LAS IDEOLOGÍAS COMO ZONAS DE CONFORT

Las zonas de confort se caracterizan por ser un espacio mental donde el individuo se refugia del malestar que le ocasiona su medio ambiente cultural, social o familiar. No se trata, como pudiera sugerir su nombre, de un refugio apacible, ni mucho menos, sino de una coraza que sirve para que el individuo encuentre alivio a ese dolor emocional que está sufriendo. Las sociedades humanas se caracterizan, desde su mismo despertar al mundo de la conciencia, por su ignorancia de ser parte de un todo al que, paradójicamente, buscan sin cesar. Las religiones han suplido, en cierta medida, esa hambre de ser. Sin embargo, por esa misma ignorancia de ser, que acompañó al hombre en su camino evolutivo, se fueron alimentando las religiones del mismo defecto que preñaba a las hegemonías del poder de las sociedades a las que quería dar respuesta, a saber, la sed de manipulación y control sobre el individuo.

Las ideologías, políticas o religiosas, suelen encerrar en sí mismas el veneno del odio hacia quien no comulgue con sus ideas

De tal forma que más que ayudar a liberar al hombre, lo encadenaron a miedos que ellas mismas fueron creando, fomentando y manteniendo para el beneficio de una casta religiosa, que, en consonancia con las castas de la hegemonía política, fue separándose cada generación más y más de aquella búsqueda primigenia del hombre consigo mismo, con sus congéneres y con la naturaleza misma que le servía de hogar. A veces cuesta imaginar como aquel ser que tenía como horizonte de ser al mismo cielo nocturno, anegado de estrellas y sueños, se fue encarcelando más y más en su egoísmo por miedos que le fueron alejando de su verdadera esencia estelar.

QUÉ SON PROPIAMENTE LAS IDEOLOGÍAS O CÓMO ENFRENTAR LAS ZONAS DE CONFORT IDEOLÓGICAS

Las ideologías, políticas o religiosas, que son las que nos atañe en este post, se caracterizan por ser interpretaciones de la realidad llevadas al clímax de verdad absoluta. Las ideologías están saturadas de creencias fallidas que impiden al individuo que las profesa el poder ser él mismo.

Las ideologías usan las zonas de confort para control y manipulación social

Esa alineación, esa enajenación que impide al individuo reconocer su propia voz de Ser, hipnotizan a esa persona que sabe, desde sus adentros, que es mucho más que todo el cúmulo de creencias que las respectivas creencias ideológicas dicen que es. Las creencias fallidas, tanto religiosas como políticas, que solo persiguen la manipulación y el control del individuo, sumergen al individuo en una carrera loca por sobrevivir a su medio y encontrar no solo la paz, sino el sentido de su existencia. Desde esta perspectiva, las zonas de confort en las que el individuo se refugia pudieran parecer hasta de obligada búsqueda, sin embargo, las zonas de confort representan el sumun del egoísmo humano, a saber, el olvido del otro.

La brújula para encontrar el Ser que cada quien es pasa por señalar las zonas de confort como espejismos a superar

   Para superar las zonas de confort ideológicas, aquellas que nos relatan el mundo de una manera exclusiva y que exigen a sus miembros que acepten a pie y juntillas, sin un mínimo de duda, sus postulados, preceptos y obligaciones, el primer paso es reconocer e interiorizar que las diferencias entre un ser humano y otro no son esenciales, sino culturales y, seguidamente, interiorizar que el ser humano es mucho más que su cultura. Uno de los obstáculos a tener en cuenta es una estrategia muy usada en los ámbitos ideológicos y es el hecho de que para las ideologías el enfrentamiento es esencial. Las ideologías necesitan enemigos. Sin enemigos que superar, vencer e incluso aniquilar, no hay ideología posible. Si por alguna circunstancia hubiera que eliminar por completo a un enemigo, debe ser reemplazado por otro. Al término de la guerra fría, por ejemplo, se necesitó un nuevo enemigo mundial, el fanatismo religioso por parte de una rama del islam. Sin embargo, es esencial reconocer que el ámbito cultural, donde se engendran los enemigos de la cultura, es un ámbito artificial, habla de lo que el hombre, en un momento dado, hizo, pero no de lo que el hombre es. Además, no se puede olvidar que las estructuras sociales fueron moldeadas desde sus inicios en base a la ignorancia de ser y donde primó la fuerza y la incertidumbre ante lo desconocido antes que la búsqueda del conocimiento. Incluso el conocimiento que fue moldeándose en esas sociedades fue dirigido más hacia el orden del dominio que hacia liberar al hombre de los miedos que le iban apareciendo a medida que su consciencia iba nombrando el mundo. Las sociedades esclavistas, los modelos sociales donde prima la manipulación, control y opresión de unos hombres sobre otros, necesita un mundo que parezca un infierno, una cárcel, y no un mundo donde se desarrolle la libertad creadora que cada conciencia, que cada persona, es.

