamos por caso, los Sumerios, es la única que ha poblado este majestuoso planeta es una estupidez racional de tal envergadura como la que mira hacia las estrellas y afirma que el hombre está solo en el universo. Estas limitaciones a la hora de encontrarnos entre las estrellas no vinieron de adentro, sino de afuera, de las estrellas mismas.

   Los dioses que bajaron de las estrellas y  se mezclaron entre los hombres lo hicieron con un propósito concreto, guiar a los hombres por una senda determinada, frente a las otras miles y miles de especies que poblaban la Tierra y que seguían su curso evolutivo, y para tal fin se sirvieron del lenguaje simbólico-conceptual y entre ellos, como no, del concepto de justicia. La justicia que venía de las estrellas estaba destinada no al despertar de la mente humana hacia su entorno, escudriñando el mundo que veía y nombraba con asombro, sino  al despertar de la mente hacia su interior, hacia la Conciencia de la que emerge toda creación, toda energía, toda vibración.

La semilla de la vida
Las matemáticas de la biología

El despertar a la Conciencia que lo impregna todo, lo que el ojo ve y lo que el ojo humano no ve. La justicia de los dioses tenía el aroma a conocimiento. Sin embargo, los hijos de los hombres, por su misma ceguera racional, a través de la misma construcción de culturas, fueron desviando la mirada de su interior hacia el entorno. Fueron desviándose de la guía estelar para entrar en los laberintos de las luchas culturales. Esto que puede parecer una locura, fue el comienzo de la libertad para los hijos del hombre. Renegar de sus orígenes estelares fue el primer paso hacía una larga caminata que los devolviera a su fuerza y conocimiento interior. Desde el surgimiento de la cultura racional, con sus miles de conflictos, hasta la llegada de la cultura de la Conciencia, con el despertar del hombre al cosmos,  el hombre no ha dejado su sed de buscar y sus ansias de encontrar su cuna entre las estrellas.

CUANDO LAS RELIGIONES SE APODERARON DEL CONCEPTO DE JUSTICIA

   Uno de los factores que hizo que el concepto de justicia que venía de las estrellas, la búsqueda del conocimiento último de la Conciencia, fracasase fue cuando se apoderó de este concepto un grupo para formar lo que conocemos hoy como religiones.

La religión olvidó al hombre
Las religiones comenzaron a alzar muros entre los hombres

Las religiones, que, no olvidemos, como concepto es algo que se forma en la mente concreta de alguien y se expande, no es una forma de controlar el miedo a través del conocimiento, sino de canalizar el miedo aludiendo, por parte de ese grupúsculo de individuos, al “conocimiento” que tienen de una supuesta divinidad o divinidades que le va deletreando cómo es el mundo y cómo deben actuar en él. Las religiones, algunos de esos individuos que surgían de los primeros grupos humanos  con el despertar racional, no crearon las divinidades para hallar el camino hacia sí mismos, sino que las crearon como forma de controlar el “conocimiento” mismo y con él, al hombre que caía bajo sus redes, bajo sus embrujos. Los hijos de los hombres cayeron en las redes de la manipulación y tergiversación de una forma de poder, el poder religioso. La historia de este tipo de poder es amplia y tan variopinta como grupos culturales fueron apareciendo por la estepa humana. La historia de las religiones es, sin duda alguna, la historia de la usurpación del concepto de justicia divina en detrimento del Conocimiento mismo. La justicia se convirtió en justicia divina para ir  apoderándose de los conceptos de “verdad”, “bien”, “mal”, “bueno”, “malo”, etc. Los pilares para el dominio de los hijos de los hombres estaban sembrados en la mente gregaria humana. La historia de las religiones, tan ligada al poder político de las sociedades, es, sin temor a equivocarse, la historia de la tragedia humana.

religión y mentira
El rostro inhumano de las religiones

Tanto el poder político como el religioso han doblegado el espíritu humano para encerrarlo en la cárcel de la razón y, de tal forma, limitar la libertad que representa el mundo de la conciencia, limitar, en suma, la libertad de Ser.

