LAS SECUELAS EMOCIONALES DE UNA SOCIEDAD ENFERMA

A lo  largo de su último trayecto evolutivo el hombre ha  edificado sociedades cada vez más complejas y más desapegadas de su propia esencia divina y espiritual. Secuelas emocionales y enfermedades de todo tipo afloran en nuestras sociedades sin importar qué tipo de gobierno, economía o religión imperen en sus espacios geográficos. El hombre de carne y hueso, heredero de tradiciones ideológicas enfermas, sufre las inclemencias de sociedades que jamás fueron diseñadas para el desarrollo del espíritu humano, para el desarrollo del Ser del ser humano.

Por el concepto de verdad, anclado a ideas convertidas en prisioneras del fanatismo, el ser humano ha sido víctima de sí mismo

  Se puede ser complaciente y entender ese insano proceder a causa de la ignorancia que los diversos poderes  terrenales, políticos, religiosos, económicos o militares sembraron entre sus huestes. Sí, la ignorancia es la madre de los miedos y el miedo, cuando se desboca, es capaz de hacer cometer al hombre cualquier barbaridad contra sí mismo y contra sus congéneres.

La molécula de la vida, el ADN, representa las infinitas posibilidades de experimentar el Ser

La historia está repleta de actos abominables realizados y justificados en nombre de cualquier concepto, incluso en nombre de Dios, por no hablar de los que se hicieron en nombre de la libertad humana. Qué libertad puede sostenerse en la sangre de otro ser humano. Sin embargo, los tiempos están cambiando al son de los nuevos desarrollos tecnológicos, sobre todo con las nuevas tecnologías de la comunicación.

SECUELAS EMOCIONALES Y ENFERMEDADES TECNOLÓGICAS EN LAS SOCIEDADES MODERNAS

   De qué y por qué están enfermas las sociedades modernas y qué enfermedades tecnológicas pueden agravar la cuestionada supervivencia humana y llevar al hombre a su extinción.

   La sociedad moderna adolece, entre una variedad de males, de una sobredosis del concepto de verdad. Por este concepto el ser humano ha construido murallas en torno a ideas para convertirlas en cadenas para el pensamiento creativo. Por el concepto de verdad el ser humano ha desterrado de su naturaleza su mayor arma creativa, el cuestionamiento, la duda. Cuestionar, dudar, es la chispa que lleva al hombre a transformar su entorno y, sobre todo, a encontrarse a sí mismo en medio del cosmos. Por el concepto de verdad, que ni siquiera tiene un verbo humano propio, un acto genuino, que lo respalde, el hombre ha encontrado la justificación para explotar, avasallar, asesinar y exterminar a otros seres humanos. 

El miedo engendra servilismo. El despertar a la conciencia de ser revitaliza la libertad de sentir la divinidad que hay en cada conciencia cósmica

Las sociedades humanas modernas siguen estando enfermas del olvido del Ser. Siguen construyéndose modelos sociales, siguen mutando ideologías, basados en intereses mezquinos que siguen viendo a las culturas como el refugio humano por antonomasia. Ignoran que el ser humano es el constructor de culturas y que estas deben estar al servicio del hombre y no el hombre como esclavo de aquellas. Sin embargo, los distintos poderes, políticos, religiosos, económicos, amparados por todo tipo de poderes militares a cual más vergonzoso, siguen usando el concepto de cultura, así sea buscando una alianza de civilizaciones, para seguir poniendo el acento en las diferencias. El respeto que nace de la tolerancia cultural está preñado de un oculto halo de superioridad y, hoy por hoy, está barnizado de inhumanos intereses económicos de toda índole. Por mezquinos intereses económicos se comercia y se aplaude a sistemas sociales y sus respectivos Estados que denigran a la mujer o se les impide hablar libremente a sus ciudadanos, mucho menos criticar a los zares de turno. Solo el respeto que nace de la completa consciencia de que todo ser humano tiene en sí la chispa divina del Ser, puede llevar a entender las diferencias como lo que son, formas distintas de enfrentar cada situación y cada época. Las verdades de hoy pueden no ser funcionales mañana, sin embargo las tradiciones hegemónicas del poder las seguirán usando para su propio beneficio.

La era moderna de las telecomunicaciones está lista para el salto de conciencia del hombre. El principal obstáculo, las ideologías fallidas

   Las tecnologías modernas de las comunicaciones son un arma de doble filo. Por un lado, nunca el ser humano como especie estuvo tan cerca de alcanzar un salto de conciencia colectivo. Personalmente creo que no es casualidad ese salto tecnológico que ha llevado al hombre a estar casi interconectado unos a otros a golpe de un solo clic. Por otro lado, la masificación de las comunicaciones ha generado un ruido de fondo que está anegado de fake new que pueden provocar un aislamiento mayor del individuo. De la masa anónima se ha pasado a miles, millones, de grupos de WhatAspp que parecen vivir y morir dentro de la red y, peor aún, dentro del grupo. Fuera del grupo solo pareciera existir el desamparo y el caos.

CÓMO SOBREVIVIR A LAS SOCIEDADES ENFERMAS SIN ARMAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA

   Nunca el hombre, como especie, ha estado tan cerca de encontrar su esencia de Ser como lo está en esta época de teletransportaciones cuánticas. Nunca antes el conocimiento hacia la naturaleza y el cosmos lo ha llevado a aligerarse de las cargas ideológicas que lo han maltratado a lo largo de estos últimos milenios. El cosmos se presenta al hombre como la genuina cuna de sí mismos y la molécula de la vida, el ADN, se presenta como una guía de todas las posibilidades de ser más que la construcción específica de una vida en concreto.

El mayor peligro para el despertar humano a su conciencia de ser radica en el fanatismo de las creencias fallidas de todo tipo

   El mayor enemigo del hombre cuántico no está fuera de sí mismo, sino dentro de su propia prisión ideológica. La verdad no está fuera, sino dentro de sí mismo y la comparte con toda conciencia humana y cósmica. La verdad que han perseguido los hombres pre-cuánticos radicaba no en conocimiento alguno, sino en los miedos que surgieron desde la noche de los tiempos. La verdad de hoy no está en lo que el hombre hace, sino en lo que el hombre es, una conciencia fractal de la Conciencia Única del Padre. El conocimiento se va transformando de un buscar la forma de vencer a los miedos, a lo desconocido, a buscar la esencia de lo que somos más allá de todas las diferencias. No se trata de ver el vaso de agua medio lleno o medio vacío, sino de ver el agua que hay  en él.

Cada átomo del universo visible refleja toda la sabiduría del cosmos

Sobrevivir a estas sociedades enfermas solo es posible si eres capaz de encontrar tu Ser más allá de todas las creencias que han moldeado una falsa identidad del yo soy. No se trata ni de negar tu ego, por otro lado imposible, ni de menospreciar todo el bagaje por muy despreciable que sea, sino se trata de trascender. Trascender significa llegar a ser plenamente consciente de tu conciencia de ser y que esta debe ser la brújula por la que el ego vaya actuando en su cotidianidad. Para ser plenamente consciente de tu conciencia de ser solo tienes que poner el énfasis en tu presente, estar presente si no en todos, en muchos de los pensamientos que a diario asaltan tu mente y en los posibles actos que los acompañan. A  medida que te hagas presente en tu día a día, tu Ser irá desplazando a tantas y tantas y tantas creencias que solo perseguían la esclavitud a tus miedos.

LAS MENTIRAS HACIA EL ALMA

Del mismo modo que el espejismo de una verdad humana absoluta ha llevado a la humanidad misma a sufrimientos, guerras  y todo tipo de calamidades, el concepto de mentira también ha llevado a la especie  en su conjunto hacia abismos de donde pocos son capaces de salir. Las verdades absolutas de unos se  convierten en mentirasinaceptables para los otros. Una confrontación  dirigida a dañar al Ser del ser humano para favorecer ideologías, costumbres, hábitos, creencias de todo tipo y, en última instancia, para esclavizar al hombre a ciertas ideas en vez de convertir las ideas en instrumentos para liberar al hombre de sus miedos. Una esclavitud, no olvidemos, que se encarna en amos y esclavos.Una confrontación que se transmite como si fuera un acervo genético inmutable. Sin embargo, igual que los genes están supeditados a una epigenética, las creencias fallidas están supeditadas a un despertar que está llamando a las nuevas conciencias de este siglo XXI.

Trascender el ego encarcelado en sí mismo es encontrar al ego caminando hacia su conciencia de Ser

CÓMO SE ENGAÑA A LA MENTE: MENTIRAS DIRIGIDAS AL ALMA

La mente humana no es solo, ni primordialmente, ese maravilloso cableado neuronal, químico-eléctrico, que en una danza mágica es capaz de crear y recrear eso que llamamos “realidad” bajo la batuta de un director, el lóbulo frontal, que interpreta la sensación de ser él mismo en medio de otras “realidades”. Más allá de los grandes avances del estudio del cerebro y de la mente de las últimas décadas, el surgimiento y funcionamiento de la mente sigue siendo un gran misterio. Uno de los grandes engaños viene de la mano de las corrientes materialistas que intensificaron sus propuestas durante los últimos siglos y que viene a decir que la mente humana no es más que el fruto aleatorio de ciertos procesos evolutivos y que no hay nada de extraño en ella, salvo nuestra ignorancia. Una ignorancia que se irá superando a medida que el hombre vaya profundizando en su estudio. Esta corriente vendría a decir que el ser humano no solo no es más que ese misterioso cableado neuronal que fue haciéndose más complejo con el transcurrir del tiempo, sino que fuera de él no hay nada que sustente algo que algunos llaman alma y otros espíritu. Para los materialistas más acérrimos, el espíritu no es más que la reinterpretación fuera de tono y de lugar de un lóbulo frontal que se niega a morir. En otras palabras, para estos materialistas, el alma o espíritu vendría siendo la respuesta de un ego que se niega a morir después de haberse descubierto a sí mismo en medio de una nada que fue nombrando y a medida que iba nombrando, iba conquistando.

Crecer en la verdad es huir de la mentira de una verdad absoluta y humana

   Lo antedicho viene a colación en este artículo por la sencilla razón de que muchas de las grandes mentiras dirigidas al alma por todo tipo de ideologías y creencias vienen de la mano de una soterrada visión de la naturaleza humana. En dependencia de cómo veas (o te hayan enseñado a ver) al otro, tú te comportarás con él de una manera u otra. Si el otro no es más que una masa biológica que fue creando una cultura específica por sus propias limitaciones espacio-temporales, dar el paso hacia el etnocentrismo y descalificar al otro solo es cuestión de encontrarse cara a cara con él y su cultura. Si el otro ha construido una imagen de dios a su imagen y semejanza que no comulga con la tuya, las guerras santas están a la orden del día. Si el otro no es más que una equivocada variación de una evolución caótica que ha creado un individuo y una cultura aberrante, la eugenesia y todo tipo de atrocidades no solo estarían permitidas, sino aplaudidas bajo su visión. Decía el gigante ruso que si Dios no existiese, había que inventarlo. Más bien, para nuestros propósitos en este artículo, si el alma no existe, habría que inventarla, pues es lo único que podría frenar la tendencia humana a proyectar sus miedos y avasallar lo que ignora. El alma o el espíritu es la fuerza que frena la destructiva inercia humana que surgió al encontrarse y descubrirse el ego en medio de la noche de los tiempos.