El primer paso para salir de las zonas de confort pasa por reconocer que estás en una de ellas

   Salir de las zonas de confort que generan las ideologías, políticas o religiosas, lleva en sí mismo el esfuerzo de reconocerte como Ser y no simple y llanamente como un organismo biológico y cultural exclusivamente. Las religiones pecaron desde el mismo instante que intentaron encadenar al espíritu humano a dogmas y preceptos inhumanos. Las hegemonías políticas pecaron al usar el conocimiento sobre el “mundo” para seguir encadenando al hombre a sus propios intereses mezquinos.

LOS MIEDOS A SALIR DE LAS ZONAS DE CONFORT IDEOLÓGICAS

Expresaba que uno de los obstáculos a vencer para salir de las zonas de confort ideológicas es llegar a interiorizar que el ser humano es mucho más que todas las creencias que le han inculcado desde la más tierna infancia e incluso desde el mismo seno materno. Ese ser “mucho más que todas las creencias” engendra pavor cuando no se llega a esa perspectiva desde el ámbito del corazón. Cuando se intenta llegar a la esencia común que toda conciencia es desde el ámbito de la razón se choca contra las creencias que te han definido, que has asumido como tu identidad, a saber, con todo ese cúmulo de creencias culturales que has recibido a través de la familia y la educación formal ¿Cómo dudar de las enseñanzas de mis padres que me aman y me protegen? ¿Cómo dudar de aquellos que se desvelan por transmitirme conocimientos y valores que me sirven para enfrentar el mundo? Una de las maneras posibles para afrontar estas cuestiones radica en verlas desde la perspectiva de lo que denomino la duda ingenua. La duda ingenua no pone en entredicho al sujeto, sino a las acciones que un sujeto puede desarrollar.

No juzgar es un camino hacia el conocimiento comenzando por el conocimiento de uno mismo

No en balde cuando el Maestro Jesús enseñaba a no juzgar, sino a perdonar, no estaba hablando desde una posición ética, sino del conocimiento mismo. No juzgar es un camino hacia el conocimiento comenzando por el conocimiento de uno mismo. Pero las culturas particulares, todas aquellas que han olvidado al ser que toda conciencia es, juzgan lo que no está dentro de sus límites, de sus fronteras. Y juzgan sembrando miedos. Si desobedeces esta norma, si incumples con tus deberes, etc., etc., te ocurrirá esto o aquello. Sin duda alguna, el ser humano, las diversas civilizaciones humanas hasta el presente, se podrían tildar de genocidas contra el hombre mismo, contra el ser que el hombre es. Así todo, superar este estadio de barbarie no es complicado y para quien escribe, los tiempos están dados para que otro mundo surja de las cenizas de estos mundos donde las zonas de confort se convirtieron no solo en cárceles para el individuo y válvulas de escape para modelos sociales opresivos, sino en el espejo para ver qué tan humano somos. Cuando una zona de confort se convierte en una pesadilla existencial para otro ¿en qué se ha convertido ese ser que busca desesperadamente su razón de ser a través de efímeras zonas de confort?

LA SEMANA SANTA Y LA RESURRECCIÓN DE JESÚS

Para el cristianismo primitivo la resurrección de Jesús representó el hecho que daba sentido a la vida de aquel ser excepcional que nadie pudo comprender, pero que tantos amaron, mientras predicaba por las tierras de Galilea. Un ser que hablaba de amor y perdón, de paz y de hermandad, de hombres y mujeres en igualdad ante los ojos de Dios.

Mirando hacia dentro
El Dios de Jesús señalaba los cielos y el conocimiento hacia dentro del alma como camino hacia la Casa del Padre.

