LAS MENTIRAS HACIA EL ALMA

Del mismo modo que el espejismo de una verdad humana absoluta ha llevado a la humanidad misma a sufrimientos, guerras  y todo tipo de calamidades, el concepto de mentira también ha llevado a la especie  en su conjunto hacia abismos de donde pocos son capaces de salir. Las verdades absolutas de unos se  convierten en mentirasinaceptables para los otros. Una confrontación  dirigida a dañar al Ser del ser humano para favorecer ideologías, costumbres, hábitos, creencias de todo tipo y, en última instancia, para esclavizar al hombre a ciertas ideas en vez de convertir las ideas en instrumentos para liberar al hombre de sus miedos. Una esclavitud, no olvidemos, que se encarna en amos y esclavos.Una confrontación que se transmite como si fuera un acervo genético inmutable. Sin embargo, igual que los genes están supeditados a una epigenética, las creencias fallidas están supeditadas a un despertar que está llamando a las nuevas conciencias de este siglo XXI.

Trascender el ego encarcelado en sí mismo es encontrar al ego caminando hacia su conciencia de Ser

CÓMO SE ENGAÑA A LA MENTE: MENTIRAS DIRIGIDAS AL ALMA

La mente humana no es solo, ni primordialmente, ese maravilloso cableado neuronal, químico-eléctrico, que en una danza mágica es capaz de crear y recrear eso que llamamos “realidad” bajo la batuta de un director, el lóbulo frontal, que interpreta la sensación de ser él mismo en medio de otras “realidades”. Más allá de los grandes avances del estudio del cerebro y de la mente de las últimas décadas, el surgimiento y funcionamiento de la mente sigue siendo un gran misterio. Uno de los grandes engaños viene de la mano de las corrientes materialistas que intensificaron sus propuestas durante los últimos siglos y que viene a decir que la mente humana no es más que el fruto aleatorio de ciertos procesos evolutivos y que no hay nada de extraño en ella, salvo nuestra ignorancia. Una ignorancia que se irá superando a medida que el hombre vaya profundizando en su estudio. Esta corriente vendría a decir que el ser humano no solo no es más que ese misterioso cableado neuronal que fue haciéndose más complejo con el transcurrir del tiempo, sino que fuera de él no hay nada que sustente algo que algunos llaman alma y otros espíritu. Para los materialistas más acérrimos, el espíritu no es más que la reinterpretación fuera de tono y de lugar de un lóbulo frontal que se niega a morir. En otras palabras, para estos materialistas, el alma o espíritu vendría siendo la respuesta de un ego que se niega a morir después de haberse descubierto a sí mismo en medio de una nada que fue nombrando y a medida que iba nombrando, iba conquistando.

Crecer en la verdad es huir de la mentira de una verdad absoluta y humana

   Lo antedicho viene a colación en este artículo por la sencilla razón de que muchas de las grandes mentiras dirigidas al alma por todo tipo de ideologías y creencias vienen de la mano de una soterrada visión de la naturaleza humana. En dependencia de cómo veas (o te hayan enseñado a ver) al otro, tú te comportarás con él de una manera u otra. Si el otro no es más que una masa biológica que fue creando una cultura específica por sus propias limitaciones espacio-temporales, dar el paso hacia el etnocentrismo y descalificar al otro solo es cuestión de encontrarse cara a cara con él y su cultura. Si el otro ha construido una imagen de dios a su imagen y semejanza que no comulga con la tuya, las guerras santas están a la orden del día. Si el otro no es más que una equivocada variación de una evolución caótica que ha creado un individuo y una cultura aberrante, la eugenesia y todo tipo de atrocidades no solo estarían permitidas, sino aplaudidas bajo su visión. Decía el gigante ruso que si Dios no existiese, había que inventarlo. Más bien, para nuestros propósitos en este artículo, si el alma no existe, habría que inventarla, pues es lo único que podría frenar la tendencia humana a proyectar sus miedos y avasallar lo que ignora. El alma o el espíritu es la fuerza que frena la destructiva inercia humana que surgió al encontrarse y descubrirse el ego en medio de la noche de los tiempos.