Si el alma no existe, habría que inventarla

CÓMO ENCONTRAR EL ALMA EN EL LABERINTO DE LA MENTE

El ser humano ha necesitado fragmentar y nombrar el mundo y el universo  para encontrarse en él. Esa necesidad de fragmentar es causada por su condición de ser  Conciencia de Ser, ser parte de la Conciencia Última, que muchos llaman Dios, Origen, Fuente, Universo, etc. Esa tarea de fragmentar es propia de una mente, de un ego, que a medida  que iba descubriéndose en el mundo al ir fragmentándolo, iba adentrándose en el camino hacia el olvido del Ser, de su Conciencia de Ser y, obviamente, iba olvidando la conciencia del otro. A medida que el ser humano iba “creciendo” en conciencia de sí mismo de una forma consciente, iba alejándose de su propia naturaleza divina y de la naturaleza divina de toda conciencia. Ese alejamiento lo ha llevado a crear conscientemente todo tipo de puentes a lo desconocido. Religiones, éticas, normas sociales de todo tipo, han convertido el olvido del Ser en todo tipo de ideologías que han hecho de la confrontación la norma de convivencia de quienes están llamados a ser hijos de las estrellas y de la armonía.

No creas lo que no resuene en el fondo de tu alma so pena de convertirte en una marioneta de otros

   El laberinto existencial que han formado las diversas civilizaciones a través del tiempo en esta última humanidad a través de mil y una mentiras dirigidas al alma  ha llegado a un punto álgido en estos tiempos de revoluciones tecnológicas y, sobre todo, mentales.  Igual que la característicadel crecimiento de la consciencia de sí mismo en el cerebro no fue fruto tanto por el número de neuronas implicadas sino por la conexión entre ellas, la sociedad humana está llamada a crecer en su conciencia de ser gracias a la interconexión de todos los individuos llamados a despertar a su condición de Ser. Las tecnologías de la comunicación van más allá de ser un próspero negocio y fuente de entretenimiento y va mucho más allá de ser un instrumento de los distintos poderes humanos, políticos, económicos, militares o religiosos, para el dominio mental delos ciudadanos. El poder de las tecnologías ligadas a internet, respecto a su poder catalizador a la hora del despertar humano a su propia condición de ser, se verá en su máximo esplendor cuando las distintas creencias que dieron paso a ingentes tradiciones que solo alimentaron el odio y el miedo de unos hombres sobre otros, sean no solo desmontadas por individuos que verán las cosas sin el filtro ideológico de los poderes fácticos, sino también por encontrar el alma común que tienen más allá de todas sus creencias.

La verdad y mentira humana son cara y cruz de la ignorancia de un ego que ha olvidado su condición de Ser

LOS TIEMPOS DEL ODIO EN LA GENERACION MILENIAL

Los tiempos del odio no nacieron con los tiempos de internet, pero sin duda la red está dejando palpable el verdadero rostro del ser humano. Sí, no se puede generalizar, pero tampoco se hace gran favor minimizando los graves problemas que tiene la especie humana en cuanto al odio que aflora en estas sociedades enfermas. Una sociedad enferma en esta generación milenial va mostrando un rostro completamente inhumano, donde el ser humano no es más que una pieza descartable en los intereses de ideologías de todo tipo, desde las políticas a las religiosas pasando por todo tipo de economías caníbales.

No se trata de pintar la cárcel que encierra al hombre, sino de derribarla

El hombre que navega va olvidando al hombre que es. No se trata de quejarse por quejarse ni de banalizar las tecnologías, sino de interiorizar que dentro de unas sociedades enfermas, es casi imposible que un individuo se desarrolle de una forma sana. La tecnología no debe ni puede servir para ocultar al sujeto que ha hecho posible llegar a ella, a saber, a la humanidad misma. Uno de los mecanismos que tiene el ser humano para enfrentar esa sensación de vacío que emergen de las sociedades enfermas es un mal menor, pero no menos dañino para el futuro de la especie humana, a saber, las zonas de confort.

La generación milenial tiene el poder de creer y construir otro mundo

En esta  esta era milenial, las zonas de confort se manifiestan en 5G y todo tipo de aplicaciones que hacen olvidar al hombre su responsabilidad consigo mismo y con las otras conciencias sometidas al imperio de las ideologías. El otro, los descartados de estos sistemas inhumanos, se van convirtiendo en una especie de video juego, una realidad virtual, que son olvidados, apagados, nada más pasar a otro juego. El juego del descarte debe continuar so pena de que caiga la red y nos veamos, cara a cara, con los descartados mismos. El juego del poder de hoy en día solo muestra el rostro de los descartados para seguir fomentando sus negocios ideológicos. Negocios, no se puede olvidar, que buscan siempre entrar al templo del dios moderno, a saber, el beneficio económico a cualquier precio. Todo el mal por un puñado de oro. El bienestar de unos pocos se nutre de la sangre y la ignorancia de la mayoría.

LOS TIEMPOS DEL ODIO BAJO SOSPECHA EN LA GENERACIÓN MILENIAL

En estos tiempos de internet el odio vive a sus anchas y las ideologías que fomentan y mantienen a ese terrible virus se baten entre sí con el único fin de sembrar la tierra de nuevas víctimas. No podemos pasar por alto que las ideologías no son más que ideas encerradas entre muros y que solo persiguen el control mental de quienes se dejan atrapar por ellas.

Las ideologías solo dialogan consigo mismas, son incapaces de llegar al otro

En última instancia, no se puede olvidar tampoco que las ideologías, por sí mismas, no pueden hacer daño, sino que el daño se produce por los hombres, de carne y hueso, con nombre propios y apellidos heredados, que sostienen una u otra  ideología. Uno de los problemas de esta enferma sociedad humana radica en el hecho de que sus instituciones, la forma que ha ido organizando los vínculos entre unos hombres y otros, a través de la historia, está regido por las ideologías y no por la ideas. Solemos pensar en las ideologías como un producto político moderno, pero su esencia, el hecho de encarcelar la realidad en unas creencias concretas y obligar a quienes las adoptan a vivir y morir por ellas, es un producto que emerge desde los mismos comienzos de la aparición de la conciencia en aquel homínido que dio el salto hacia el sí mismo, hacia la conciencia de sí mismo más allá de la consciencia de estar.

La generación milenial tiene el reto y el poder de salvarse a sí misma de las garras del odio

Las ideas, en cambio, buscan el conocimiento por sí mismas y no gustan de ser tapiadas o encadenadas a los muros de verdades obsoletas y perniciosas. Las ideas hacen libre al hombre desde el mismo momento que se convierten en un instrumento creador y esto muy a pesar del precio a pagar por ellas muchas veces cuando, como dije, se encarcelan en el mundo ideológico. Las alas de las ideas pueden convertir, y de hecho han convertido, al hombre en prisionero de sí mismo.

El apocalipsis llegará si el hombre no despierta a su conciencia de Ser

   En estos tiempos de internet en los que los tiempos del odio sumergen al hombre en mil problemas mentales, amén de mil obstáculos para alcanzar un modelo de convivencia armónica, la solución no pasa primordialmente por la red, sino en un viaje hacia dentro. El hombre enfermo que lucha por sobrevivir en estas sociedades enfermas de inhumanidad sabe, aunque no pueda entenderlo, que aquello que le ofrecen como solución, los mil y un terabytes de evasión, no son la solución.

Las utopías, el no lugar, darán paso a las eutopías, el buen lugar para convivir

Uno de los posibles caminos, de los infinitas posibilidades de ser, para poner bajo sospecha los tiempos del odio que nacen en los tiempos de internet pasa por ese viaje hacia el Ser que todo ser humano es sin importar que marca ideológica le inocularon al nacer. Todo ser humano es mucho más que la suma de todas las creencias que le inyectaron al nacer. Todo ser humano es mucho más que todas las aplicaciones que descarga para olvidarse de sí mismo y a su alter ego encadenado a la barbarie del descarte. Internet no es la solución, pero sí el catalizador de ese viaje hacia dentro. Hoy en día la comunicación puede ser C2C y no pasar por el filtro ideológico. El reto para la generación milenial es interiorizar que es necesaria la duda de todo aquello que han heredado y que le han mostrado como verdades absolutas. Aunque el reto puede parecer monumental, también tienen el poder de una comunicación en tiempo real y con un aliado vital, su propia conciencia de ser.

La red sirve de catalizador para dejar atrás las ideologías del odio y la muerte

LOS TIEMPOS DEL ODIO EN LA GENERACIÓN MILLENIAL

La generación milenial, aquellos nativos de los tiempos de internet, puede que sea la generación que tendrá en sus manos pasar de una sociedad ideológica, que buscaba el conocimiento para someter y esclavizar a unos hombres sobre otros, a una sociedad ideológica que buscará el conocimiento para rescatar del olvido al Ser que toda conciencia es. Y como consecuencia de una mayor armonía social, adentrarse en el conocimiento mismo del universo y todas sus maravillas.

No se puede llegar al conocimiento a través del odio

Los tiempos del odio, alentados por todo tipo de ideologías políticas, religiosas y económicas, darán paso a tiempos estelares, en los que los hombres brillarán en busca de su origen cósmico y donde el conocimiento será la búsqueda de esa realidad física cambiante que no se puede doblegar a unas leyes físicas inmutables. La salvación de la especie humana, y de este hermoso y maltratado planeta, pasa por encontrar el camino hacia dentro para llegar a las estrellas. La alternativa de querer seguir buscando un equilibrio entre las distintas ideologías, no solo es una estupidez racional, sino una pérdida de tiempo. Tiempo que no le sobra a la especie humana para encontrar la vía de la paz o enfrentar un cataclismo devastador.

En los tiempos de internet, los tiempos del odio agonizan

   Hay quienes siguen alentando las utopías sociales, basadas todas ellas en ideas encerradas en muros ideológicos, para seguir inyectando el odio de generación a generación. Sí, tras las aparentes  buenas intenciones que se esgrimen en utopías de todo tipo, solo se esconde la peor de las esclavitudes del hombre, a saber, la que lo ata a sus propios miedos. La solución a la convivencia y desarrollo humano no pasa por encontrar acuerdos ideológicos, sino por trascenderlos.

La opción de la generación milenial no pasa por resetear su futuro, sino desclasificar su pasado y transformarlo

No se trata de pintar la cárcel, sino de derribarla. No se trata de tolerar al enemigo, sino de amar al hombre que ideologías de todo tipo han señalado como enemigos. No se trata de ser mejores, sino de convivir para vivir de la mejor manera posible en base a la nueva era del conocimiento. No se trata de competir, sino de convivir bajo las reglas del conocimiento que llevarán al hombre a las estrellas.

HOMO MENSURA Y LA CONDICIÓN HUMANA

Protágoras es el filósofo griego (siglo IV A.C) al que se le atribuye la afamada frase el hombre es la medida de todas las cosas, de la que son en cuanto son y de las que no son en cuanto no son. Se le considera uno de los mayores sofistas de la historia y en el divino arte de convencer a través de la palabra, según el de anchas espaldas, Platón, dejaba que desear porque lo importante para él era convencer para vencer, no buscando la sabiduría que llevase a la verdad suprema, que, para Platón, era el Reino de las Ideas. Este arte de la sofística, ya entonces, era bien remunerado porque la polis era para los antiguos griegos algo más que un espacio geográfico, era su razón de ser y no entendían la ciudad sin la participación del ciudadano, de los que tenían derecho a ello, obviamente. Y el sofista, con sus sofismas por bandera, pretendía llevar al máximo esplendor a todo aquel que pudiera pagar por sus cursos de oratoria. Pero, más allá de poder rastrear las esperpénticas formas que hoy tienen muchos políticos en su forma de hacer política y que no le llegarían ni a los talones al de Abdera, lo que nos interesa es rescatar esa frase conocida como HOMO MENSURA. Ella nos llevará a ese mundo de creencias fallidas que gobierna el mundo. Veamos.