Un ser que  fue seguido porque revolucionaba la forma de entender la relación misma entre el hombre y Dios y entre los hombres consigo mismos. Un ser que fue perseguido porque amenazaba tradiciones de todo tipo, políticas o religiosas y de todo orbe, judías o romanas. El Reino de Dios que proclamaba el nazareno iba mucho más allá de los miedos sembrados por la tradición judía y que obligaba al hombre judío a seguir los pasos de sus guardianes si no querían ser castigados por un colérico e inhumano Dios. El Dios de Jesús señalaba los cielos y el conocimiento hacia dentro del alma como camino hacia la Casa del Padre. El Dios al que Jesús oraba no sometía, amaba y dejaba al hombre aceptar todo el poder creador que tenía dentro de sí por su condición de ser libre, libre de Ser.

Caminos empedrados
El intelecto trata de comprender con las herramientas de los sentidos lo que está más allá de ellos.

La autoridad que manaba de los labios del nazareno provenía por su condición de Enviado. Enviado de los cielos, enviado para una tarea concreta. Sembrar en el hombre la certeza de que el Amor y el perdón son las únicas fuerzas para llegar al Padre, al Conocimiento Supremo. El camino a casa no pasa por la fuerza del odio, de la venganza, del sometimiento al otro, sino por su capacidad creadora, a semejanza de Dios mismo. Para sembrar esa semilla del conocimiento se necesitaba no tanto la muerte de Jesús, sino su resurrección y para qué. Para que sirviera de detonante en aquellos elegidos por Jesús para que creyesen en verdad, aunque no comprendieran, que Jesús, en verdad, no era de este mundo y que su mensaje, fuese como fuese, debería ser proclamado a todo hombre. Si Lázaro fue un milagro del Nazareno, la resurrección de Jesús fue un milagro del Dios de Jesús.

Vida tras la vida
La Resurrección de Jesús ha sido la semilla hacia el conocimiento de la inmortalidad

Una resurrección que, aún en aquellas mentes tradicionales, no podía ser entendida sino como un milagro de Dios mismo sobre su Enviado. Más tarde las iglesias y todo tipo de guardianes de la fe convertirían al nazareno en Dios, profanando no solo la esencia de su mensaje, sino frenando en sí misma el mensaje de amor y perdón como fuente para entrar al camino del Conocimiento de Dios mismo.

LA SEMANA SANTA DE JESÚS ANTE LA RESURRECCIÓN

 Abba, está llegando la hora de sembrar la semilla que vine a esparcir, tu amor. Por tu amor los hijos de los hombres tienen el poder de crear la realidad que quieran para sí. Aprenderán que todo aquello que son capaces de imaginar, puede hacerse realidad.

Trascendiendo
La espiritualidad del Ser no bebe de las aguas de su ego, de su consciencia, sino lo trasciende

Aprenderán que solo el amor les llevará a paraísos por ellos inconcebibles hasta hoy, cuando tú, me has enviado para cumplir tu voluntad. Mi Reino está a tus pies no para ser esclavizado por ti, sino para alabar tu nombre y el poder único de este universo infinito. Mi Reino no es de este mundo pero abrirá la puertas a los hijos de los hombres para que te conozcan, para que conozcan al verdadero Dios, el rostro del Conocimiento y del Amor. Aún deberán caminar por su prepotencia e ingenuidad, pero volveré, tal y como me has señalado,  para dar cuenta de tu voluntad y rescatar a todos aquellos que me has encomendado.

Expansión del mal
El Mal se esparció por todo el universo pero sin el Mal, la libertad no hubiera sido plena en cada conciencia por ti creada

El Mal se esparció por todo el universo pero sin el Mal, la libertad no hubiera sido plena en cada conciencia por ti creada. Gracias Abba. Gracias por permitir que mi Reino haya entrado en la Gloria de tu Conocimiento. Gracias por permitir que los hombres vean que la muerte no es el fin. No creerán como no han creído en mí y solo cuando vean que este cuerpo resucite de entre sus muertos, algunos comenzarán a sembrar la semilla del amor y del perdón que he esparcido en tu nombre. Será un tiempo de espera en el cual el conocimiento sobre el universo irá emergiendo en las mentes obtusas de quienes miran el universo y no comprenden tu grandeza. Pero los tiempos llegarán y los hijos de los hombres despertarán al universo y, sobre todo, a sí mismo, a su poder, a ti y el amor que todo lo alcanza y crea. Gracias Abba, estoy preparado para ser entregado al odio y la ignorancia. Que mis ángeles cuiden de este cuerpo que pronto tomará su verdadera forma: Luz.