 

LA LIBERACIÓN HUMANA DEL CONCEPTO DE JUSTICIA

   ¿Puede el hombre volver a un concepto de justicia volcado a las estrellas? ¿Puede el hombre liberarse del yugo de la racionalidad como instrumento del conocimiento? Solo hay un camino hacia las estrellas, el despertar al Ser que fundamenta a toda razón, a todo ego, a toda forma de conocimiento hacia afuera. Este despertar al Ser es, justamente, el conocimiento hacia dentro, hacia la Conciencia de Ser que nada tiene que ver con la consciencia de sí mismo ni con éticas racionales, sino con la posibilidad de ser todo en el infinito.

Tú eres tu Conciencia
El despertar a la Conciencia de Ser es tu responsabilidad, nadie lo puede hacer por ti

No hay despertares colectivos, o no los ha habido hasta ahora, pero puede haber detonantes colectivos que lleven al hombre a un abrir los ojos en conjunto a ese nuevo mundo. Hasta hoy en día, por más que se dieran condiciones para el despertar colectivo, la propagación del hecho concreto, de la causa de dicho despertar, era mínima. No solo tecnológicamente se estaba mucho más atado, sino que los filtros del poder tenían mayor alcance. Hoy en día, el avance en el sector de la tecnología, en las comunicaciones vía internet, permite al ser humano una interacción inmediata con cualquier fenómeno. Este avance, que para nada es casual ni fruto de una lógica del desarrollo científico, puede ser la llave que lleve al hombre a mirar a las estrellas desde otra perspectiva y con otro ánimo. Sin duda, la espiritualidad, que no la religión ni la religiosidad que las preña, volverá a ser centro de la nueva sociedad. De las sociedades culturales, definidas por una racionalidad temerosa y violenta, el nuevo despertar llevará a las sociedades estelares, donde el conocimiento no será un camino más, sino el camino para construir las relaciones entre los individuos de una sociedad y entre unos mundos y otros.

El nuevo hogar
La nueva conciencia llevará al hombre hacia su origen, las estrellas

El despertar el hombre hacía su interior no es una perspectiva más, sino un cambio en el rumbo del ser humano que viaja en este hermoso planeta a través del infinito. Por ello el miedo que tienes los distintos sectores del poder en perder las riendas de esta raza de hombres que está llamada a encontrarse con sus orígenes y encontrar el verdadero rostro de Dios. El nuevo hombre no mirará las estrellas, se sentirá hijo de las estrellas. El nuevo hombre no temerá a Dios, sino habrá aprendido a conocer su rostro a través del Amor.

MIEDO A SER UNO MISMO, LAS IDEOLOGÍAS INQUIETANTES

Aire de libertad

PARA SER UNO MISMO

   No importa en qué tipo de sociedad haya nacido, se desarrolle o esté inmerso, nuestros sistemas sociales imponen a los seres humanos  la ley de impedir ser uno mismo. Ideologías de todo tipo se han apoderado de la esencia humana, de lo que somos, para implantar el terror y moldear al hombre a su semejanza. Se han convertido en demonios de toda condición emulando a los dioses del Olimpo para que sus víctimas, usted, yo, cualquiera que se niegue a dejar de ser uno mismo, vivan sujetos a la realidad que sus respectivas ideologías y sus guardianes señalen como la correcta. El hombre ideológico es un hombre dormido, obligado a oír los cantos de sirena de sus respectivas ideologías. Quién en su sano juicio cree que la pena de muerte, por ejemplo, es la solución a un terrible daño, por macabro e inhumano que sea ¿acaso no es la sed de venganza la que se impone ante el dolor recibido? ¿Qué diferencia existe entre un demonio y esa sed de justicia? ¿Acaso la justicia, preñada de dolor e impotencia, nos permite convertirnos en dueños y señores de la vida?