El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto son y de las que no son en cuanto no son

LA MEDIDA DE TODAS LAS COSAS O EL PRISMA DE LAS CREENCIAS FALLIDAS

  ¿Cuál es la medida que representa, según Protágoras, al hombre mismo? Las creencias, ni más ni menos. La creencias no son entelequias, no son simples frases que se labran en nuestro cerebro y nos hace repetir cual cotorras lo aprendido. El ser humano comienza a recibir el bombardeo de mil y una creencias incluso antes nacer, desde el mismo momento de su concepción. En cierta medida podemos decir que tan importante es el acervo genético que hereda el hombre de sus padres y ancestros como ese caudal de creencias que recibe el neonato de primera mano nada más llegar al mundo. Igual que una genética “mala”, una mutación indeseable, puede ocasionar muchos problemas para el bienestar y la salud física y mental del individuo, hay creencias que pueden llevar al individuo a convertir su vida y la de los otros en una pesadilla en las mismas entrañas de los infiernos humanos.

Toda tradición traiciona la capacidad innovadora del ser humano

   Sí, la racionalidad, ese forma de entender la capacidad humana para razonar, para dar cierta lógica a sus palabras y sus actos, está preñada de creencias de todo tipo y no todas las creencias son caminos hacia el conocimiento del sí mismo, no todas te acercan a las demás conciencias que habitan en tu propia conciencia y que comparten contigo un mismo origen y un mismo fin. Todo lo contrario, las creencias comenzaron su andadura fijando su atención en lo externo, en el mundo de la naturaleza, en las relaciones entre esa mente individual y todo el “mundo” que le rodeaba. La primera creencia que surgió en aquel primer homínido que empezó a relatar el mundo desde su propia consciencia fue la de ver la vida desde la fragmentación, desde la división, donde él, con toda la perplejidad que se puedan imaginar, iba nombrando y haciendo del mundo un lugar fuera de él mismo. Ese camino que le llevaba a descubrir nuevas formas de “ver” lo iba relatando en forma de creencias. No camines por esta senda, hay animales peligrosos. No mires directamente el Sol, su poder dañará tus ojos. La caza siempre debe ser de mañana y antes debemos comer las raíces del árbol de la vida, que nos da fuerzas y valor. Cuando un animal caiga en nuestra trampa hay que golpearlo sin piedad  hasta estar seguro que está muerto. Como vemos, las creencias no solo son relatos de formas de ver el mundo, sino que además son pautas de comportamiento.

Frente a la cultura de la muerte, del odio, de la destrucción, se alza la cultura del Ser, de la vida, de la creación

TRADICIÓN Y COMPORTAMIENTOS IRRACIONALES

y creencias irracionales que los han vestido de tradiciones y verdades fallidas. Las creencias, positivas o fallidas, comportan pautas de comportamiento que serán las que definen las tradiciones sociales, lo que el conjunto familiar, grupal o colectivo irá transmitiendo de una generación a otra. Si un grupo cree que la población negra es una población más atrasada que la blanca y que no merecen el mismo trato, su comportamiento se regirá por mil actitudes que reflejarán esa creencia, desde poner aquellos letreritos que tuvieron que padecer no pocos seres humanos Se prohíbe la entrada a negros y a perros hasta poner en las playas zonas exclusivas para la población negra. Esto que, en ciertas latitudes, puede parecernos un horror se vive a diario en nuestro presente en muchos lugares del mundo y bajo iguales, parecidas o distintas creencias, pero su denominador común es que son creencias fallidas.

La era de la red y de la blockchain dejará al desnudo las culturas de la muerte

   Las creencias, cuando se comparten de una forma colectiva, forman culturas y, guste o no, sea políticamente correcto o no, la realidad es que no todas las culturas responden a la cultura de la vida y a la cultura del Ser. Las culturas de la muerte preñan la civilización humana desde casi sus mismos orígenes y tienen el denominador común, por muy distintas que sean sus manifestaciones, el desprecio a la vida y al espíritu que todo ser humano es. Hoy en día estas culturas de la muerte la vemos en todas las latitudes y se esconden en Estados tan distintos como pueden ser la nueva China imperial bajo la bandera del partido comunista chino hasta una Unión Europea que tras sus demagogias dice una cosa y hace otra, sin escatimar esfuerzos en prostituirse por un puñado de euros que alcen las cotizaciones de la bolsa, pasando por una Arabia Saudí que aún anda por un medievo en todas las facetas de su diario vivir. Ejemplos de comportamientos racionales preñados de una irracionalidad supina aderezada con una estupidez racional, los encontrarás en toda latitud. Esto es posible porque la civilización humana sigue basando su modelo de convivencia no en el conocimiento hacia dentro, hacia su espíritu, sino hacia fuera y, peor aún, sigue construyendo modelos sociales fundamentados  en un solo pilar de la organización humana, la economía. El ser humano, tanto a nivel individual como colectivo, es mucho más que un modelo económico, es mucho más que un puñado de dólares que cobran más vida que la vida de cualquier ser humano. Una sociedad de tal envergadura, no solo está enferma de diversas dolencias, sino que su mayor problema es que está ciega  a sí misma. Solo se ve a través de comportamientos

Las verdaderas cadenas están en aquellas ideologías que encierran el mundo de las ideas en cárceles

¿SE PUEDE SALIR DE LA DEBACLE DEL RELATIVISMO CULTURAL?

   El Homo Mensura de Protágoras suele caracterizar a todo ese movimiento social, político y cultural que apoya el denominado relativismo cultural, el respeto a toda cultura autóctona. Obviamente quien defiende esa posición pensará y se comportará, en el mejor de los casos, como si su cultura fuese la mejor pero habría que respetar a cualquier cultura por el simple fenómeno que toda evolución cultural lleva su propio ritmo y no se puede imponer. Quien defiende estas posiciones podría llamar a “dialogar” más que a combatir , por ejemplo,  con el fanatismo religioso del islam simple y llanamente aludiendo que en algún momento de su historia tendrán que pasar por su propia Reforma y reconvertir una religión medieval en una religión adaptada a los nuevos tiempos. Mientras, habrá que “tolerar” a aquellos otros musulmanes que no entienden la violencia como mecanismo para imponer su dios y su forma de vida (si a ese tipo de comportamientos se le puede llamar vida humana) al resto de la humanidad. Sin embargo, en este comienzo del siglo XXI, bajo el imperio de la comunicaciones en red, el relativismo cultural amenaza con saltar por los aires.

Las creencias fallidas llevan al hombre a construir sociedades fallidas

   Por encima de cualquier tradición, política y religiosa (que esconden, cada una a su manera, las verdaderas raíces de la esclavitud humana a las ideologías, a las tradiciones, de mil y una creencias fallidas), por encima de cualquier cultura, está la cultura del Ser, la cultura de la vida. El ser humano no nace libre porque lo manifieste una ideología que se quiere apropiar de esa condición humana, el ser humano ES libertad en estado puro por el simple hecho de ser conciencia y nacer vivo. Un ser humano no conquista su libertad a través de una ideología o cultura que dice hacerlo libre si abraza sus reglas y normas. Este sentirse humano por encima de cualquier ideología, política o religiosa, es algo que se está produciendo gracias al fenómeno de la red. Las culturas que llevaban al hombre a atarse a unas ideas, a encerrar a las ideas entre muros, convirtiendo el poder creador de las ideas en un instrumento inutilizado e inutilizable, está siendo desenmascarado, como digo, a través del poder de la red. El relativismo cultural, las alianzas de civilizaciones, hace aguas simple y llanamente porque el único futuro posible para la convivencia y desarrollo humano pasa por la muerte de las culturas del mal, las culturas del odio, y el resurgimiento, el renacer, de la cultura del Ser. No se trata, como pueden apreciar, de imponer una cultura sobre otra, sino de construir una nueva cultura, la cultura del Ser, sobre las cenizas de las culturas de la muerte y del odio.

Una creencia fallida es aquella que te aleja de tu espíritu empoderando a tu ego

LA SEMANA SANTA Y LA RESURRECCIÓN DE JESÚS

Para el cristianismo primitivo la resurrección de Jesús representó el hecho que daba sentido a la vida de aquel ser excepcional que nadie pudo comprender, pero que tantos amaron, mientras predicaba por las tierras de Galilea. Un ser que hablaba de amor y perdón, de paz y de hermandad, de hombres y mujeres en igualdad ante los ojos de Dios.

Mirando hacia dentro
El Dios de Jesús señalaba los cielos y el conocimiento hacia dentro del alma como camino hacia la Casa del Padre.

Un ser que  fue seguido porque revolucionaba la forma de entender la relación misma entre el hombre y Dios y entre los hombres consigo mismos. Un ser que fue perseguido porque amenazaba tradiciones de todo tipo, políticas o religiosas y de todo orbe, judías o romanas. El Reino de Dios que proclamaba el nazareno iba mucho más allá de los miedos sembrados por la tradición judía y que obligaba al hombre judío a seguir los pasos de sus guardianes si no querían ser castigados por un colérico e inhumano Dios. El Dios de Jesús señalaba los cielos y el conocimiento hacia dentro del alma como camino hacia la Casa del Padre. El Dios al que Jesús oraba no sometía, amaba y dejaba al hombre aceptar todo el poder creador que tenía dentro de sí por su condición de ser libre, libre de Ser.

Caminos empedrados
El intelecto trata de comprender con las herramientas de los sentidos lo que está más allá de ellos.

La autoridad que manaba de los labios del nazareno provenía por su condición de Enviado. Enviado de los cielos, enviado para una tarea concreta. Sembrar en el hombre la certeza de que el Amor y el perdón son las únicas fuerzas para llegar al Padre, al Conocimiento Supremo. El camino a casa no pasa por la fuerza del odio, de la venganza, del sometimiento al otro, sino por su capacidad creadora, a semejanza de Dios mismo. Para sembrar esa semilla del conocimiento se necesitaba no tanto la muerte de Jesús, sino su resurrección y para qué. Para que sirviera de detonante en aquellos elegidos por Jesús para que creyesen en verdad, aunque no comprendieran, que Jesús, en verdad, no era de este mundo y que su mensaje, fuese como fuese, debería ser proclamado a todo hombre. Si Lázaro fue un milagro del Nazareno, la resurrección de Jesús fue un milagro del Dios de Jesús.

Vida tras la vida
La Resurrección de Jesús ha sido la semilla hacia el conocimiento de la inmortalidad

Una resurrección que, aún en aquellas mentes tradicionales, no podía ser entendida sino como un milagro de Dios mismo sobre su Enviado. Más tarde las iglesias y todo tipo de guardianes de la fe convertirían al nazareno en Dios, profanando no solo la esencia de su mensaje, sino frenando en sí misma el mensaje de amor y perdón como fuente para entrar al camino del Conocimiento de Dios mismo.

LA SEMANA SANTA DE JESÚS ANTE LA RESURRECCIÓN

 Abba, está llegando la hora de sembrar la semilla que vine a esparcir, tu amor. Por tu amor los hijos de los hombres tienen el poder de crear la realidad que quieran para sí. Aprenderán que todo aquello que son capaces de imaginar, puede hacerse realidad.