 

LA RESURRECCIÓN DE JESÚS A LOS OJOS DE LA IGNORANCIA

   La ignorancia no se emborracha de soberbia por no entender la resurrección de Jesús, sino por cegar sus sentidos a un intelecto que no puede salir de sí mismo sin caer preso de sí mismo. El intelecto trata de comprender con las herramientas de los sentidos lo que está más allá de ellos.

Expansión de la vida
La información que cada Conciencia de Ser acumula, hace expandir el universo mismo

El intelecto humano, con su gran maquinaria neuronal, es la suma de todas las posibilidades de ser de la luz encarnada, pero en el momento que se limita a un lenguaje, así sea el hermoso y magnífico lenguaje matemático, frena su poder creador y su capacidad para reconocerse como parte del Todo, como parte de Dios. La ignorancia de la resurrección de Jesús por parte de los hijos de los hombres bebe de la soberbia de creerse únicos y finitos, sin comprender que cada experiencia de ser que cada conciencia experimenta, es una forma más que “extiende” el Todo. Dios, o como quiera entenderse, es el infinito en pleno desarrollo. Cada conciencia es una posibilidad de ser de ese infinito y en ese infinito.

La vida escondida en la muerte
Si Lázaro fue un milagro del Nazareno, la resurrección de Jesús fue un milagro del Dios de Jesús

La resurrección de Jesús fue el comienzo hacia el Conocimiento del Padre, las “leyes” que gobiernan la conciencia y la consciencia, lo que se llama materia y lo que está más allá de ella. La resurrección de Jesús no es la continuación de una tradición humana que buscaba a Dios entre sus miedos, sino la trascendencia de una mente que dirige su mirada hacia las estrellas para buscar en el infinito universo el Conocimiento de Dios mismo. El Reino de Dios está dentro de cada hijo del hombre porque él es parte de ese conocimiento encarnado.

LA CORRUPCIÓN DEL YO EN EL SIGLO XXI

Sin un renacer  a la espiritualidad, a la esencia de lo que es, el hombre moderno está condenado a morir en la corrupción del yo. No se trata de una muerte agradable, rodeado de recuerdos y sueños que permanecen en la memoria como un bálsamo para tal hora. No, la muerte del yo por ignorar su esencia será dolorosa, traumática, insufrible para muchos y enloquecedora para tantos más. Este panorama desolador ante la corrupción del yo no es fruto de algo natural, de un gen que determina la vida humana, ni siquiera de la suprema ignorancia del sí mismo, sino de olvido del ser. Para muchos el concepto de Ser les parecerá un jeroglífico egipcio

No busques fuera lo que está en tu Ser
El Ser no está escondido fuera de ti, eres tú

o un sinsentido del lenguaje, pero olvidan que más allá de los conceptos, de sus genes, de sus memorias, de sus identidades, de sus pasiones y logros, de sus fracasos y llantos, más allá de su yo, yace inmortal el Ser que es. Olvidar que somos más que un simple yo, anclado en la biografía de cada cual, es olvidar que nuestro destino jamás se escribe en el tiempo, sino en la eternidad, en el ahora.

CÓMO SABER CUÁNDO LA CORRUPCIÓN DEL YO SE APODERA DE TU SER

Cuando jamás te has planteado si quiera que tú eres más que tu nombre, tus apellidos, tu nacionalidad, tus posesiones, tus estudios, tu familia, tus amigos. Cuando confundes tu biografía, puntual, concreta, enmarcada en la biografía de otros como son tus padres, tu familia, etc., con los cimientos que permiten la construcción de esa biografía, entonces la corrupción del yo no solo vive en ti, sino que te identifica

No hay yo, sino yoes que viven su propio yo
A pesar de las individualidades, el Ser es Uno

¿Qué mal puede existir en el olvido del Ser? ¿Qué mal puede haber en identificarme con mi familia, con mi país, con mi cultura, etc.? –podrás preguntarte-  podrían existir varias respuestas que dieran cuenta de esas dudas, pero quizá la más pertinente sea la que dice que conceptos como familia, cultura, padres, sociedad, etc., etc., no son reales, son entelequias que sirven como marco para que lo real, tu Ser, se desenvuelva en un medio, en un espacio-tiempo concreto, tu ahora, tu instante de consciencia y de conciencia. La realidad no sustentan tu yo, sino es tu Ser quien sustenta tu realidad a través del yo. No es complicado de entender cuando dejas de creer en tu yo como un único pilar de la existencia  y comienzas a creer en el Ser que eres más allá de la existencia. Dicho de otro modo, cuando dejas de creer en el poder de los demás y comienzas a creer en tu propio poder, pues ese yo con el que te identificas no suele ser más que las creencias que otros yoes te han implantado en tu subconsciente ¿Poder para qué?, podrás plantear, pues para crear la realidad que tú deseas.