Mira dentro de ti
Lo que buscas está dentro de ti

   Las distintas culturas, a lo largo de la historia humana, han sembrado miedos de todo tipo en las distintas y dispares sociedades humanas para controlar a sus miembros. Tras las diferentes ideologías se encuentra la cultura del descarte, la cultura de la indiferencia, la cultura de la muerte. Sí, el temor a que el hombre logre ser uno mismo junto a sus semejantes y siga el instinto de Ser y no una mera marioneta de creencias fallidas de todo tipo, fue, es y será la piedra de tranca para la evolución de la conciencia humana. No se puede seguir escondiendo la naturaleza maligna de las ideologías, aunque se refugien en éticas y credos de todo tipo, supuestamente benignas y defensoras de lo humano, si queremos rescatar al ser humano de las cadenas de sus miedos.

ANTES DE SER UNO MISMO

   Los miedos nacen cuando nos alejamos de ser uno mismo en los otros para convertirnos en islas alejadas de nuestros hermanos. No nos hace hombres nuestra individualidad, nuestro ego, nuestra identidad humana, mucho menos una cultura que desprecia al hombre en sí mismo para divinizar sus ideas acerca del hombre, sino la comunión con el otro, la comunidad. Antes de ser uno mismo, debemos ser un nosotros. Esta fórmula simple de reconocer en el otro nuestra propia humanidad ha sido, es y seguirá siendo una asignatura pendiente del hombre ideológico, del hombre que ha sacrificado su esencia por su apariencia, que ha olvidado su ser para endiosar a su ego. No se trata de negar nuestra identidad como sujetos racionales, sino, todo lo contrario, realzar la unidad que somos frente a la diversidad de interpretaciones que podemos tener sobre lo que sea.

Rompe las esposas
En ti está liberarte de las esposas

Necesitamos el ego, pero el ego al servicio del Ser y no como un verdugo de la esencia que somos. No se trata de imponer, sino de comprender. No se trata de doblegar, sino de colaborar. No se trata de humillar al otro, sino de ayudar a quien está en necesidad de ser ayudado. Las distintas culturas ideológicas solo se han cebado con el hombre en aras de imponer su visión del hombre y con dicha visión, miope, encerrar al hombre entre muros que jamás podrá abandonar sin riesgo de ser rechazado o, incluso, asesinado. Sí, las distintas culturas ideológicas no pueden permitirse el lujo de deserciones, so pena de perder terreno frente a las otras ideologías.

MÁS ALLÁ DE SER EGO PARA SER UNO MISMO

   Si nacemos y nos desarrollamos en culturas ideológicas de todo tipo ¿cómo despertar a ser uno mismo? ¿Cómo rescatar nuestro Ser de las mazmorras de los egos ideológicos? No hay mapa, ni gurús, ni mesías, ni idolatría alguna que pueda llevarte al reino de tu Ser. Tú eres el camino. Tú eres el Maestro del alumno que eres. Significa esto que nadie puede ayudarte a despertar al Ser que eres. Obviamente no.

Ser libre es Ser
No te engañes a ti mismo, tú eres libertad

Nadie en su sano juicio puede creer que los demás están ahí para adornar tu existencia. Puedes ayudarte de mil y una experiencias que escucharás, verás, oirás o leerás, pero al final, el paso para cruzar el puente que te adentre a tu ser, al ser que eres, nadie lo puede dar por ti. Pero cuando cruces ese punto de no retorno, sabrás agradecer hasta al más sencillo maestro que te ayudó a llegar ahí, a la tierra de tu Ser, a la esencia que eres. Y ese maestro puede ser otro ser humano, un atardecer, un sonido, un silencio o simplemente un sueño. Y sabrás agradecer desde el corazón y no desde la razón. Y sabrás valorar la capacidad de ayudar y dar lo mejor de ti para que otros seres, otras almas, otras vidas, logren alcanzar la esencia de su existencia, el ser uno mismo junto al nosotros del que formamos parte. En la vorágine del mundo que vivimos donde todo parece tener un precio, donde todo se puede comprar y vender en el altar de la red, el más preciado tesoro no está fuera, sino dentro de ti. No busques fuera lo que está dentro de ti. Conócete a ti mismo y habrás encontrado las puertas al infinito.