Si el alma no existe, habría que inventarla

CÓMO ENCONTRAR EL ALMA EN EL LABERINTO DE LA MENTE

El ser humano ha necesitado fragmentar y nombrar el mundo y el universo  para encontrarse en él. Esa necesidad de fragmentar es causada por su condición de ser  Conciencia de Ser, ser parte de la Conciencia Última, que muchos llaman Dios, Origen, Fuente, Universo, etc. Esa tarea de fragmentar es propia de una mente, de un ego, que a medida  que iba descubriéndose en el mundo al ir fragmentándolo, iba adentrándose en el camino hacia el olvido del Ser, de su Conciencia de Ser y, obviamente, iba olvidando la conciencia del otro. A medida que el ser humano iba “creciendo” en conciencia de sí mismo de una forma consciente, iba alejándose de su propia naturaleza divina y de la naturaleza divina de toda conciencia. Ese alejamiento lo ha llevado a crear conscientemente todo tipo de puentes a lo desconocido. Religiones, éticas, normas sociales de todo tipo, han convertido el olvido del Ser en todo tipo de ideologías que han hecho de la confrontación la norma de convivencia de quienes están llamados a ser hijos de las estrellas y de la armonía.

No creas lo que no resuene en el fondo de tu alma so pena de convertirte en una marioneta de otros

   El laberinto existencial que han formado las diversas civilizaciones a través del tiempo en esta última humanidad a través de mil y una mentiras dirigidas al alma  ha llegado a un punto álgido en estos tiempos de revoluciones tecnológicas y, sobre todo, mentales.  Igual que la característicadel crecimiento de la consciencia de sí mismo en el cerebro no fue fruto tanto por el número de neuronas implicadas sino por la conexión entre ellas, la sociedad humana está llamada a crecer en su conciencia de ser gracias a la interconexión de todos los individuos llamados a despertar a su condición de Ser. Las tecnologías de la comunicación van más allá de ser un próspero negocio y fuente de entretenimiento y va mucho más allá de ser un instrumento de los distintos poderes humanos, políticos, económicos, militares o religiosos, para el dominio mental delos ciudadanos. El poder de las tecnologías ligadas a internet, respecto a su poder catalizador a la hora del despertar humano a su propia condición de ser, se verá en su máximo esplendor cuando las distintas creencias que dieron paso a ingentes tradiciones que solo alimentaron el odio y el miedo de unos hombres sobre otros, sean no solo desmontadas por individuos que verán las cosas sin el filtro ideológico de los poderes fácticos, sino también por encontrar el alma común que tienen más allá de todas sus creencias.

La verdad y mentira humana son cara y cruz de la ignorancia de un ego que ha olvidado su condición de Ser

HOMO MENSURA Y LA CONDICIÓN HUMANA

Protágoras es el filósofo griego (siglo IV A.C) al que se le atribuye la afamada frase el hombre es la medida de todas las cosas, de la que son en cuanto son y de las que no son en cuanto no son. Se le considera uno de los mayores sofistas de la historia y en el divino arte de convencer a través de la palabra, según el de anchas espaldas, Platón, dejaba que desear porque lo importante para él era convencer para vencer, no buscando la sabiduría que llevase a la verdad suprema, que, para Platón, era el Reino de las Ideas. Este arte de la sofística, ya entonces, era bien remunerado porque la polis era para los antiguos griegos algo más que un espacio geográfico, era su razón de ser y no entendían la ciudad sin la participación del ciudadano, de los que tenían derecho a ello, obviamente. Y el sofista, con sus sofismas por bandera, pretendía llevar al máximo esplendor a todo aquel que pudiera pagar por sus cursos de oratoria. Pero, más allá de poder rastrear las esperpénticas formas que hoy tienen muchos políticos en su forma de hacer política y que no le llegarían ni a los talones al de Abdera, lo que nos interesa es rescatar esa frase conocida como HOMO MENSURA. Ella nos llevará a ese mundo de creencias fallidas que gobierna el mundo. Veamos.

El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto son y de las que no son en cuanto no son

LA MEDIDA DE TODAS LAS COSAS O EL PRISMA DE LAS CREENCIAS FALLIDAS

  ¿Cuál es la medida que representa, según Protágoras, al hombre mismo? Las creencias, ni más ni menos. La creencias no son entelequias, no son simples frases que se labran en nuestro cerebro y nos hace repetir cual cotorras lo aprendido. El ser humano comienza a recibir el bombardeo de mil y una creencias incluso antes nacer, desde el mismo momento de su concepción. En cierta medida podemos decir que tan importante es el acervo genético que hereda el hombre de sus padres y ancestros como ese caudal de creencias que recibe el neonato de primera mano nada más llegar al mundo. Igual que una genética “mala”, una mutación indeseable, puede ocasionar muchos problemas para el bienestar y la salud física y mental del individuo, hay creencias que pueden llevar al individuo a convertir su vida y la de los otros en una pesadilla en las mismas entrañas de los infiernos humanos.