Trascendiendo
La espiritualidad del Ser no bebe de las aguas de su ego, de su consciencia, sino lo trasciende

Aprenderán que solo el amor les llevará a paraísos por ellos inconcebibles hasta hoy, cuando tú, me has enviado para cumplir tu voluntad. Mi Reino está a tus pies no para ser esclavizado por ti, sino para alabar tu nombre y el poder único de este universo infinito. Mi Reino no es de este mundo pero abrirá la puertas a los hijos de los hombres para que te conozcan, para que conozcan al verdadero Dios, el rostro del Conocimiento y del Amor. Aún deberán caminar por su prepotencia e ingenuidad, pero volveré, tal y como me has señalado,  para dar cuenta de tu voluntad y rescatar a todos aquellos que me has encomendado.

Expansión del mal
El Mal se esparció por todo el universo pero sin el Mal, la libertad no hubiera sido plena en cada conciencia por ti creada

El Mal se esparció por todo el universo pero sin el Mal, la libertad no hubiera sido plena en cada conciencia por ti creada. Gracias Abba. Gracias por permitir que mi Reino haya entrado en la Gloria de tu Conocimiento. Gracias por permitir que los hombres vean que la muerte no es el fin. No creerán como no han creído en mí y solo cuando vean que este cuerpo resucite de entre sus muertos, algunos comenzarán a sembrar la semilla del amor y del perdón que he esparcido en tu nombre. Será un tiempo de espera en el cual el conocimiento sobre el universo irá emergiendo en las mentes obtusas de quienes miran el universo y no comprenden tu grandeza. Pero los tiempos llegarán y los hijos de los hombres despertarán al universo y, sobre todo, a sí mismo, a su poder, a ti y el amor que todo lo alcanza y crea. Gracias Abba, estoy preparado para ser entregado al odio y la ignorancia. Que mis ángeles cuiden de este cuerpo que pronto tomará su verdadera forma: Luz.

 

LA RESURRECCIÓN DE JESÚS A LOS OJOS DE LA IGNORANCIA

   La ignorancia no se emborracha de soberbia por no entender la resurrección de Jesús, sino por cegar sus sentidos a un intelecto que no puede salir de sí mismo sin caer preso de sí mismo. El intelecto trata de comprender con las herramientas de los sentidos lo que está más allá de ellos.

Expansión de la vida
La información que cada Conciencia de Ser acumula, hace expandir el universo mismo

El intelecto humano, con su gran maquinaria neuronal, es la suma de todas las posibilidades de ser de la luz encarnada, pero en el momento que se limita a un lenguaje, así sea el hermoso y magnífico lenguaje matemático, frena su poder creador y su capacidad para reconocerse como parte del Todo, como parte de Dios. La ignorancia de la resurrección de Jesús por parte de los hijos de los hombres bebe de la soberbia de creerse únicos y finitos, sin comprender que cada experiencia de ser que cada conciencia experimenta, es una forma más que “extiende” el Todo. Dios, o como quiera entenderse, es el infinito en pleno desarrollo. Cada conciencia es una posibilidad de ser de ese infinito y en ese infinito.

La vida escondida en la muerte
Si Lázaro fue un milagro del Nazareno, la resurrección de Jesús fue un milagro del Dios de Jesús

La resurrección de Jesús fue el comienzo hacia el Conocimiento del Padre, las “leyes” que gobiernan la conciencia y la consciencia, lo que se llama materia y lo que está más allá de ella. La resurrección de Jesús no es la continuación de una tradición humana que buscaba a Dios entre sus miedos, sino la trascendencia de una mente que dirige su mirada hacia las estrellas para buscar en el infinito universo el Conocimiento de Dios mismo. El Reino de Dios está dentro de cada hijo del hombre porque él es parte de ese conocimiento encarnado.

EL HASTÍO

   Comenzaba a llover. La lluvia había abortado mi deseo de caminar por el parque del Buen Retiro. Hacía tiempo que necesitaba estar a solas sin más compañía que el sonido de  árboles centenarios  y algún que otro silbido de aves que ni siquiera podría nombrar.

El Padre está en todo y en todos
El Padre permea todo el universo

Ese murmullo de sílabas entrecortadas que asolan las ciudades a veces se vuelve insoportable. Murmullos intraducibles, serpenteantes, a veces temerosos, a veces iracundos, las menos amorosos. Llovía, pero aún más poderosas tormentas asolaban mi mente, mis recuerdos. Sí, el pasado nos arrastra a precipicios presentes y la caída no es más benigna por pensar en el mañana. El único tiempo es el hoy y se nos escapa tantas veces, la vida misma, por conjugarlo en pasado, perfectos o imperfectos, o en futuros, siempre inciertos.

La Conciencia del Padre permea toda conciencia
El Reino de Dios está dentro de ti

Buscamos certezas en el tiempo cuando él mismo es una ilusión. El tiempo no nació para esclavizar al hombre. Ha sido el hombre quien se ha dejado esclavizar por unas manecillas hipnotizadas por el desaliento y la soledad de los desiertos. El mana no basta si no va acompañado de la esperanza de alcanzar la tierra prometida. Una esclavitud que ha obligado al humano vivir a encadenarse a mazmorras aún más solitarias, preñando de ilusiones a la misma soledad. Mientras tengas vida -qué tarde se aprende- tuyo es el tiempo, me decías. Eran otros sueños los que recorrían aquel pueblo hastiado de luchas y esperas.

El Amor eres tú
El Amor no es más que tu reflejo en la mirada de Dios

No habían aprendido porque no comprendieron que aprender es dejar de creer. Seguían los pasos de sus padres, de sus ancestros, de aquellos voces que escucharon la ira confundiéndola con la fe y el poder. Dios, el que habita en ti, me decías, no necesita mostrar su poder, sino su amor, su disposición a estar presente en un continuo presente porque el universo mismo solo es el eco de un latido eterno. Sí, el Mal parió al tiempo para doblegar al hombre a sus miedos. El miedo del hombre -aún recuerdo vivamente tus manos apoyadas en la higuera al decírmelo- nace en un corazón ciego y sordo a su propio latido. No sabe el hombre que el Reino de Dios no está fuera, sino dentro de él mismo.

pecado original
Los pecados no son más que espejismos de miedos ancestrales

El Reino de Dios permea todo lo que ves y lo que se oculta a tus sentidos, pero el hombre lo busca entre sus miedos, miedo a la vida, miedo a los otros, miedo a lo que juzga como desconocido. No es la ignorancia la que impide al hombre salir de sus infiernos, sino su desamor hacia sí mismo y hacia todo lo que le rodea. Cree que el egoísmo, la envidia, los celos, el creerse distinto y mejor lo hacen distinto y mejor y, peor aún, único. Nadie podría ser el primero en tirar la piedra a un hombre pecador sin que se devuelva hacia él mismo. El pecado no existe, tal y como contaron a los ancestros de este pueblo y que, ingenuamente, fueron transmitiendo generación a generación.

ceguera y sordera
Oirán y no comprenderán…mirarán y no verán…

El pecado es no reconocerse en Dios mismo y querer suplantarlo con creencias que nacieron de miedos y espejismos. No -me decías mientras te sentabas a la sombra de la higuera-, solo quien ha traspasado la frontera de su estrella puede reconocer el infinito de los cielos. Solo quien ha sido capaz de ver el alfa, puede comprende el omega. No hay vuelta para los días que han de llegar, pero el hombre solo comprenderá su final, en esta hermosa tierra, cuando no haya forma de volver atrás. Suerte tienen que el infierno no existe como ellos lo creen. Suerte tienen que la eternidad no se mide en el tiempo, ni tiene fronteras, sino se alimenta de amor y perdón, las dos únicas fuerzas del universo. Por una, toda consciencia se hace conciencia y es capaz de crear, como Dios mismo.

ser es ser en libertad
La libertad que no se marchita es la libertad de Ser

Por otra, la inconsciencia que te hace alejarte de Dios, te vuelve a traer a su seno y puedes volver a crear y Ser. El Ser te hará libre y la libertad de Ser jamás te esclavizará a más miedos que los que tú quieras experimentar. Pronto el hombre -me dijiste antes de salir del huerto de Getsemaní- despertará de su sueño y podrá ver a las estrellas como lo que son, los ojos del Padre que vela y guarda el bienestar de sus hijos. Pronto  tendré que volver para dar sentido a lo que hoy no son capaces de comprender. Pero la semilla ya fue sembrada. Volveré a recoger.

   Desperté con el trino estridente  de unos jilgueros que parecían enloquecidos. Había dejado la ventana abierta y una lluvia torrencial había inundado parte de la habitación. Sobre el suelo de parqué, al lado de una pequeña biblioteca, ya envejecida, yacía la biblia. No sé cómo pudo haber caído. Miré y ahí estaba, aguardando, el evangelio de Marcos. Marcos trece. No podía creerlo.

¿QUÉ O QUIÉN ES EL DIABLO? DIABLO Y PODER

Comencemos bien. El diablo no es un ente antropomórfico con cuernos, cola y oliendo a azufre por todos los poros de una rojiza piel. No habita un espacio-tiempo difuso y caluroso, el infierno, donde se permitiría la entrada a cualquier mortal sin más visas que la del odio que pudiera haber sembrado en su tiempo de vida.

El demonio se aleja de la Conciencia
El demonio es un estado fallido de la consciencia

No. Seamos claros, precisos e intentemos pensar con cabeza propia y común  y no por creencias fallidas y ajenas. El diablo es una mente humana, una forma de pensar, de actuar, de crear una realidad ajustada a su pensamiento. El diablo, en este planeta, en este mundo, tiene nombre y apellidos, y poder, mucho poder. Veamos.

DIABLO Y PODER, LA OTRA CARA DEL INFIERNO

   Diablo y poder van de la mano, hoy, ayer y mañana, si no se lo impiden las huestes que están despertando del sueño dogmático del poder y de quienes lo detentan. El diablo no es más que el Mal, con mayúscula, el deseo intencional y continuado de hacer daño, de violentar y anular al otro para esclavizarlo o aniquilarlo, según sea el caso y la urgencia para mantener el poder.

La esclavitud que el mal persigue es la tuya
El mal se viste de muchas maneras pero siempre persigue lo mismo, tu esclavitud a él

El Mal se sirve de cualquier ideología, política, religiosa, económica o de cualquier índole. El Mal es contagioso, enciende el deseo, en quien lo sufre, de replicar al Mal con mal. El odio se alimenta del odio que él engendra como Saturno se alimenta de sus hijos. No hay un resquicio de benevolencia en quien ejerce el Mal, su única aspiración es su ejercicio en plenitud, aún hoy en los mercados de la apariencia y del rechazo a lo políticamente incorrecto. Si es necesario el Mal transmutará el lenguaje mismo y lo que ayer era blanco hoy se dice negro. Lo que ayer era justicia hoy se dice infierno. No, el Mal no sabe reconocer, diferenciar, el bien común de su propio beneficio. Todo le pertenece, todo lo quiere para sí. No hay forma de saciar su apetito de sangre. No hay forma de remediar su sordera y ceguera. Para el Mal, el mal son los otros, el infierno son los otros. El paraíso, para el Mal, es verse a sí mismo como señor todopoderoso sobre las consciencias temerosas de él.

   ¿Por qué existe el Mal? ¿Qué Dios pudo permitir que unas criaturas por Él creadas fuesen tan dañinas? ¿Por qué permite que los diablos salgan con la suya en no pocas ocasiones? Si no existiera el Mal, el mal se inventaría a sí mismo, se crearía a sí mismo simple y llanamente porque tanto el diablo como el santo son libres de Ser.