Ser es ser creador
La libertad es, ante todo, libertad de crear

Sí, repito, de otra forma, si hay algo que define al Ser es su capacidad creadora. La libertad de Ser es la libertad de crear. No lo olvidemos.

LA CORRUPCIÓN DEL YO COMO CAMINO A LA LIBERTAD DE SER

Puede parecer una salida de tono decir que si bien el yo es un estado de la mente que hay que superar, también hay que recalcar que la corrupción del yo es un acto de liberación una vez trascendida. Esto no lleva, ni implica, la destrucción del yo, imposible por otro lado. Somos una unidad de cuerpo-mente-alma indisoluble, al menos en esta dimensión humana. No se trata de agarrar tu yo y descuartizarlo y convertirte en un alma angelical o en un demonio. No. De lo que se trata es de reconocer que la corrupción del yo es una herencia que nos afecta directamente y que trascender ese estado lleva a la libertad de Ser.

Ser y ego frente a la pizarra de la mente
El Ser es… el Yo puede ser…

No hay que ir a la India, ni consultar a un gurú, ni colgarse veinte amuletos y demás acciones simbólicas. Los símbolos, los atajos, pueden ayudar, ojo, pero la esencia de aquello que te hará superar el estado hipnótico que ejerce el yo sobre tu Ser vendrá de la mano de un despertar a ti mismo. No hay un despertar vengativo ni nada por el estilo. Simplemente, llegado el momento, sabrás que Eres y no solo estás inmerso en un mundo con tu yo a las espaldas. La libertad de Ser no radica en hacer aquello que me viene a la mente como producto de un deseo, sino de no hacer aquello que no soy. Cuando liberas a tu yo de las creencias fallidas que lo han contaminado desde el mismo útero, no sentirás la necesidad de imponerte a los demás, sino de amarlos tal y como son, con sus defectos, con sus aciertos, con sus crueldades y con sus actos de amor.

LA CORRUPCIÓN DEL YO Y LAS SOCIEDADES MODERNAS, UN AMOR A PRIMERA VISTA

El problema más grave que tienen las sociedades humanas desde hace eones, por no decir abiertamente que tienen desde el mismo instante que la consciencia emerge como lenguaje en aquel homínido elegido de nuestro pasado, es que ninguna de ellas se ha preocupado por el desarrollo del Ser, sino que ha alimentado, mantenido y alentado todo tipos de yoes en forma de mil y una creencias que llamamos tradición.

Las ideologías frenan la capacidad creadora del hombre
Las ideologías levantan muros en torno a las ideas

El factor primordial para que esto haya sucedido no hay que buscarlos muy lejos del yo, y se trata de su capacidad para generar y absorber el miedo. El miedo es, ni más ni menos, que el desconocimiento no solo de sí mismo, sino de todo lo que le rodea. Como quien dice, el conocimiento te hará libre y alejará todo miedo del yo humano. Sin embargo, en las sociedades modernas todo está estructurado y planificado para inyectar el miedo en vena a cualquier yo que se precie. Miedo a la muerte, a la enfermedad, al hambre, al sufrimiento, al desempleo, a la guerra, a los fanatismos (que ella misma engendra), a la pérdida, y suma y sigue casi hasta el infinito y más allá. Sin embargo, estos miedos inculcados radican, ni más ni menos, en ese mal que caracteriza a las sociedades, antiguas y modernas, a saber, la creencia que la parte está separada del todo y, como tal, la parte actúa bajo el imperio del egoísmo.

La parte es el todo como el todo es la parte

No ha entendido la sociedad humana, ni el individuo que la sustenta, en líneas generales, pues hay bastantes excepciones,  que la parte es el todo y, como tal, lo que hace a cada parte afecta al todo. Hoy en día la mecánica cuántica algo está vislumbrando de esta “realidad” del universo.