Toda tradición traiciona la capacidad innovadora del ser humano

   Sí, la racionalidad, ese forma de entender la capacidad humana para razonar, para dar cierta lógica a sus palabras y sus actos, está preñada de creencias de todo tipo y no todas las creencias son caminos hacia el conocimiento del sí mismo, no todas te acercan a las demás conciencias que habitan en tu propia conciencia y que comparten contigo un mismo origen y un mismo fin. Todo lo contrario, las creencias comenzaron su andadura fijando su atención en lo externo, en el mundo de la naturaleza, en las relaciones entre esa mente individual y todo el “mundo” que le rodeaba. La primera creencia que surgió en aquel primer homínido que empezó a relatar el mundo desde su propia consciencia fue la de ver la vida desde la fragmentación, desde la división, donde él, con toda la perplejidad que se puedan imaginar, iba nombrando y haciendo del mundo un lugar fuera de él mismo. Ese camino que le llevaba a descubrir nuevas formas de “ver” lo iba relatando en forma de creencias. No camines por esta senda, hay animales peligrosos. No mires directamente el Sol, su poder dañará tus ojos. La caza siempre debe ser de mañana y antes debemos comer las raíces del árbol de la vida, que nos da fuerzas y valor. Cuando un animal caiga en nuestra trampa hay que golpearlo sin piedad  hasta estar seguro que está muerto. Como vemos, las creencias no solo son relatos de formas de ver el mundo, sino que además son pautas de comportamiento.

Frente a la cultura de la muerte, del odio, de la destrucción, se alza la cultura del Ser, de la vida, de la creación

TRADICIÓN Y COMPORTAMIENTOS IRRACIONALES

y creencias irracionales que los han vestido de tradiciones y verdades fallidas. Las creencias, positivas o fallidas, comportan pautas de comportamiento que serán las que definen las tradiciones sociales, lo que el conjunto familiar, grupal o colectivo irá transmitiendo de una generación a otra. Si un grupo cree que la población negra es una población más atrasada que la blanca y que no merecen el mismo trato, su comportamiento se regirá por mil actitudes que reflejarán esa creencia, desde poner aquellos letreritos que tuvieron que padecer no pocos seres humanos Se prohíbe la entrada a negros y a perros hasta poner en las playas zonas exclusivas para la población negra. Esto que, en ciertas latitudes, puede parecernos un horror se vive a diario en nuestro presente en muchos lugares del mundo y bajo iguales, parecidas o distintas creencias, pero su denominador común es que son creencias fallidas.

La era de la red y de la blockchain dejará al desnudo las culturas de la muerte

   Las creencias, cuando se comparten de una forma colectiva, forman culturas y, guste o no, sea políticamente correcto o no, la realidad es que no todas las culturas responden a la cultura de la vida y a la cultura del Ser. Las culturas de la muerte preñan la civilización humana desde casi sus mismos orígenes y tienen el denominador común, por muy distintas que sean sus manifestaciones, el desprecio a la vida y al espíritu que todo ser humano es. Hoy en día estas culturas de la muerte la vemos en todas las latitudes y se esconden en Estados tan distintos como pueden ser la nueva China imperial bajo la bandera del partido comunista chino hasta una Unión Europea que tras sus demagogias dice una cosa y hace otra, sin escatimar esfuerzos en prostituirse por un puñado de euros que alcen las cotizaciones de la bolsa, pasando por una Arabia Saudí que aún anda por un medievo en todas las facetas de su diario vivir. Ejemplos de comportamientos racionales preñados de una irracionalidad supina aderezada con una estupidez racional, los encontrarás en toda latitud. Esto es posible porque la civilización humana sigue basando su modelo de convivencia no en el conocimiento hacia dentro, hacia su espíritu, sino hacia fuera y, peor aún, sigue construyendo modelos sociales fundamentados  en un solo pilar de la organización humana, la economía. El ser humano, tanto a nivel individual como colectivo, es mucho más que un modelo económico, es mucho más que un puñado de dólares que cobran más vida que la vida de cualquier ser humano. Una sociedad de tal envergadura, no solo está enferma de diversas dolencias, sino que su mayor problema es que está ciega  a sí misma. Solo se ve a través de comportamientos

Las verdaderas cadenas están en aquellas ideologías que encierran el mundo de las ideas en cárceles

¿SE PUEDE SALIR DE LA DEBACLE DEL RELATIVISMO CULTURAL?