Tú eres la esencia del universo
Tú eres mucho más que tus creencias políticas, religiosas o de cualquier índole…tú eres Conciencia de Ser y compartes con el universo esa esencia

Ser es libertad, no la libertad que nace de la razón, de los egos, de las creencias fallidas, sino la que nace de la misma noción que nos hace Ser, a saber, Dios mismo. Esa libertad que nos permite crear todo aquello que seamos capaces de imaginar y al imaginar modelar como realidad a través del pensamiento. Ser libre es poder ser distinto a Dios mismo. Dios no creo el mal, creo criaturas que pudieran ser todo lo opuesto a lo que Él es. Pero esa libertad de ser Mal no conlleva el bienestar de Ser, pues el Mal se aleja del Todo, se aleja de cada parte del Todo y  ese alejamiento solo crea un vacío de ser. Un vacío que nunca podrá dejar de sentir mientras siga ejerciendo el Mal. No extraña el que no pocos lacayos del Mal no terminen sus días en ningún infierno porque ellos mismos son el infierno, y lo saben, y mueren sabiéndolo.

No devuelvas mal con mal
Si rechazas el odio con odio, has perdido la batalla

Las víctimas, contagiadas por su veneno mortal, exigen justicia, claman a Dios, quieren ver muerto a esos agentes del dolor, pero desconocen que ese deseo de replicar al mal con mal, la ley del ojo por ojo, diente por diente, los aleja de Dios y no solo los aleja de Dios, sino les aleja de sí mismo, de la divinidad que son, de los hijos de Dios que son. En ese instante, es cuando el Mal, realmente, vence al Bien, al Amor.

DIABLO Y PODER SE PASEAN POR EL CIELO

   ¿Acaso el Mal es intocable, no se puede luchar contra él? ¿Acaso las víctimas del Mal deben agachar la cabeza y dejar que la guillotina del odio les caiga sobre su cuello? El Mal no se vence con la misma receta que él usa para inyectar odio, so pena de caer en su juego macabro.

El odio y sus huellas
El rencor es la manifestación de un odio que late en potencia

La humanidad lleva jugando a ese macabro juego desde el comienzo de los eones. La humanidad es una sociedad enferma de odio y no hay forma de revertir ese estado con las mismas armas con las que le inocularon ese virus. No. Solo es posible revertir el Mal con su completo exterminio y para lograrlo solo es posible a través del despertar humano a la Conciencia de Ser. No hay otro camino, no hay otra salida. Ese despertar no está contaminado de creencias fallidas, todo lo contrario, es una trascendencia de ese mundo de creencias que fueron fabricadas por los egos a través de la historia humana. El despertar a la Conciencia de Ser significa el encuentro del hombre consigo mismo después de desnudar su alma y su ego frente al espejo de los otros. Las creencias han separado a los hombres en nombre de sí mismas. En el mundo de las creencias el hombre se ha esclavizado a ellas porque estas han tergiversado el origen común de la humanidad.

no te engañen las zonas de confort
Las zonas de confort no te alejan del mal, lo maquillan.

Desde las creencias religiosas, que se han apoderado del concepto de Dios para crear dioses a imagen y semejanza de los hombres, hasta las creencias políticas, que se han valido de mil y un miedos a la muerte, al dolor, a la fuerza del más violento, los hombres han sucumbido al poder de unos hombres sobre otros por el desconocimiento de su común origen. La ignorancia los ha convertido en esclavos, unos de otros y, peor aún, de sí mismos. El Mal siempre se viste de ignorancia por parte de quien lo recibe, de quien lo sufre. Incapaz de entender esa actitud de ciertos seres que han elegido el camino del Mal como libertad de Ser, se escondan en una ideología política, religiosa, económica o cualquier otra, la víctima del mal se siente impelida a devolver el golpe desde su ignorancia con las mismas armas con las que le inocularon ese virus mortal. Sin embargo, como he dicho, esa no es la solución. Devolver golpe con golpe solo profundizará tu herida.

DIABLO Y PODER, LOS INFIERNOS

   A muchos les costará creer en los infiernos religiosos y tienen razón. También es inconcebible un “castigo” eterno, pues el Mal, al ser un Estado de la conciencia, puede ser eterno pero no permanece en la eternidad de quien lo ejerce ni de quien lo sufre, pues, tarde o temprano, el Mal cansa, se agota, no encuentra su razón de ser.

Ángeles debatiendo
Si quieres alejarte del demonio, piensa, vive, actúa conforme a la ley del Amor

El alejamiento del Padre, de Dios, de las otras conciencias que se entrelazan en este universo vivo de Conciencia, no tiene sentido ya para quien se refugio en esa libertad de Ser y la ejerció incorrectamente. Tarde o temprano, todas las ovejas vuelven a casa, a la casa del Padre. La experiencia de Ser no siempre va acompañada de una grata sensación de Ser, de una plena consciencia de la maravilla de la vida en este universo infinito.

   Cuando alguien te reclame y te diga gritando que el diablo no existe porque Dios no existe, recuérdale que reconocerás al diablo por los infiernos que habita y a Dios por todo el amor que puedes ver en esos infiernos.

Tú eres luz para ti mismo y para los demás
No te dejes vencer por la oscuridad del mal, se Luz

Cada vez que veas una víctima de violación sexual, de guerras, del maltrato por su pareja, de explotación en su trabajo, de niños hambrientos y sedientos, de enfermos que se mueren por un medicamento que no pueden pagar, de gobiernos despóticos que solo alimentan ideologías del mal,  víctimas, en fin, de la indiferencia en estas sociedades humanas que han hecho de los infiernos sus zonas de confort, recuerda entonces que solo el Amor te hace libre. Solo el Amor, sí, con mayúscula, te puede hacer despertar a tu Conciencia de Ser y comenzar a amar a aquello que a gritos pide que lo odies porque el mal solo se alimenta del mal. La oscuridad no soporta la luz porque donde hay luz, la oscuridad deja de existir. La luz es conocimiento, es no dejarse vencer ni por el odio ni por la resignación ni por la apatía, es conocimiento de Ser. Nunca permitas que apaguen la luz que eres. Nunca permitas que demonios de todo sesgo te conquisten.

CARTA A UNOS JÓVENES MILLENNIALLS, LA MALDICIÓN DE LOS GRONK

Habéis nacido en medio de una sociedad enferma, mortalmente enferma. No importa en qué latitud ni bajo qué cobertura, ni si sois hijos de millonarios, pobres, ateos, creyentes, religiosos, obreros, profesionales, vagabundos, políticos, funcionarios, mafiosos, santos, yonquis, intelectuales, científicos, filósofos,  pasotas, sabios, imbéciles, carnívoras, veganos, terrícolas, reptilianos, blancos, negros, amarillos, cobrizos, azules o verdes, imberbes o peludos. Habéis nacido en la generación del fin de los tiempos. No os alarméis, aunque creo que tampoco os importe mucho. Habéis nacido con otro chip, con otro programa de software, exento de bug,  y con un antivirus más acorde a las nuevas mutaciones humanas.

Sois mejores que vuestros antepasados
Intentarán hackear vuestros sueños, pero vosotros sois más fuertes

El problema al que os enfrentáis es que ese programa, mejorado, casi divino, os dejen activarlo, ponerlo en funcionamiento en este hardware social que, como os dije, está dañado, a punto de claudicar,  mejor dicho, a punto de implosionar. No habéis venido al mundo de casualidad, ni es azaroso que representéis casi la mitad de la población mundial a día de hoy. Tengo más fe que esperanza de que podáis construir vuestro propio mundo, vuestro propio crush y que podáis dejar atrás las pesadillas de vuestros ancestros y sus amores prohibidos. Sin embargo, no quiero dejar de deciros algo. No son consejos, ni advertencias, ni mucho menos directrices, sino simple y llanamente pinceladas, pequeñas pinceladas,  de lo que humildemente he aprendido, y voy aprendiendo, entre los hijos de los hombres.

superando creencias ancestrales
Nacisteis libres de Ser, pero vuestras tradiciones os encadenan a miedos ancestrales

En mi mundo el conocimiento no es poner límites, sino franquear barreras, dejar que la brújula del amor sea la que vaya creando nuevas experiencias y realidades, pero no os voy a entretener ni marear hablando de mí o de otros mundos que también, sin duda, habita en vuestro espíritu, pues todos, absolutamente todos, tenemos en nuestro interior todas las formas de vida posibles, todas las experiencias por vivir.  Sí, aunque no me creas, tú tienes dentro de ti a tu propio dios y a tu demonio, a tu propio hater y tu anhelado BAE, aunque no lo hayas activado o actualizado.

LOS MILLENNIALS Y LOS ESTADOS DEL BIENESTAR

   Sí, representáis una buena parte de la población mundial, pero ¿sabéis cuántos de vosotros ha nacido con el pan debajo del brazo? en el sentido que no necesitáis sobrevivir con menos de un dólar diario para vuestra alimentación y demás gastos vitales, aún cuando vuestros padres solo sean unos trabajadores que, día a día,  deben dejar su vida por un salario ajustado para que no se rebelen y sigan creyendo que una hipoteca a cincuenta años los alejará de la pobreza ¿Sabéis la suerte de los que no cuentan con vuestra suerte?

concepto de millennials
Millennials: vidas paralelas que se entrecruzan en sueños comunes al ritmo de la red

¿Sabéis que la expectativa, vuestro hype, de sostener vuestros niveles de consumo os llevará, día a día, a encerraros más en el mundo virtual, aún más de lo que ya estáis, sin saber si quiera si los niveles de polución en el aire os llevará a salir con mascarillas de vuestras casas? ¿Sabíais que el famoso Estado de Bienestar, esa cosa rara que dicen existe más allá de los vídeo juegos, os intentarán silenciar y convertiros solo en un sujeto preocupado por el consumo de gigas y nuevos juegos on line? ¿Sabíais que el modelo social y económico en el que habéis nacido no tiene salida de emergencia, ni a nivel de la naturaleza, que la están devastando a niveles insostenibles por un puñado de dólares, ni a niveles de convivencia pacífica entre lo que llaman civilizaciones? ¿Sabéis por qué? Os cuento, pero no me hagáis caso, y que cada uno, si vuestro mood os lo permite, busquéis a través de la red, con vuestro formato DIY, las grandes mentiras en la que se sostiene vuestra sociedad.

las mentiras de las verdades ocultas
Detrás de toda verdad humana, está la mentira de unas tradiciones que han bebido de creencias fallidas

Los modernos Estados del Bienestar no son sostenibles porque son Estados enfermos, sí, enfermos. Nacieron sobre las ruinas de otros modelos de Estados que, igualmente, eran modelos enfermos. Lo que hicieron fue, simplemente, maquillarlos, vestirlos acorde a los tiempos. Sin embargo, aunque un Estado enfermo se vista de Bienestar, enfermo queda. No se trata de crear falsas utopías, como os quieren vender los sistemas partidistas, sino abrir los ojos de la mente y comenzar por reconocer dónde esta el error. No es fácil, no lo es y ¿sabéis por qué? Porque las tradiciones, las creencias que os han transmitido vuestros amados padres, que, a su vez, recibieron de vuestros abuelos y así tan atrás como queráis, lo hicieron con amor y pasión y, os dijeron y mantienen, es lo mejor para vosotros. El mal del conjunto, vienen a decir,  no tiene porque afectaros. Vosotros, cuidar vuestros intereses y que el Estado se ocupe de los otros.  Les enseñaron, y vosotros, si no os sacáis el dedo de la boca, también enseñaréis a vuestros hijos a que somos islas individuales y que cada uno salve el culo como pueda, que nadie vela por nadie y si alguien debe velar por los otros es papá Estado ¿Entendéis? Los Estados modernos, y en este momento no importa si son los del Bienestar o aquellos otros directamente fallidos, no fueron diseñados, no podían serlo -todo hay que decirlo-, para el desarrollo del Ser del ser humano, sino para permitir la explotación de unos hombres sobre otros. No, no os asustéis, el Ser no muerde, no es un clon del hombre del saco de vuestro padres, sino es lo que sois cuando os desnudáis de todas vuestra creencias, posesiones, títulos, nombres, ilusiones, miedos y demás instrumentos del ego. El Ser es el sempai que habita dentro de vosotros desde siempre, desde el comienzo de los tiempos, y está dormido a la espera que despiertes.