QUÉ HACER PARA SUPERAR LA CORRUPCIÓN DE YO EN LAS SOCIEDADES MODERNAS

El primer paso, ineludible, si se quiere comenzar el camino hacia otro tipo de sociedad realmente humana, basada en el desarrollo del Ser y no en la corrupción del yo, es comenzar a dudar del poder de las ideologías.

El primer paso hacia el despertar como Conciencia de Ser comienza con la duda creativa

De todas, tanto políticas, religiosas o de cualquier índole que no entienda que a las ideas no se las puede detener encerrándolas entre muros para convertirlas en ideologías. Las ideas, incluida la del hombre, deben estar abierta a la evolución de ellas mismas, pues el conocimiento se lee a través de la evolución de lo conocido. No es hora de entrar en cuestiones metafísicas, ni de sembrar más dudas, sino de, si se quiere vencer la corrupción del yo, comenzar a creer más en nosotros mismos como seres que somos más allá de las culturas del ego que solo defienden su pedacito de mundo y realidad. No se trata de crear una nueva cultura humana, sino de trascenderla y llegar a la misma existencia humana basada en el conocimiento y el respeto a toda vida y todo ser con capacidad de crear nuevas realidades. Para ello, como en la ciencia, no hay método, por más que se empeñen algunos.

No te dejes corromper por falsos ídolos ideológicos
Trasciende los muros que hay en ti

Trascender la corrupción del yo y sumergirse en otra forma de entenderte a ti mismo como parte de un todo y entender a ti en vinculación con las otras partículas de conciencia que te acompañan en este viaje maravilloso, no es algo que puedas aprender ni en manuales, ni bajo templos, ni en juegos vía online, sino en la soledad de tus dudas y al calor de las respuestas que vayas encontrando. Ojo, toda ayuda es de agradecer, pero el camino y el despertar a tu Ser solo tú lo puedes realizar.

EL AMOR EN TIEMPOS DE CRISIS

Tú puedes ayudar

PODEMOS AMAR EN TIEMPOS DE CRISIS

 El amor, la capacidad de amar sin nada esperar, está en tiempos de crisis. Quizá siempre lo ha estado y el amor solo es una construcción mental que nos mantiene vivos como especie pero que no puede llegar a parte alguna, pues iría contra esa naturaleza humana lobezna y mezquina. Sin embargo, el amor existe cada vez que un ser humano es capaz de ayudar a otro o incluso de sentir dolor ante la despiadada acción que muchos ejecutan contra animales y contra el mismo reino vegetal. Todos conocemos el maltrato animal y la tala indiscriminada de bosques. Todos sabemos de seres humanos que se oponen a tales monstruosidades.

Ayuda y no mires a quién
Ayudar es el estado natural de la conciencia

Hay tanto amor en el corazón de la mayoría de los hombres como odio en un puñado de seres que se empeñan en separarse de la naturaleza común que poseen todas las conciencias de ser. Son pocos los que podemos decir con propiedad que se alimentan del mal, pero son muchos los que siguen a estos monstruos y se dejan contagiar con ese virus mortal como es el odio y su ineficaz antídoto, la indiferencia. Los dos hacen el mismo daño pues al final se alimentarán del dolor, sufrimiento y muerte de aquellos que sienten como diferentes y peligrosos. Así todo, el amor sabe llegar también a estos tiempos de crisis de mil formas distintas. El amor no es un acto de misericordia o una limosna para callar la mente y tampoco se trata de comulgar sin cuestionarse con sistemas que ahogan al individuo en una vorágine de competencia y anulación del otro.  El amor en tiempos de crisis se alimenta de una manera anónima y sin mucho ruido.

  HAZ EL BIEN EN TIEMPOS DE CRISIS Y NO MIRES A QUIÉN

   Se puede y quien diga lo contrario miente o, peor aún, participa del macabro festival de sufrimiento, dolor y muerte que ocasiona la maquinaria del odio. Una maquinaria que se reviste de trajes con olor a políticos mediocres con insuflas de líderes, a sotanas religiosas o banqueros arrastrados a ser dandis de sí mismos. No se trata de cambiar el mundo esperando que los tiempos de crisis dejen de ser por sí mismos y perezcan por muerte natural. Nada cambiará en el mundo si tú no cambias y la mejor manera de hacerlo es hacer el bien sin mirar a quien.