   El Homo Mensura de Protágoras suele caracterizar a todo ese movimiento social, político y cultural que apoya el denominado relativismo cultural, el respeto a toda cultura autóctona. Obviamente quien defiende esa posición pensará y se comportará, en el mejor de los casos, como si su cultura fuese la mejor pero habría que respetar a cualquier cultura por el simple fenómeno que toda evolución cultural lleva su propio ritmo y no se puede imponer. Quien defiende estas posiciones podría llamar a “dialogar” más que a combatir , por ejemplo,  con el fanatismo religioso del islam simple y llanamente aludiendo que en algún momento de su historia tendrán que pasar por su propia Reforma y reconvertir una religión medieval en una religión adaptada a los nuevos tiempos. Mientras, habrá que “tolerar” a aquellos otros musulmanes que no entienden la violencia como mecanismo para imponer su dios y su forma de vida (si a ese tipo de comportamientos se le puede llamar vida humana) al resto de la humanidad. Sin embargo, en este comienzo del siglo XXI, bajo el imperio de la comunicaciones en red, el relativismo cultural amenaza con saltar por los aires.

Las creencias fallidas llevan al hombre a construir sociedades fallidas

   Por encima de cualquier tradición, política y religiosa (que esconden, cada una a su manera, las verdaderas raíces de la esclavitud humana a las ideologías, a las tradiciones, de mil y una creencias fallidas), por encima de cualquier cultura, está la cultura del Ser, la cultura de la vida. El ser humano no nace libre porque lo manifieste una ideología que se quiere apropiar de esa condición humana, el ser humano ES libertad en estado puro por el simple hecho de ser conciencia y nacer vivo. Un ser humano no conquista su libertad a través de una ideología o cultura que dice hacerlo libre si abraza sus reglas y normas. Este sentirse humano por encima de cualquier ideología, política o religiosa, es algo que se está produciendo gracias al fenómeno de la red. Las culturas que llevaban al hombre a atarse a unas ideas, a encerrar a las ideas entre muros, convirtiendo el poder creador de las ideas en un instrumento inutilizado e inutilizable, está siendo desenmascarado, como digo, a través del poder de la red. El relativismo cultural, las alianzas de civilizaciones, hace aguas simple y llanamente porque el único futuro posible para la convivencia y desarrollo humano pasa por la muerte de las culturas del mal, las culturas del odio, y el resurgimiento, el renacer, de la cultura del Ser. No se trata, como pueden apreciar, de imponer una cultura sobre otra, sino de construir una nueva cultura, la cultura del Ser, sobre las cenizas de las culturas de la muerte y del odio.

Una creencia fallida es aquella que te aleja de tu espíritu empoderando a tu ego

EL PAPA FRANCISCO, GOOGLE Y LA INQUISICIÓN MODERNA

La Iglesia católica comenzó sus grandes cambios a raíz de la decisión de Juan XXIII, el Papa Bueno, de convocar lo que se conoce como Concilio Vaticano II allá por la década del sesenta del siglo XX. El Papa Francisco es hoy su sucesor y quien está llevando el espíritu de aquel concilio a sus máximas consecuencias.

 EL PAPA FRANCISCO Y LOS LOBOS VESTIDOS DE OVEJAS

 Creo en los hombres de carne y hueso, en los seres humanos que nacen para desarrollar sus conciencias por más que les pese las losas de sus creencias. No creo en las ideologías políticas, religiosas, económicas, científicas o de cualquier índole. No creo en los dioses que necesitan a los hombres como sacrificios para sus altares. No creo en culturas del olvido  que ponen  la tilde en ellas mismas olvidando al ser humano que sufre sus consecuencias. Al Papa Francisco se le ha tildado y se le sigue un juicio inquisitorial por parte de tantos que se auto definen como católicos, apostólicos y romanos y que están en las antípodas del mensaje de aquel Galileo que vino a sembrar en los hombres el nuevo conocimiento, la nueva era que llevaría al hombre a los confines de la creación.