Conocimiento del mañana
Tú tienes el poder de sustituir las cadenas de creencias fallidas por el Conocimiento

El Ser es el común denominador que comparten todos los hombres, por no hablar de otras criaturas cósmicas. Pero los Estados modernos se han construido bajo creencias fallidas de todo tipo y mantienen, aún hoy en día, por más que digan y escriban lo contrario o se rasguen las vestiduras, la diferencia sustancial del Ser humano, de unos seres sobre otros. Los Estados no velan por un individuo, sino por una clase o grupo frente a otros. Un ejemplo podría bastar ¿Cuántos Estados aún permiten la pena de muerte como castigo para ciertos abominables crímenes? ¿Cuántos Estados, aun teniendo abolida la pena de muerte en sus fronteras, comercian y alaban a Estados donde la pena de muerte es pan de todos los años? ¿A quién beneficia la pena de muerte como castigo? Podríamos seguir, pero esto es un post y no la nueva biblia de los horrores humanos. Pero no olvidéis, os intentarán convertir en la generación del final de los tiempos.

LOS MILLENNIALS Y LOS NUEVOS TEMPLOS DE LA PERDICIÓN

   Habéis nacido bajo las señales de los cambios. Los templos de los dioses humanos están llegando a su fin. Sus guardianes están siendo descubiertos y desenmascarados. Desde los mismos comienzos de la andadura humana por los caminos de la conciencia, el ser humano ha sido engañado, manipulado, esclavizado y asesinado en nombre de dioses que nada tienen que ver con los principios universales que rigen la realidad cósmica y la vida que vibra por todo el universo.

La voz de los millennials se escucha en el firmamento
El cosmos aguarda la voz de los millennials y el resurgir de los hijos de los hombres

Sí, no importa hacia qué lado del firmamento miréis, hay vida y conciencia diseminada por todo el espacio. Hay seres como vosotros y como vosotros también han pasado su noche oscura, su pesadilla particular por unos desalmados que les hicieron creer que su vida, su conciencia, era una simple singularidad sin ninguna consecuencia y sin ninguna razón de ser en el universo. Las fuerzas del mal buscan adormecer, narcotizar, las conciencias para dominarlas y esclavizarlas. El poder activo de sus narcóticos es el miedo y los hay de muchos tipos. Inoculan miedos que paralizan a las mentes en su búsqueda real de su razón de ser, de su lugar en su vida y en el cosmos, del conocimiento de sí mismos y de la “naturaleza” del cosmos. Frente a estos miedos, una respuesta engañosa y manipuladora son los YOLO, solo se vive una vez, no te dejes dominar, y disfruta de cada instante. Si te dijera que olvidas que la suerte de tantos millennials como tú no es la misma que la tuya y que, muchos de ellos, están siendo esclavizados a creencias fallidas para convertirse en tu enemigo en el mañana ¿qué pensarías? Eso hacen no solo los poderes de los Estados modernos, sino los guardianes de todo tipo de religiones que siguen queriendo dominar la mente de los seres humanos para su propio beneficio. Hoy en día, en algún lugar del globo, se está enseñando a un niño de catorce años a odiarte porque, le dicen, eres distinto a él y él es mejor que tú y él tiene la verdad de su lado.

Existen, aunque no los veas
Política, economía, religiones y armas, los cuatro jinetes del apocalipsis

Al lado de este niño habrá otros mayores que le dirán que deben respetar a sus enemigos, pero siempre que, ya dominados,  se convenzan de que sus creencias son las únicas y por eso te han vencido. Ese niño de hoy será tu verdugo mañana si el futuro del hombre sigue en manos de los guardianes de la fe o del poder político, tal y como se han manifestado en los últimos milenios, a saber, como la esclavitud a las creencias e ideologías sobre el Ser. Si no sois capaces de rescatar de los miedos las raíces que os conectan con todo el universo, si no sois capaces de quitar las caretas a los hijos del mal, a estos guardianes de la fe y de la política, seréis arrastrados por la inercia del mal y caeréis en la dinámica de aquellos que siguen creyendo que los hombres han nacido para ser esclavos unos de otros. Solo tenéis un camino, aunque muchos atajos llegan a él, y es el reconoceros como millennials por encima de vuestras tradiciones particulares. Intentarán, estos guardianes del mal, seguir inyectándoos miedos de todo tipo a través de no pocos flamer que surgirán en vuestros entornos. Pero tenéis una particular ventaja, habéis nacido con otro chip, con un antivirus casi, casi, perfecto y sabréis reconocer a estos flamer como espejismos, como simples robot biológicos que no representan vuestra identidad como hijos de los hombres. Sin duda alguna sabréis hacer un roast a estos flamer y alzar vuestra voz de millennials por encima de los desafíos que tendréis que afrontar.

LOS MILLENNIALS Y LAS ARCAS DEL PODER

   Habéis nacido bajo el engaño de una sociedad humana que os ha  comprado en el mercado de las tradiciones. Los sistemas económicos os han puesto un precio nada más nacer, como se lo pusieron a vuestros padres y a vuestros ancestros. Se llaman deuda y propiedad. En vosotros está el poder romper esa tradición y ser libres de Ser.

por un puñado de dólares
Os seducirán, os manipularán, os engañarán, os comprarán y cuando no puedan, os aniquilarán

Este planeta no es de un Estado, una ideología o un dios humano, es de todos los seres que lo habitan, incluso de toda especie ajena a la humanidad e incluso de la fuente de la vida, el Reino vegetal.  Sin embargo, las sociedades enfermas, a lo largo de la historia, han actuado como si el hombre fuese no solo propietario de este planeta, sino que, entre ellos, se volcaron en luchas intestinas por tomar el control de todo lo que apetecían. El instinto de supervivencia, bajo el reinado de la ignorancia, ha sido el motor de tantas civilizaciones humanas. Sin embargo, vosotros, no tenéis que seguir con semejante carga emotiva y existencial.  Estáis llamados a ser la generación del final de los tiempos. Un final que no significa la destrucción de esta última humanidad, sino el salto de conciencia hacia sí misma, hacia su lugar en el universo. Muchos piensan que ese salto no será pacífico, que son muchos los que jamás podrán abrir los ojos simple y llanamente porque ellos son los que ciegan a la mayoría de los hombres, son las hegemonías del poder. Poder político, económico, religioso y militar. Los cuatro pilares sobre los que se ha construido la esclavitud de unos hombres sobre otros.  Los miedos han llevado a que una gran parte de la población se vea arrastrada a los abismos por causa de estas gentes indolentes.

comprando conciencias
En los Estados modernos del Bienestar no acampa el imperio de la ley, sino el imperio de la diferencia, el imperio de los intereses creados

Estas hegemonías del mal, han sembrado todo tipo de miedos, al otro, a la escasez, a las diferencias, etc., etc., pero esos miedos no tienen un sustento real. El ser humano no ha nacido para vivir entre miedos, sino para hacer uso de su libertad de Ser y conquistar nuevas realidades a través del conocimiento. Un conocimiento que debe ir hacia dentro para después volcarse hacia afuera. Debéis saber quiénes sois más allá de las identidades que os han marcado al nacer, rico, pobre, cristiano, ateo, etc., etc., para llegar a la esencia de vuestro Ser y desde ese estado de conciencia dirigiros hacia todo el caudal de potencialidades que tenéis. Cada uno puede y tiene el derecho cósmico de experimentar su Ser a través del conocimiento. Las arcas del poder, las cadenas de sistemas económicos y políticos que esclavizan al hombre a tradiciones endemoniadas, están a punto de quebrarse y vosotros, millennials, tenéis la dicha y ventaja de vivir estos nuevos tiempos.

escribiendo la vida de otros
No permitas que escriban la vida de otros porque también escribirán la tuya

No os dejéis convertir en verdugos para vuestros propios hijos o para los hijos de quienes os estarán enseñando a odiar ni dejéis que conviertan vuestra vida en un salseo para beneficio de una minoría que actúa como si el común de los hombres nacieron para ser sus esclavos. No os dejéis engañar. No hace falta hacer un doctorado en Harvard para saber dónde está la verdad, pues esta señora de pies ligeros y mañas escurridizas, está dentro de cada uno de vosotros. No os dejéis engañar por otras verdades porque esas verdades que beben de creencias y tradiciones fallidas solo han llevado al hombre a vivir esclavos de sus miedos.

EL ODIO EN LA NATURALEZA HUMANA

Comencemos bien. El odio es el deseo, consciente, intencional, de hacer el mal. El sujeto que odia, al activar ese deseo, es capaz de cometer los más inimaginables actos contra el objeto odiado. Sí, objeto. El sujeto que enciende en sí el ánimo de dañar a otro semejante no lo ve como tal, lo reduce a un objeto, lo cosifica, le anula su humanidad. Lo que desconoce el sujeto que odia es que al hacerlo se cosifica a él mismo, pierde su humanidad. No hace falta poner ejemplos de actos de odio, los hay por doquier en el periplo de la historia humana. Incluso podríamos tildar la propia historia humana como la historia de la evolución del odio.

Somos más que lo que la sociedad nos dicta
– El odio es un producto social que anida y se desarrolla en el hombre de carne y hueso

El deseo que enciende el odio ha sido y es común al conjunto de los seres desde la noche de los tiempos, pero su forma de manifestarlo ha ido cambiando a medida que las sociedades iban desarrollándose técnica y políticamente  y creciendo en complejidad. El odio se puede encender a nivel de individuo como colectivamente. Las guerras no son más que el contagio del odio a nivel colectivo. Ahora bien ¿es consustancial el odio a la naturaleza humana o a la naturaleza social del ser humano? ¿Qué factores influyen en la activación de ese deseo de hacer el mal? ¿Se podría erradicar el odio de la naturaleza humana?

   LA NATURALEZA DEL ODIO DESDE EL BALCÓN DE LA BIOLOGÍA

  El ya viejo debate creado sobre la posibilidad de que el odio esté o no inscrito en nuestros genes, no tiene base alguna desde el último salto de la genética, la epigenética. Factores externos, a saber, ambientales, alimenticios, etc., así como afectos espirituales, como el amor,  pueden influir en la activación o no de determinados genes e, incluso, estos cambios ser transmitidos a las generaciones venideras. Por decirlo de una manera un tanto poética, el ADN podría ser leído de distinta manera en dependencia de su audiencia o, desde una poesía cuántica, el ADN puede ser expresado de distinta manera en dependencia de quién lo observe. Aún en el supuesto de que hubiese un “gen del odio” o un conjunto de ellos que activaran  ese deseo de hacer daño, por ejemplo al sentir envidia, no, necesariamente, conlleva que no se pueda modificar anulando sus efectos al activar cambios en el entorno del individuo. Otra cosa distinta es, una vez encendido el odio, cómo controlar esa cascada biológica, ese torrente neuronal de sinapsis enloquecidas,  que hace a un ser humano convertirse en una bestia y llegar a cometer atrocidades sin parangón en otras especies, que se sepa. También aquí la epigenética podría decir muchas cosas.