No dejes de ayudar
Ayudar es tomar la decisión correcta

Cuando alguien necesita de ti, no mires su condición, su tradición, su cultura, su religión, ayúdale si está en tu mano y no esperes nada a cambio. Uno de los mecanismos que estas culturas de la muerte imponen a sus fieles seguidores es la de controlar ese comportamiento natural que tiene el hombre de ayudar a sus congéneres. Dicen, no saben qué decir, que ese comportamiento es errado, que cómo puedes ayudar a tu enemigo ¿Acaso vas a esperar que tu ayuda lo haga cambiar de forma de ser, de forma actuar contigo? Quien te diga esto no habla sino a través del comportamiento gregario que le lleva a seguir la inercia de la tradición sin cuestionarse ni un poco si su actitud es la correcta. Sí se trata de poner la otra mejilla. Sí se trata de saber que el perdón es el único camino al amor verdadero, no el que se compra en los bazares de las ideologías y en tiempos de rebajas deja los campos sembrados de muerte y sangre inocente.

CÓMO SUPERAR LOS TIEMPOS DE CRISIS SIN MORIR EN EL INTENTO

   No dejándote llevar por la inercia de tu modelo social, sea el que sea. Romper con la tradición no significa, ni mucho menos, que uses violencia alguna. Todo lo contrario.

Siempre puedes ayudar
Eres libre para ayudar

La cultura de la no violencia no es algo propio de seres sobrenaturales, sino de seres que se sentían humanos aun cuando pudiesen venir de otras estrellas, que emanaban humanidad por todos sus poros. Algo tan sencillo de hacer lo han convertido los enemigos de la humanidad en una especie de milagro, una utopía a perseguir, a sabiendas que nunca se alcanzará porque siempre va haber alguien que quiera defender ese hermoso sueño con las armas, con la violencia y el ciclo comienza de nuevo. La forma de romper este vaivén del odio que engendra más odio es sembrar amor en cada gesto que hagas en tu día a día. No te lo enseñarán en universidad alguna, ni los políticos te lo ofrecerán en sus propuestas sociales y programas electorales, mucho menos lo podrás adquirir en la bolsa de valores o en los templos con aroma a incienso, pero no te hace falta porque ese prurito de hacer el bien es algo que tienes dentro de ti, que la mayoría tienen.

Ayudar suma a crear conciencia
Tú decides ayudar

Solo tienes que despertar a tu Conciencia de Ser. No tienes que conquistar nada porque ya eres libre de Ser por el mismo hecho de haber nacido con una Conciencia humana, cósmica. Superar los tiempos de crisis es reconocernos como seres humanos y no como bestias obligadas a ser lobos para el hombre.

EL PERDÓN COMO CURACIÓN Y LIBERACIÓN

Infierno humano

 INTRODUCCIÓN AL PERDÓN COMO CURACIÓN

   Sobran ejemplos en la historia humana para recrear la barbarie que el hombre puede cometer contra sus semejantes. Sin embargo, ejemplos de actos de perdón, públicos o privados, no suelen ser frecuentes y, los que hay, suelen ser poco vendibles, si acaso para rellenar alguna página de periódico o algún espacio televisivo. El ego humano gusta de la venganza. El perdón como curación no vende en los mercados del odio ni en los mass media y, de hacerlo ¿Qué se busca, la noticia, el beneficio económico de la noticia o crear conciencia de que el mal es connatural a la naturaleza humana e imposible de doblegar?

Odios sembrados
Las culturas del descarte siembran el odio

El odio es la gasolina de ideologías de todo tipo, políticas o religiosas, qué importa. Hay que mantener encendida la llama de nuestro bien, de nuestras ideas, de nuestras tradiciones. Quien ose ir contra ellas, quien no se doblegue a ellas, no es uno de los nuestros, no es un hombre. Es nuestro enemigo. Su castigo, la muerte. Estas líneas pueden resumir la historia de tantos y tantos como la que nos concierne hoy. La historia del contable de Auschwitz, Oskar Gröning y una de sus víctimas, Eva Kor. Una historia que vio la luz hace algunos años por el sorpresivo beso y abrazo del verdugo a la víctima en el juicio que se siguió contra el arrepentido nazi nonagenario. Un abrazo que muchos ni entendieron entonces ni quieren entender hoy ni entenderán mañana porque el perdón, deben pensar, es cosa de cobardes o infieles y, en cualquier caso y en última instancia, solo es cosa de Dios.