Los demonios existen
Los demonios viven en  miedos de todo tipo

Estos lobos vestidos de ovejas, que los hay en toda latitud y se visten con mil disfraces diferentes, tienen  un denominador común, a saber, su total desprecio por el ser humano, por la conciencia humana, por esa conciencia que es, no podía ser de otro modo, parte de la Conciencia Única del Padre. Estos adalides del mal, mejor dicho Mal, con mayúscula, no los conocerás por sus hábitos, pues se desgarran las vestiduras como modernos fariseos a la hora de proclamar a los cuatro vientos su humanidad, su santidad, pero desprecian, con su indiferencia, los males humanos que afectan a las sociedades modernas, a recordar, el hambre crónica para una gran parte de la humanidad, la falta de atención médica básica en tantas latitudes, la falta de agua potable en un planeta que brilla desde el cielo por el azul marino, la esclavitud moderna al dios dinero que es capaz de alentar y fomentar todo tipo de guerras y conflictos en nombre de libertades  para seguir encadenando y endeudando más al hombre y seguir vendiéndoles miedos de todo tipo.

LAS IDEOLOGÍAS DEL MAL FRENTE AL PAPA FRANCISCO

 A estos católicos de medio pelo, que están pidiendo la cabeza del Papa Francisco, les recuerdo que Dios no es propiedad suya como tampoco de los ateos creyentes, que, sin duda, están más cerca de Dios que aquellos que dicen creer en Él, ni es un ente separado del todo, donde todos están incluidos y si Bergoglio es capaz de implorar la misericordia divina, a su manera, por sentirse incapaz de juzgar el mal hecho por tanta ideología que ha olvidado la humanidad del hombre, les digo, a estos imberbes de media monta, que la actitud de Jorge Bergoglio, cuando pide a los cuatro vientos que hay que reencontrarse con Jesús, no el de la cruz, no el de la teología, sino con el que caminó entre los pecadores, enfermos, pobres y demás excluidos de su tiempo, es una actitud no solo loable, sino ineludible si la iglesia, como cuerpo, no quiere fenecer por un cáncer terminal.

Rostros inhumanos
Alguien que ha olvidado su humanidad

Lo tildan de amigo de dictadores, de encubridor de pedófilos, de esto y aquello y quienes lo hacen no son capaces de ver que ese pastor es un hombre más. Un hombre cuya responsabilidad ideológica le ha venido grande no porque no tenga la talla intelectual para navegar por esas tempestades, sino porque ese hombre que hicieron Papa no pocos cuervos de satanás, ha predicado toda su vida con el ejemplo. Ya quisiera yo ver a algún Iglesias, Casado o como quieran apellidarse ir a vivir a alguna chabola madrileña o de cualquier parte, no para hacerse la foto, sino para levantarse a diario con los males de su propia sociedad. Y quien dice estos dos señores, se dice de cualquiera que vista las sotanas ideológicas, me da igual si son púrpuras, rojitas o azul cielo, que, a la postre, no son más que variaciones de un mismo mal, a saber, el desprecio por la humanidad del Ser humano, el olvido del ser humano.

EL PAPA FRANCISCO EN TIEMPOS DE GOOGLE

 En estos tiempos de Google, de sus buenos oficios para la libertad de expresión y del Santo Oficio inquisitorial con aroma a internet que poderes de todo tipo, políticos y religiosos, pasando por los económicos y militares, intentan imponer, el Papa Francisco tiene el mérito de conservar la entereza, la sonrisa, la fuerza y la esperanza en el mañana cuando el mundo, esa entelequia que solo vive en los mass media y en los planes endemoniados de los guardianes de todo tipo de ideologías,  solo habla de venganza, odio, y hacen sonar los tambores de guerra por todas latitudes y longitudes del globo terráqueo.

El sonido de las campanas
Las campanas están sonando por ti

Las campanas están sonando, pero están sonando por ti. Quien confunda a los hombres de buena fe con ovejitas camino al matadero están confundiendo el mensaje original del nazareno, quien mostró el camino del amor y del perdón, pero también recordó que los tiempos de la siega estaban cerca. Y, sí, que no se preocupen los aprendices de diablillo, el infierno no existe, pero la vida no se agota en su piel ni en este planeta, y la lección deberán aprenderla en cualquiera de los mundos de Dios ¿Acaso hay mayor infierno que un hombre que ha olvidado su humanidad, su Ser?