El Ser te aleja de la naturaleza del odio
Despertar al Ser te aleja del odio

Ahora bien, esto solo viene a corroborar lo que se sabe desde siempre, la libertad humana descansa en el espíritu y no puede encadenarse a la materia. La libertad es, ante todo, libertad de Ser y no libertad de pensar, actuar, expresarse, etc., etc. El espíritu, el Ser, no está encerrado en la materia, la permea, la impregna. Pero la materia, en sí, tampoco está determinada, sujeta, anclada a determinadas relaciones consigo misma y en la interacción con “otras materias”. Hasta un electrón, por decirlo de una manera anti-académica, tiene poder de elección.

   El hecho de pensar que hay comportamientos humanos fijos, inamovibles, que pueden ser proyectados incluso a un conjunto de seres, no está inscrito ni en la libertad de Ser del ser humano, que, no olvidemos, nace del espíritu, ni está inscrito en la biología que nos hace actuar de una u otra manera en dependencia no solo de nuestros genes, sino del ambiente donde el individuo se desenvuelve. Todo cambio no solo es posible, sino ineludible, pues, en el fondo, la vida misma es una danza cósmica en la que nada vuelve a ser lo que fue.

El Conocimiento del Ser te llevará al camino de la libertad
Conocer sin prejuicios es crear creencias alienadas con el Ser

Heráclito lo tenía muy claro y no necesitó un acelerador de partículas para acceder a una de las leyes universales básicas, a saber, no hay leyes universales fijas. Necesitamos leyes fijas para aprehender no la “realidad” en sí, sino la forma de hablar de ellas. Dicho de otra manera, las leyes que quieren encerrar al hombre en la materia son cambiantes porque la misma “realidad” es cambiante. Pero esto es harina de otro costal.

LAS CREENCIAS DEL ODIO Y SU NATURALEZA MUTANTE

   La naturaleza del odio no viene dada por nuestro Ser, por el espíritu que somos, sino por el mundo de las creencias, es decir, por el mundo del ego, de la razón, de la mente. Qué es una creencia. Una creencia es una idea, lingüística, imaginativa, auditiva o simbólica, acerca de algo o de alguien. Es una forma de ver, entender e interactuar con ese algo o alguien. Esto último es muy importante, pues reflejaría el núcleo práctico de las creencias, a saber, son pautas de comportamiento. No te comportarás de la misma manera ante alguien de otro color de piel si eres un ser con una creencia igualitaria a si eres un racista. Creo que está claro.

Tú eres el objeto de tu odio
Cuando sientas el llamado a odiar, recuerda que tú eres la diana

Toda creencia viene marcada por un comportamiento. Hay creencias relevantes, positivas, neutras y fallidas. La naturaleza del odio se nutre de estas últimas. Una creencia fallida es, no importa el contexto, toda aquella que te lleva a anular a otra conciencia de Ser. Una creencia fallida te encierra en tu propio mundo, en tu propia “verdad”. Ese encerrarse en tu mundo conlleva, obviamente, no solo convertirte en centro del mundo, pues tu creencia es para ti el centro del mundo, sino el alejamiento de todos aquellos y de todo aquello que no cae bajo tu forma de ver y entender el mundo e interactuar con él.  Esta actitud egocéntrica, egoísta, pudiera parecer de lo más “natural”, de lo más acorde con lo que los sentidos nos dicen, pues esa creencia fallida ha llegado originalmente del mundo de los sentidos, pero los sentidos engañan, nos delatan, nos confunden.

Solo el amor te hace libre
Amar es el antídoto natural contra el odio

Los sentidos no fueron “hechos” para “guiar” al hombre, sino para acompañar al hombre en su medio, para ayudarlo en su vida encarnada. Ahora bien, cuando conviertes tus creencias fallidas en verdades absolutas y lo impones en tu ámbito y no solo lo impones, sino lo transmites, lo legas a las nuevas generaciones, estás sentando las bases no solo de la tradición, la que sea, sino del futuro enfrentamiento con otras tradiciones. Las creencias fallidas nacieron para enfrentarse. Ejemplo de ellas son todas las ideologías, del sesgo que sean y en ámbitos tan distintos como pueden ser la política y la religión, por poner dos ámbitos bien conocidos.

LA NATURALEZA DEL ODIO Y LAS SOCIEDADES

   Sí, la naturaleza del odio no es, mantengo, consustancial al individuo. No me apoyo en la epigenética o en mi conocimiento de la naturaleza humana para tal aseveración, sino por una premisa mayor, a saber, el espíritu o Ser se manifiesta en la conciencia encarnada como libertad de Ser. La libertad de Ser no determina, no obliga, no impone a la conciencia encarnada un comportamiento particular, ni positivo ni negativo, sino plenamente es una libertad de hacer.

Tú tienes el poder de vencerte a ti mismo
No busques fuera el odio, busca dentro de ti y extermínalo

Las creencias que construye el hombre a través de sus facultades cognitivas, a través de lo que él puede o no interpretar en ese ping pong entre sus sentidos y la realidad por él asimilada, nada tienen que ver con el Ser que es, con el espíritu que es. Como quien dice, es otro baile, otra canción. Confundir el Ser con las creencias, con el pensamiento que crea las creencias, es propio de un hombre ensimismado y enfocado solo en la parte mental de esa unidad que el hombre es, a saber, espíritu-mente-cuerpo. El ser humano es mucho más que el cúmulo de creencias que es capaz de elaborar, que los billones de células que conforman el organismo, que sus logros y errores, que lo acumulado y aprendido. El ser humano es una gota del Padre buscándose a sí mismo en medio de este infinito universo.

   Ahora bien, si el odio no nace, propiamente, del individuo, sino que se manifiesta en él, de dónde surge, cómo se fomenta, cómo se esparce. Veamos. Para Aristóteles el hombre es un animal político, un animal social.

El odio como filosofía de la vida
Muchos no se plantean pienso, luego existo, sino odio, luego existo

El hombre en comunidad, y no puede entenderse el hombre como una figura, un ente, abstracto, idealizado, es un hombre cuya primera andadura es la de creyente, creador y portador de creencias. Si de algún modo hubiera que definir la conciencia, humana o cósmica, habría que partir de esa condición de creyente. Creer es crear. Crear es Ser. No importa, de momento, el contenido. Y tampoco se puede confundir esa condición de creyente con el apremio de tener que estar moviéndose en busca de sobrevivir al medio. Las creencias son interpretaciones que pasan por el filtro de una mente con capacidad de tener no solo autoconsciencia, sino de separar conscientemente el “mundo” de sí misma y proyectar sobre el mundo su propia mente, su propio relato del mundo. Pero esto es harina de otro costal. Si el odio no nace en el individuo, sino que se manifiestan en él, dónde nace. En las sociedades.

LAS SOCIEDADES DEL ODIO Y LA NATURALEZA HUMANA

   El odio es un producto de la naturaleza social del ser humano.  El odio, como producto social, se pierde en la noche de los tiempos.  El odio, la primera creencia que desató el odio, la primera piedra que se lanzó para matar, el primer Caín, fue suficiente para poner en marcha esa maquinaria grotesca que el tiempo fue afinando para justificar, validar, legitimar e imponer todo acto de inhumanidad.

creencias fallidas y la ilusión del Ser
Las creencias fallidas nacen de los miedos humanos a lo desconocido

Sí, las éticas del odio, las diversas moralidades del odio, fueron emergiendo en las más variopintas civilizaciones a través de la historia de la evolución humana. El odio se convirtió en la moneda de curso legal para el intercambio humano. El Amor, su contraparte, fue convirtiéndose en cada generación en una utopía cada vez menos creíble y menos apetecible. No importa cuántos Maestros pudieron haber caminado entre los hijos de los hombres, el ser humano ha seguido  olvidando su naturaleza divina para adentrarse en el corazón mismo de los infiernos. No hay mayor infierno para una conciencia de Ser que olvidar su propia naturaleza y cada vez que el odio se manifiesta en el ego, en la mente racional, se aleja de ella.

Ciencia versus odio
Las tecnologías pueden revertir la flecha histórica en los sembradíos del odio

Ahora bien, si es la sociedad la que hace emerger y transmitir el “gen” del odio a sus individuos ¿por qué no se ha logrado erradicar de ellas? Si el odio no es un carácter intrínseco de la naturaleza humana ¿por qué el hombre se contagia tan fácilmente de él?

   El camino hacia el despertar de la conciencia de Ser ha evolucionado, dentro de sociedades que jamás tuvieron como pilar, como núcleo de su desarrollo, la misma noción de Ser como Conciencia de Ser, han evolucionado, digo, bajo el imperativo del miedo y del desconocimiento. Las sociedades modernas, como las que se crearon en todo el pasado periplo humano, han basado su desarrollo en el miedo. Miedo al otro, miedo a sí mismas como conjunto social, miedo a lo desconocido, a lo diferentes. Este miedo, si bien fue “entendible” en los primeros tiempos de aquella primera conciencia que fue capaz de proyectarse fuera de sí y mirar los cielos con asombro, hoy, a las puertas del Despertar, ya no tiene razón de ser. Pero las sociedades siguen obligando a sus individuos a mirarse así mismo y mirar al otro con miedo, con temor.

manipulaciones
Disfrazar el odio con palabras de amor no hacen bueno a quien las pronuncia, sino más cruel

Esta actitud descansa en el modelo concreto que se creó como mecanismo de engranaje social, las jerarquías, las estructuras jerárquicas, las instituciones que irían encauzando al individuo en su sociedad. Estas instituciones, estas jerarquías, obviamente, no fueron creadas desde y para el Ser, sino para el dominio, el control, la manipulación de unos hombres sobre otros. Se intentó dominar el miedo a través de estructuras que generasen, a su vez, mayores miedos. Los Estados mismos, el Poder en general, así como las innumerables religiones fueron desarrolladas para inyectar miedos en aras de controlar a los individuos. Las sociedades descansan no en un horizonte común bajo la brújula del Ser que todos comparten, sino en el dominio de unos hombres sobre otros. Aunque las condiciones para despertar a una sociedad distinta se estén dando en estos tiempos de desarrollo científicos y tecnológicos humanos sin parangón en otros tiempos, las sociedades que hay que cambiar se siguen alimentando sobre las bases de aquellos modelos esclavistas y de control.

La sordera del poder
Jamás la humanidad gritó más fuerte contra el odio, pero jamás el poder fue tan sordo

El hombre moderno, el milenials que está llegando a su mayoría de edad, no entiende y el gregarismo que, como especie animal, se quiere seguir imponiendo, choca contra estos milenials que, de una u otra  manera, saben que han nacido para ser libres de Ser ellos mismos, por mucho que sus padres y la sociedad les sigan diciendo que son diferentes de los otros. Hoy en día no es tan fácil para las estructuras de poder seguir contagiando de odio a las nuevas generaciones porque su naturaleza gregaria está mutando para tener control de sí misma. No es tarea fácil para las nuevas conciencias porque las conciencias sobre las que descansa el poder real de las estructuras sociales (sean los Estados, las religiones, el aparato económico, etc.) siguen siendo guiadas por los mismos vicios humanos, el egoísmo, el fanatismo, la envidia, etc. En estos momentos históricos, en estos albores del siglo XXI, las nuevas generaciones siguen siendo guiados por ciegos caminando al borde de un abismo.