TRAS EL ODIO, EL PERDÓN COMO CURACIÓN ES UN ACTO DE LIBERACIÓN

   Negarse a perdonar es condenarse al más oscuro servilismo del propio ego. Las almas no sufren ni buscan venganza. El odio, la mal llamada sed de justicia, la venganza, no alientan el perdón como curación. Todo lo contrario, alimentan el sufrimiento y el dolor de por vida mientras exista esa llama que quiere aplicar la ley del talión a toda costa. El por qué un individuo o un grupo se siente superior a otro y encuentra la “justificación” para aniquilarlo no es difícil de comprender cuando enfocamos el problema desde la atalaya de los egos que son incapaces de conectar con el Ser que son. Su confusión, su falsa identidad, entre su yo y su cultura, tradición, hábitat, trae consigo el olvido del Ser que son. Si a esta falsa identidad cultural se le suma el carácter gregario de la naturaleza humana, propicia cualquier barbarie en nombre de lo “nuestro”. Olvidan estas culturas del descarte que no hay un “nuestro”, sino un nosotros y que no hay nosotros sin un vosotros.

El gas de la muerte
La cultura de la muerte

La cuestión no es ni mucho menos lingüística, ni conceptual, ni académica, sino de percepción interna, de desconexión o conexión con la base que sustenta al ego, con nuestra última naturaleza como seres humanos. Oskar Gröning necesitaba el perdón de su víctima como Eva Kor necesitaba perdonar la inhumana experiencia vivida cuando era una niña. No importa el cúmulo de experiencias vividas por ambos seres tras aquella época que marcaría sus vidas, pues todas ellas apuntaban a ese momento histórico en el que el perdón como curación liberaría sus almas esclavizadas por el peor de los verdugos, un ego aterrado de miedo e incapaz de salir de las arenas movedizas de sus creencias fallidas.

PERDÓN COMO CURACIÓN ¿ES POSIBLE EN EL SIGLO XXI?

   Puede dar la sensación, en un mundo tan mediático, donde la información nace y muere casi al unísono, donde el simple instante se difumina en la nada, donde el estertor de los que sufren se ahoga en el consumo de los que intentan olvidar el mundo en que viven a punta de tarjetas y clics, que el caso de Eva y Oskar no es ejemplo a repetir.

Sembrando odios antes de nacer
El odio se siembra en el recién nacido antes de que vea la luz

El odio no solo se está cebando en nuestros días con los más desprotegidos y olvidados, que son legión y están en toda latitud, desde el mal llamado primer mundo hasta el peor nombrado  tercer o cuarto mundo. Al odio solo se le combate hoy en día con mayores dosis de odio y mucha verborrea ideológica, que el pueblo necesita pan y circo, vienen a pensar. Sin embargo, si la especie, como tal, quiere lograr superar estos tiempos de incertidumbre y dolor, solo tiene por delante el camino de Eva y Oskar. No hay otra salida. No hay otro camino. No es nada nuevo tal solución, ni mucho menos. Maestros, como el propio Jesús de Nazaret, lo dejaron sembrado en el espíritu de sus épocas. No obstante, el gran reto a superar por las generaciones presentes no es tanto doblegar esa naturaleza gregaria que le hace comportarse de distinta manera cuando está acompañada que cuando está en la soledad de sus pensamientos, sino llegar a esa soledad sin temor y deseando Ser Uno con él mismo, con el Todo y con cada uno de sus semejantes.

Desnudando el odio
El odio al desnudo

El temor no nace de tal búsqueda, sino del hecho de que guardianes de todo tipo, políticos, religiosos y sus seguidores, alimentan el horno de las ideologías para que nadie despierte al Ser que es y siga dentro del carrusel del odio, el sufrimiento y la muerte. Pero, la gran desventaja de estos adalides del mal y para ventaja de quienes buscan un mundo distinto, equitativo, donde la paz sea la noma y no la excepción, el perdón es algo que solo tú puedes pedir y otorgar. No te dejes llevar por el odio porque, de hacerlo, terminarás consumido por sus llamas. Imita el gesto de Eva y  Oskar cuando en un abrazo se liberaron de todos sus miedos y dejaron que la paz se apoderara de sus almas y comenzaron a sentir la esencia de la libertad, la libertad de Ser.