Olvido de sí mismo
Si olvidas de dónde vienes, estás llamado a llegar a donde no quieres llegar

La batalla por la libertad de la humanidad de las garras del odio no está en la creación de espejismos, como son, por ejemplo, el consumismo desmedido, verdadero canto de sirena para los jóvenes milenials o, peor aún, en la aparición de neototalitarismos de todo sesgo que lo único que están es creando escenarios donde el mismo ser humano pida a gritos seguir encarcelados a sus propios miedos en detrimento de un Estado protector. La suerte está echada. Solo desconocemos cuál será. Lo desconocemos porque el cambio no vendrá de la mano de la sociedad, del poder social, sino del individuo, de cada individuo, de la fuerza que podrá surgir del despertar de un conjunto de individuos que haga desviar la inercia que está llevando al hombre en sociedad hacia su aniquilación.

LA ENFERMA SOCIEDAD HUMANA

Esta última humanidad nació mortalmente herida. Las diversas y dispares sociedades enfermas que se han formado en el periplo histórico hasta nuestros días, adolecen de un mismo virus, el odio.

EL ODIO EN LAS SOCIEDADES ENFERMAS

   En las sociedades enfermas el odio es el deseo consciente, premeditado, intencional, de hacer mal. Un deseo que puede emerger tanto en un individuo como en un grupo de individuos, incluso puede darse en un colectivo que abarque a un país completo.

El virus del odio
El odio se transmite de generación a generación

Cuando este deseo llega a un punto crítico, el mal se materializa de mil formas distintas hacia el sujeto u objeto odiado. Formas a cual más cruel y sanguinaria. No hace falta poner ejemplos de la capacidad que tiene el sujeto humano a la hora de ejecutar el odio hacia los demás. El deseo de hacer mal tiene mil motivaciones distintas pero ninguna es intrínseca al individuo como tal. Sí, el ser humano nace inocente, genuino, como un libro en blanco que debe ser escrito, aunque el tiempo lo convierta en un monstruo para sí mismo y para los demás. Sí, no olvidemos, quien causa el mal, primero se lo hace a sí mismo. Anulándose a sí mismo como Ser, los demás seres son pasto de su deshumanización. La envidia, los celos, la prepotencia y soberbia de creerse mejor y superior, la avaricia, la pereza y todo insano comportamiento se fragua no en los genes, ni en la mente y mucho menos en el espíritu, sino en la forma de organizarse, en la forma de engranar la sociedad. Las sociedades humanas organizadas son las grandes fábricas del odio. Muchas veces el ser humano, ante la impotencia de no comprender, ante la impotencia de no poder cambiar las cosas, tilda a los monstruos sociales, a tanto hombre fallido, como inhumanos, como demonios, pero tal actitud es esquivar el problema y poner al burro detrás de la carreta.

EL EGO EN LAS SOCIEDADES ENFERMAS Y EL DESPERTAR DEL SER

   ¿Qué nos hace humanos?   No son nuestros genes, ni el lenguaje, ni el desarrollo del lóbulo frontal, ni la persecución intelectual de conocer la naturaleza para explotarla y ponerla al servicio del mejor postor , mucho menos la cuenta bancaria, los títulos académicos, el nombre y apellidos o los datos de hacienda, lo que no hace humanos.

El odio visto desde una célula
Una vez encendido, el odio entra en una cascada bioquímica casi imparable

La humanidad la da el Ser que habita en el animal humano. Ese Ser nada tiene que ver con las inteligencias y capacidades mentales y físicas que el animal humano puede desarrollar para sobrevivir a un medio. El Ser tiene que ver con la emergencia misma del universo. Nada hay en el universo que sea ajeno a él como nada hay en el hombre que sea ajeno al Ser que es. Las corrientes materialista quisieron encarcelar al espíritu en una danza cósmica y verlo como un mero producto del caos que el tiempo iba organizando, pero el Ser, como tal, es quien permite que el caos, como la organización, puedan emerger y desarrollarse. Para un escéptico y extremista materialista, el Ser, podríamos intentar decirle, sería el antecedente singular del bosón de Highs. Negar el Ser que habita como conciencia humana, aún si la razón no está consciente de él, es negar la existencia misma del universo y de la fuerza que de él emerge como principio único.

El Ser es el universo en ti
El Ser lo es todo

A ese principio único algunos lo llaman Dios, otros leyes universales, no pocos lo tildan de principio causal inefable, otros prefieren ni nombrarlo, pero, llamen como lo llamen o como dejen de nombrarlo, eres tú mismo, es el Ser que habita en cada conciencia de este universo infinito.

QUÉ PASÓ EN LAS SOCIEDADES ENFERMAS PARA QUE EL ODIO SE APODERARA DE ELLAS

   ¿Por qué las sociedades enfermas de odio son prácticamente invencibles? ¿Hay algo que un ser humano pueda hacer para obtener algún antídoto para este mal social?

   Debemos dejar claro algo, lo más claro posible dentro de las limitaciones del lenguaje mismo. La conciencia de Ser, como principio organizativo del ser humano, como parte del universo entero, preña toda consciencia, independientemente que esta consciencia se percate o no de aquella, de la conciencia de Ser.

Enfermedad social
El odio es una enfermedad social

 No importa si crees o no en Dios, en las leyes universales, en como se quiera llamar a ese Principio, el hecho es que toda consciencia es parte ineludible de Él. Puedes no creer o no tener idea de la ley de gravedad, pero no se te ocurra dar un paso al frente en el borde de un precipicio porque verás las consecuencias de ese desconocimiento. El ego humano, la razón práctica que lleva a un comportamiento que tildamos de racional aunque se siembre de actos inhumanos, está preñado de mil y una creencias que son producto de la interacción de la consciencia con un medio. Ese ego, esa consciencia, esa racionalidad que va recreando y moldeando su realidad, va despertando a la conciencia de Ser a medida que interacciona con el medio. Ese despertar a la conciencia de Ser es el sentido de la misma encarnación humana. Toda experiencia a través de la consciencia, del ego, apunta a ese despertar.

Tras las diferencias, el Ser nos une
Tras las creencias que separan al hombre, el Ser los une

Ese despertar, que es una experiencia individual, ineludible, es alterado, socavado, entorpecido, por el hombre en sociedad. Como sociedad, el conjunto de consciencias se influyen mutuamente y se nutren de lo que llamamos creencias, que no son más que formas de entender la “realidad” y que “encerramos” en nuestros egos para convertirlas en dogmas, en “verdades absolutas”. “Nuestra realidad” se convierte en un mecanismo para que todo aquel que no entre dentro de ella, pueda ser tildado de “enemigo”, de “distinto”, de “diferente”.

   El odio no nace con el individuo como Ser, es parte de la consciencia, de ese ego que va construyendo y encerrando la “realidad” dentro de sus creencias y que es incapaz de salir de ellas. El ego no deja ver al Ser que todo hombre es simple y llanamente porque la consciencia, el ego, apunta siempre hacia fuera, mira siempre hacia fuera de sí mismo. El mundo, para el ego, está fuera de sí mismo. Esa mirada distorsionada del ego es una de las causas por las que las sociedades van transmitiendo, de generación en generación, las variopintas y antagónicas creencias que van acumulando a lo largo del camino humano. Para lograr revertir la mirada, tanto el ego como individualidad como la sociedad con tradiciones y creencias de un conjunto de individualidades, deben mirar hacia dentro de sí, hacia su corazón, hacia el sentido que el Ser les dicta en silencio.

Mirada multicolor
Si cambias la mirada, cambias la realidad

Ese acto de cambiar el foco de la mirada es el camino al despertar. Muchos ni lo entienden ni lo intentan en una vida, pero tendrán que volver para pasar de “nivel” en otra vida o en mil vidas más. En un ciclo eterno, el tiempo medido en vidas carece de significación. Lo importante no es lo que tarde una consciencia en despertar al Ser, sino el hecho mismo de despertar.

LAS SOCIEDADES ENFERMAS Y EL BÁLSAMO DE LA EUTOPÍA

   El hombre en sociedad es inseparable de los egos utópicos. En cualquier escenario de la barbarie humana, dentro de estas sociedades enfermas, siempre hay seres que sienten la necesidad de superar ese estado  y “ven”, “entienden”, “comprenden”, “interiorizan”, que es necesario otro mundo. Sin embargo, esa visión, por líneas generales, está cargada de utopías, de deseos e intenciones de orden ético más que de un orden espiritual.

obstáculos en la mente
La mente, el ego, la razón práctica es el mayor obstáculo a vencer

Buscar una moral de convivencia no está sujeto, necesariamente, a encontrar la espiritualidad. Las diversas éticas humanas, cuando buscan un orden más armónico de la sociedad, descansan en la racionalidad del mundo, no en la expresión genuina del Ser. El problema radica en cómo se busca esa sociedad. Si se sigue buscando solo a través de la razón, es imposible llegar a parte alguna, pues siempre habrá razones para desmontar lo alcanzado, cual Sísifo. Propongo otras formas.

   Utopía significa “no lugar”. Un término muy apropiado para algo que se puede idealizar pero con nulas posibilidades de ser alcanzado. Propongo un nuevo término “Eutopía”, el buen lugar.

maletas sin uso
El verdadero viaje hacia el Ser se hace sin equipaje

No se trata de construir una sociedad y un individuo ideal, pues el ego, la racionalidad, siempre puede desmontar lo que para alguien es lo ideal, sino buscar el mínimo común múltiplo de lo que hace humano al hombre, a saber, el Ser que es. Entiéndase bien, no es el hombre, la persona, sus creencias, su realidad, sus genes, su epigenética, etc., etc., lo que hace humano al individuo, al sujeto que está inmerso en el mundo,  sino su Ser. Este es el mínimo común múltiplo que serviría para lograr una “creencia común” sobre el humano vivir en comunidad. No se trata, como defienden muchos, ni de un choque de civilizaciones ni de una alianza de civilizaciones, a todas luces imposibles de llevar a la práctica, pues, entre otras cosas, las civilizaciones se defienden y mantienen por sus contrarias, opuestas o distintas. De lo que se trata con la Eutopía es de alcanzar un lenguaje común que no beba del pasado, de las tradiciones, sino que apunte a construir una tradición común en el horizonte, la tradición del Ser.

Somos más que el pasado
El tiempo histórico se construye a cada instante

Mirar el pasado para construir un mundo distinto no, necesariamente, sirve para aprender de los errores, sino, las más de las veces, para repetirlos.

   ¿Se puede alcanzar la Eutopía en estos tiempos de utopías fallidas y órdagos discursos que llaman a sumarse al imperio de la razón, cada cual la suya? Creo en el ser humano, pero no en la sociedad humana que nació con el virus del odio. El ser humano sobrevivirá, sin duda, pero la sociedad, repito, esta última sociedad humana nacida con el virus del odio en sus entrañas, deberá sucumbir. Cómo y cuándo, solo Dios lo sabe, pero de seguro no será un trance armónico, por más que nos pese y entristezca a todo aquel que abraza la paz desde el corazón y no desde la razón, pues el odio, ese deseo de hacer mal, cuando es contestado por otro odio, trae siempre sufrimiento, dolor y muerte.

el odio será vencido
Las sociedades del odio resurgirán como sociedades de amor

Mas, como el ave Fénix, el hombre surgirá de sus cenizas, más no bajo el yugo del ego, de su yo particular, sino bajo la brújula del Ser que es y no puede dejar de Ser. Quizá haga falta la ayuda de otros seres, provenientes de las estrellas, para lograr canalizar ese aprendizaje, ese despertar brusco al Ser que somos, y no volver al pasado. Solo Dios lo sabe.